Iñaki Sanz, con gesto de rabia y músculos en tensión, dirige una jugada de ataque del equipo navarro. Al fondo, Ortega. JAVIER SESMA
El Grupo Iruña sufrió este viernes una inesperada derrota en el Pabellón Anaitasuna frente al Palencia por 83-88, en un partido en el que llegó a dominar hasta por 12 puntos.
El choque arrancó con un ritmo altísimo de anotación, falta de intensidad defensiva e igualdad en la pista, de manera que el primer cuarto se cerró con empate a 24.
Los de Jareño salieron mucho más concentrados al inicio del segundo cuarto y, en apenas cinco minutos, lograron una renta de doce puntos (39-27). El Palencia reaccionó a tiempo y consiguió acortar la diferencia en el marcador a la mitad antes de irse al descanso (42-36).
La dinámica favorable a los visitantes se mantuvo en el tercer cuarto, así que la distancia se redujo al mínimo en los siguientes diez minutos (64-62) gracias a la actuación del veterano ala-pívot visitante Adrian Moss.
En el cuarto decisivo, el marcador bailó alternativamente a favor de un equipo y del otro, hasta que los palentinos dieron el primer arreón importante (72-78). Reaccionaron los locales, con el público volcado, y el choque se igualó a 80 puntos. Pero en el tramo final pudo más la tranquilidad del Palencia que las ganas y la ansiedad del Grupo Iruña, que acabó sucumbiendo por 83 a 88.