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FÚTBOL | TERCERA

El regreso de Babá a un once titular 14 meses después de su lesión

Babá

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Actualizada 15/04/2015 a las 19:01
  • FERMÍN ASTRÁIN. PAMPLONA
Jacques Babacar Sarr (01/01/1989), más conocido futbolísticamente como Babá, ha vuelto a jugar después de casi 14 meses de ausencia por una lesión de rodilla. El último encuentro que disputó fue el 8 de febrero de 2014 ante el Iruña. El 29 de marzo, en Cintruénigo ante el San Juan, el bravo jugador senegalés reaparecía para disputar unos minutos ovacionado por su público. Sn embargo, el momento de mayor ilusión para el centrocampista llegó este fin de semana pasado en Oberena, donde disputó 69 minutos saliendo desde el inicio. “La verdad es que estaba muy contento. Pasé momentos de mucho nerviosismo, porque pensaba que se me había olvidad jugar. Pero eso se fue olvidando conforme fue avanzando el partido. Sin duda, este encuentro en Oberena fue muy especial”, indicó.

Babá nació hace 26 años en un pequeño una localidad costera del suroeste de Senegal, Elinkine. Un pueblo pesquero que no llega a los 400 habitantes en el último censo, pero acostumbrado a recibir turismo. Se encuentra en la desembocadura del río Casamance. Allí todavía mantiene familia este jugador que se encuentra plenamente integrado en la ribera de Navarra. De hecho tiene previsto ir a visitar a los suyos este verano. “A ver si con un poco de suerte me puedo ir este verano dos semanas, que hace mucho tiempo que no voy y tengo ganas”, aseguró.

El futbolista del Cirbonero ha echado raíces en Tudela, pero también mantiene contacto con su tierra, de donde vino a los 14 años tras la muerte de su madre. Ahora vive en Tudela junto a sus hermanos y su padre. “Cuando vine, ya era consciente de todo. Tenía amigos allí de la escuela de fútbol y del colegio. Muchos los he reencontrado gracias a Facebook. Las dos primeras semanas me costó mucho y no salía de casa.

Pero enseguida me sentí muy bien entrenando con el Tudelano y en el colegio. Mis hermanos, al ser más pequeños, no se acuerdan de aquello. Yo sí, y procuro volver solo allí”, sentenció riéndose. Completamente integrado, Jacques Babacar estudió grado superior en Telecomunicaciones e informática y se encontraba estudiando ADE por la UNED en el momento de la lesión. “Estaba un poco desanimado y acabé dejándolo, pero el próximo curso quiero volverme a matricular”, expresó Babá. Aunque asegura que en lo personal tampoco le afectó mucho la lesión. “Siempre he tenido mucho apoyo y si me desanimé o no lo podrán decir los demás. Sin embargo, creo que no me afectó mucho en lo personal. Es verdad que tienes tus momentos de bajón, pero creo que no me comía mucho la cabeza”, indicó.


Momentos malos tras la lesión

Cuando peor se encontró el futbolista en este periodo de más de un año de lesión fue antes de la operación. La operación tardó en llegar y Babá llegó a desesperarse. “No podía hacer otra cosa que fortalecer la zona en el gimnasio. No lo pasé mal mal tampoco, pero te inquietaba tanta incertidumbre. Después de la operación, ya ves muchas más cosas para hacer y sigues las pautas de los fisios”, expresó. “Antes de operarme, Chusma (directivo del club) y yo nos turnábamos para llamar cada día a la Federación para ver cuándo me operaban”, bromea ahora. “Desde luego –prosiguió-, el club se ha portado fenomenal conmigo”.

Una vez operado y comenzando la marcha atrás, Babá recibió un nuevo golpe. A las dos semanas de la intervención, el fisio le indicó que su rodilla no se encontraba bien y le mandó a Urgencias. Allí le dijeron que se había infectado la articulación y que había que limpiarla. “Entonces pensé: ‘¿Me tiene que pasar todo a mí?’. Pero la suerte es que me lo vieron pronto y volví rápido otra vez a la rehabilitación”, aseguró el jugador del Cirbonero.

“A los dos meses de operar o así, cuando había pasado los momentos más feos, tienes miedo de volver y que se vuelva a romper. Hay momentos en que piensas dejarlo. Pero hablas con gente y te dicen que tienes que tener muy mala suerte para que te vuelva a suceder. Además, conforme vas viendo que cada vez estás más cerca de estar recuperado, te van entrando más ganas de reaparecer”, indicó Babá, que aseguró haber hablado con otros compañeros que han pasado por una situación similar como su excompañero de equipo Miguel Ángel Moreno o Jon Ander Ilincheta y Diego Lacruz, lesionado en el mismo periodo.

En la última etapa de la recuperación, Babá reconoce haberse sentido algo ansioso por volver. “Me entraban muchas ganas de volver al equipo para intentar aportar al grupo, porque ves que el equipo no va del todo bien en cuanto a puntos. Pero mejor que uno nadie conoce su cuerpo. Todos me decían que estaba para volver, pero yo me conozco y soy bastante burro en ese aspecto. El fisio me dijo que tenía que volver poco a poco. Precisamente, yo no tenía miedo de jugar, tenía miedo a mí mismo, porque no sé ir despacio”, argumentó.


Babá tuvo su oportunidad con el Promesas

Su carrera futbolística en Navarra comenzó en categoría cadete en el Tudelano, con quien llegó a jugar en Tercera. De ahí se marchó al Lourdes, donde acumuló experiencia y minutos, y posteriormente recaló en el Cirbonero, donde cumple su carta temporada. Incluso el Promesas se fijó en él, aunque finalmente fue descartado. “Después de jugar en cadetes y juveniles en el Tudelano, estuve dos años en el primer equipo. En ese momento me llamó el Promesas y estuve probando. Pero me pilló bastante joven, sin tanta confianza como ahora y sin el fútbol que tengo en estos momentos”, lamentaba el jugador senegalés. “Estaba jugando en el Tudelano –continuó-, pero sin posición fija. Jugaba de lateral, de central y de pivote y, sin un sitio fijo, no llegas nunca a aprender todo lo necesario en cada uno de ellos. Ahora me encuentro mucho más consolidado. Si cuando me llamó el Promesas, hubiera estado como el segundo o tercer año del Cirbonero, segurísimo que me habría quedado”, bromeó Babá. “En ese momento era muy joven y perdí un tren que pasa muy pocas veces”, finalizó.

Ahora, su objetivo no es otro que el de recuperarse bien y no se pone más metas a largo plazo. “Quiero acumular minutos en este final de temporada y seguiré trabajando fuerte en verano para estar como un avión el año que viene”.



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