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CICLISMO

La retirada de Induráin, 20 años después

El 2 de enero de 1997 el deporte en general y el ciclismo en particular vivió un terremoto. Miguel Induráin, el mejor ciclista del momento, se retiraba. Lo hizo tras haber roto con su equipo y con la idea de que podía haber ganado un sexto Tour

Pocos minutos después del mediodía del 2 de enero de 1997, Miguel Induráin anunciaba en solitario en un hotel de Pamplona su retirada del ciclismo profesional.

Pocos minutos después del mediodía del 2 de enero de 1997, Miguel Induráin anunciaba en solitario en un hotel de Pamplona su retirada del ciclismo profesional.

Actualizada 04/01/2017 a las 10:23

Tal día como hoy hace 20 años, Miguel Induráin anunciaba el final de su carrera deportiva en el hotel Ciudad de Pamplona. Además de para el propio pentacampeón villavés, aquella lectura de un folio escrito a máquina con el que se ponía fin a una carrera legendaria, tuvo otros protagonistas y repercusiones colaterales. Dos décadas después podrían resumirse así.

La vida corriente de un hombre irrepetible
20 años después de aquel 2 de enero, la vida del mejor ciclista español de todos los tiempos sigue siendo prácticamente igual que el 3 de enero de 1997. Induráin lleva una jubilación discreta. Vive a caballo entre Pamplona y Alzuza; se dedica a sus inversiones de las que no trasciende nada; preside la fundación que lleva su nombre, es miembro del Comité Olímpico Español, del jurado de los Príncipe de Asturias y de los Laureus. Miguel no terminó asqueado de la bici. Al revés. Sigue entrenando y está en muy buena forma (en 2010 el fisiólogo Íñigo Mujika le hizo una prueba de esfuerzo que dio unos resultados sorprendentes 13 años después de su retirada). Induráin no ha perdido contacto con el ciclismo, especialmente con la base. Sigue acudiendo a las presentaciones del Villavés, apoya a todos los clubes y equipos que se lo reclaman y participa en cuantas marchas cicloturistas le invitan. En ellas participa como un cicloturista más, se fotografía con todos, firma cuantos autógrafos le piden. Su nombre y su prestigio como ciclista no ha sufrido ningún menoscabo en este tiempo, no ha aparecido en ninguna lista prohibida, ni sus muestras han presentado alguna anomalía. Tras el escándalo y descalificación de Armstrong es el único corredor que tiene en su palmarés cinco tours seguidos. A pesar de que ha pasado el tiempo, su popularidad está intacta. Desde hace años figura como el personaje con el que todo navarro se querría ir de cañas, según Madison Market Research. Induráin está casado desde 1992 con Marisa López de Goicoechea y tienen tres hijos. Miguel, que estudia LADE y ha sido ciclista en el equipo amateur Caja Rural hasta 2016. Jon, que juega a balonmano en el Huarte de Segunda Nacional y Ana.

Echávarri, jubilado desde 2008
Después de la familia del ciclista, José Miguel Echávarri fue el siguiente en saber que Miguel anunciaría su retirada el 2 de enero. La relación entre ambos desde la Vuelta a España de 1996 se había enfriado y distanciado sustancialmente. Tras la retirada de Induráin, Echávarri siguió como mánager del equipo Banesto, y negoció y cerró el patrocinio de Illes Balears y Caisse d’Epargne. Se retiró de la dirección deportiva y de la gestión del equipo en 2008. Tiempo después se deshizo también de su participación en la sociedad Abarca Sports SL, creada para la gestión de la estructura del equipo ciclista y que compartía junto con Eusebio Unzué, y el abogado Francisco Fernández Maestre. En la actualidad está jubilado, pero al tanto de lo que sucede en el ciclismo profesional. Dedica su tiempo a montar en bicicleta, disfrutar de su familia y su gran pasión, seguir a José Tomás. Cuando coincide con Miguel Induráin en cualquier acto el trato es cordial y correcto.

El desaparecido Sabino Padilla
Desde que Miguel Induráin anunció su retirada, su médico de confianza también desapareció del panorama ciclista. Se esfumó literalmente del pelotón y de la esfera pública. Fue responsable médico del Athletic Club de Bilbao durante 12 años, quedó marcado por el positivo de Carlos Gurpegi de 2002 con nandrolona, y fue destituido por Fernando García Macua en 2007. Trabajó en un centro de rendimiento deportivo en Bilbao, Vitalaging, durante 2008 e hizo un tímido intento de volver al pelotón con el modesto equipo portugués Benfica, de categoría continental. Posteriormente se instaló en Canadá, dónde se dedicó a la investigación de los monos. Logró un sobresaliente con su investigación ‘Exploración del metabolismo aeróbico y anaeróbico del corredor a pie’, también ejerció como profesor en la Universidad del País Vasco (UPV). Ha realizado investigaciones sobre el uso de plasma enriquecido con fines terapéuticos junto con el traumatólogo Mikel Sánchez. Desde el Tour de Francia de 1996 no volvió a hablar públicamente sobre Miguel Induráin.

Manuel Saiz, el regreso de un marcado
Manuel Saiz dirigía al equipo ONCE cuando Induráin anunció su retirada. Trató de fichar al pentacampeón villavés cuando las relaciones entre Miguel y Banesto estaban rotas, pero aquello nunca llegó a buen puerto. Saiz siguió como director del conjunto amarillo hasta 2003 cuando expira el patrocinio, después puso en marcha el equipo Liberty Seguros. El 23 de mayo de 2006 fue detenido en el marco de la Operación Puerto cuando salía de una cafetería acompañado por Eufemiano Fuentes y el hematólogo Merino Batres. La sociedad que regía, Active Bay, fue expulsada del World Tour, y la vida del que había sido un hombre poderoso en el ciclismo se vino abajo. Marcado en el pelotón, sufrió una depresión e intentó reorientar su vida en el mundo de la hostelería con un par de negocios, e incluso tuvo un paso fugaz por el fútbol en la directiva del Racing de Santander. En el juicio que se celebró por la trama de dopaje de la Operación Puerto salió absuelto, como los otros cinco implicados. En 2016, y con 56 años, ha vuelto al ciclismo como mánager (ha seguido llevando la preparación de algunos ciclistas) de un nuevo proyecto, el equipo amateur cántabro Aldro Team.

Olano, el reemplazo que hizo lo que pudo
Justo el día que Induráin anunció su retirada, el equipo Banesto comenzaba una concentración en el hotel El Toro de Berrioplano. Abraham Olano iniciaba su andadura como líder de la formación navarra. Lo hizo durante dos temporadas, 1997 y 1998 en las que quedó cuarto en el Tour y ganó la Vuelta a España. El guipuzcoano resultó incompatible con el otro líder bancario, Chava Jiménez. No terminó bien con Echávarri y Unzué, y fichó por el equipo ONCE, donde corrió hasta 2002. Tras su retirada Olano se incorporó a Unipublic, como director técnico de la Vuelta a España. En julio de 2013 su nombre apareció en un informe realizado por el senado francés. De acuerdo con un estudio realizado en 2004 a muestras tomadas en el Tour de 1998, Olano empleó EPO en aquella edición de la carrera francesa. El ciclista defendió en Lausana su inocencia, pero Unipublic decidió presindir de sus servicios. El despido fue considerado improcedente, y Olano fue indemnizado. En la actualidad lleva un proyecto con jóvenes ciclistas en Gabón.

Unzué, Jaimerena, Arrieta, Chente y Lastras, supervivientes
El 2 de enero de 1997 Eusebio Unzué era el director deportivo del Banesto. Lógicamente de aquel equipo no queda ningún ciclista en activo 20 años después, pero siguen en la estructura -hoy Movistar- el propio Unzué, José Luis Jaimerena -que sigue como director deportivo- mientras que Arrieta, Chente y Pablo Lastras han pasado de corredores a directores deportivos del Movistar Team. Como sucede con José Miguel Echávarri, la relación de Induráin con Unzué no es la misma que antes de lo sucedido entre 1995 y 1996, pero es cordial. Y con el equipo también. Induráin asistió a la presentación del Movistar en 2012.

Pruden, ciclista,político y empresario
Cuando Miguel Induráin anunciaba su retitrada, su hermano Pruden estaba entrenando en bici. El menor de los Induráin siguió en el pelotón hasta 1999. Estuvo en el Banesto en 1997, y corrió sus dos últimas campañas en el Vitalicio Seguros. Tras su retirada hizo una incursión en el mundo empresarial, en la gestión de instalaciones deportivas. En 2011 se incorporó como independiente en las listas de UPN. En julio de 2012 fue nombrado como director gerente del INDJ, puesto que ocupó hasta el final de la legislatura. Tras las elecciones abandonó la política, y retomó su labor empresarial en Podoactiva, un centro biomecánico y de medicina del pie en Pamplona.

La ya inexistente Peña Miguel Induráin
La Peña Miguel Induráin le rindió un homenaje al campeón tres días después de su retirada. En junio de 1997 Induráin fue a firmar pósters y autógrafos al bar Maika, su sede. La actividad fue bajando paulatinamente, y desde hace más de 16 años en el Maika, que cambió de dueños, sólo quedan las fotos dedicadas de Miguel.


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