Diario de Navarra | Facebook Se abrirá en otra página Diario de Navarra | Twitter Se abrirá en otra página Hemeroteca Edición impresa
Mi Club DN ¿Qué es? Suscríbete

La Hemeroteca
SUBASTA

Casi 300.000 euros por los guantes de Ali contra Frazier

  • El escenario del 'combate del siglo' en 1971 fue el Madison Square Garden de Nueva York

Joe Frazier, en pie, frente a Muhammad Alí.

Joe Frazier, en pie, frente a Muhammad Alí.

AFP
0
Actualizada 02/08/2014 a las 18:48
Etiquetas
  • COLPISA, Miguel Sesé. Madrid
Pocas personalidades del deporte logran tal grado de divinidad como las cotas alcanzadas por Muhammad Alí en el mundo del pugilismo, hasta el punto de que sus prendas sean veneradas como si de reliquias se tratasen. Polémico y genial a partes iguales, el 8 de marzo de 1971 el carismático boxeador afrontaba una noche que pasaría a los anales de la historia del deporte. Y con ella, los guantes de 'El más grande', que han sido vendidos a un desconocido por casi 300.000 euros en una subasta celebrada en Cleveland (Ohio, Estados Unidos).

El escenario del 'combate del siglo' era la meca del boxeo, el Madison Square Garden de Nueva York, y al evento llegaban dos deportistas invictos. Por un lado estaba Alí, escandalosa cabeza visible de los movimientos anti bélicos de finales de los sesenta. Por el otro llegaba el campeón Joe Frazier, prototipo del americano ejemplar y cumplidor. El primero bailaba entre las doce cuerdas, se movía con una agilidad impropia de su peso y combinaba potencia, precisión y espectáculo. 'Smokin Joe' era otra cosa, un fajador, un experto en la distancia corta, en evitar la salida de los rivales y golpear como un martillo de demolición hasta conseguir su objetivo. Ambos eran colosos.

En la previa Muhammad Alí se había deshecho en insultos hacia Frazier, a quien consideraba inferior, sin saber que estaba a punto de recibir una gran lección a base de golpes. Fue él quien comenzó dominando la pelea, pero conforme avanzaban los asaltos sus movimientos perdieron efectividad, y el contrincante le alcanzaba de forma cada vez más evidente. Figuras enormes de la historia del cine como Woody Allen, de la música como Sinatra y todo tipo de personalidades se frotaban los ojos ante un evento mundial, en el que no se podía ni parpadear y en el que el invencible y otrora conocido como Cassius Clay estaba a punto de ser derrotado. El desastre se fraguó con la espalda del aspirante contra las cuerdas, tocó techo cuando estuvo a punto de irse por los suelos en el duodécimo asalto, y alcanzó el clímax en el decimoquinto, recibiendo un gancho de izquierdas que le noqueó con estruendo. Fue el orgullo lo que le hizo incorporarse, pero los jueces para entonces ya tenían como ganador a un Frazier que no tenía ni el carisma ni la clase, pero que era un campeón dignísimo en todas las acepciones de la palabra. Los dos, igualados en su condición de hombres heridos, acabaron la noche en el hospital.

Alí, que antes había estado tres años y medio sin boxear por negarse a combatir en la guerra de Vietnam, encontró su venganza en enero de 1974 y en el mismo escenario, venciendo a los puntos y llevándose junto a Frazier el 'desempate' a Filipinas, en un combate conocido como 'The thrilla in Manila' y que es considerado por los grandes expertos como el mejor de la historia.

Allí, por fin y de forma definitiva, Alí pudo sentirse superior a Frazier, y pocos recordaron entonces que cuatro años atrás el gigantesco púgil tuvo que apoyar en la lona sus guantes, esos mismos que hoy valen una millonada, para poder levantarse de su primer traspiés. Fue el día en el que la gran leyenda del boxeo aprendió que siempre hay alguien que da más, en la vida, en el deporte... y ahora en las subastas.



Comenta el contenido
Tu opinión nos interesa Tu opinión nos interesa

Rellena el siguiente formulario para comentar este contenido.






(*) Campo obligatorio

Te recomendamos que antes de comentar, leas las normas de participación de Diario de Navarra

Lo más...
volver arriba

© DIARIO DE NAVARRA. Queda prohibida toda reproducción sin permiso escrito de la empresa a los efectos del artículo 32.1, párrafo segundo, de la Ley de Propiedad Intelectual

Contenido exclusivo DN+
VER EL CONTENIDO COMPLETO
Ya soy DN+
Continuar

Estimado lector,

Tu navegador tiene y eso afecta al correcto funcionamiento de la página web.

Por favor, para diariodenavarra.es

Si quieres navegar sin publicidad y disfrutar de toda nuestra oferta informativa y contenidos exclusivos, tenemos lo que buscas:

SUSCRÍBETE a DN+

Gracias por tu atención.
El equipo de Diario de Navarra