AMAYA SPORT - ANAITASUNA (28-28)
¡Qué bonito!
- Amaya Sport y Helvetia firman las tablas en un derbi histórico que tuvo una emoción máxima hasta el final
Actualizado el 20/11/2011 a las 06:00
Lo tenía estudiado. Lo había visto en vídeo. Sabía que en partidos anteriores había buscado superar al portero por debajo de las piernas y acertó. El argentino Matías Schulz, portero del Helvetia Anaitasuna, detuvo a Vasko Sevaljevic, del Amaya Sport San Antonio, la pena máxima con la que ayer se cerró el duelo entre albiazules y verdiblancos. Un derbi en la máxima categoróa, que se repetía 31 temporadas despuésy que resultó vibrante, igualado, con un final de infarto y en el que las tablas finales resultaron justas para lo mostrado por unos y otros sobre la pista.
Cierto que al Amaya Sport, local ayer en el pabellón de la UPNA, el punto conseguido le supo mucho más amargo por la oportunidad desperdiciada que a un Helvetia Anaitasuna que lo celebró casi como un título. Sin embargo, la balanza pudo haberse inclinado para cualquiera de los dos lados ya que las alternativas en el marcador y el reparto del dominio del juego a lo largo de los 60 minutos fueron constantes.
En los primeros compases, con los dos equipos algo inquietos y desajustados en defensa (6-0 local y 5-1 verdiblanca), los protagonizaron los lanzadores -caso de Vasko por el San Antonio y Bernatonis por Anaita-. Mención especial merece el central antoniano Víctor Álvarez.
El asturiano -con Niko renqueante (entró mediada la segunda mitad)- fue el auténtico motor del Amaya Sport en esos primeros minutos. Autor de cinco goles en esos 10 primeros minutos, Álvarez llevó al equipo albiazul a dominar el duelo con un 7-3 (m.9).
Un toma y daca
Sin embargo, un tiempo muerto de Aitor Etxaburu enchufó a sus jugadores. La retaguardia verdiblanca se ajustó más. Eso provocó que al Amaya Sport se atascase un tanto, aunque con Alberto y Vasko se mantenía en el duelo (11-9, m.21). A la vez, el ataque del Helvetia comenzaba a carburar merced al francés Ragot, combinando bien los tiros exteriores con la búsqueda a Reig en el pivote. Las exclusiones de Julen y Luisfe permitieron que llegase el primer empate desde el pitido inicial con un gol del galo del Helvetia (12-12, m-25).
Los equipos ya se habían sacudido los nervios iniciales y el partido se igualó y entró en una dinámica mucho más abierta, con los dos equipos jugando sus opciones con rapidez y convirtiendo el duelo en un toma y daca.
Unos primeros treinta minutos que finalizaron con el Helvetia por encima (14-16) merced a un gol de Bernatonis y a un espectacular lanzamiento, ante la barrera antoniana y con el tiempo ya cumplido, de Paco López.
Ese mal final del primer tiempo, con varios errores ofensivos, espoleó al equipo antoniano. La defensa 6-0 de los de Juanto Apezetxea salió intensa y encontró en el meta Ristanovic el complemento ideal. De esta forma, y encontrando en las finalizaciones por el extremo de Alberto un filón, volvió a ponerse por delante con un 4-1 de parcial (18-17, m.36).
Pero el Helvetia no estaba dispuesto a perder la cara al choque. Siguió con una buena defensa 5-1, elaborando perfectamente sus acciones de ataque y mantuvo el choque igualado. Fue el momento también en el que los dos porteros -Ristanovic y Matías- comenzaron su particular duelo y festival bajo palos. Si uno sacaba un tiro de rosca desde el extremo a una mano, el otro paraba un uno contra uno en una contra... Espectacular.
Así, el choque llegó igualado a los últimos 10 minutos. Apezetxea quemó sus cartuchos. Dio entrada a Niko a pesar del riesgo de agravar su rotura fibrilar. Y la jugada estuvo a punto de salirle bien. Peciña llegó a poner al Amaya Sport con un 28-26 a falta de 3 minutos, pero Montávez y Goñi -con algo de fortuna tras un rechace- pusieron las tablas a falta de 35 segundos.
Y fue el central de Santesteban quien, en una jugada personal, provocó un 7 metros sobre la bocina. Vasko y Matías iban a decidir el duelo. Vasko lo lanzó y Matías se lo adivinó. El derbi acababa, por primera vez, en empate.
