BEHOBIA - SAN SEBASTIÁN
Calurosa y multitudinaria Behobia
- La etíope Tirhas Gebre batió la marca femenina (1h08:07) y el etíope Abrha Milaw ganó en masculino (1h02:57)
Actualizado el 14/11/2011 a las 06:00
La 47ª Behobia/San Sebastián de ayer batió todos los records: 19.877 atletas tomaron la salida (2.440 más que el año pasado) y 19.676 de ellos llegaron a meta. De los 2.446 navarros inscritos, 2.278 tomaron la salida, superando con creces la cifra del año pasado, 1.848. Una Behobia/San Sebastián cada vez más navarra, en la que la masiva afluencia de participantes no dificultó del todo la carrera de los atletas, que llenaron de color las serpenteantes carreteras de la prueba.
El público también respondió. Después de que el año pasado no se pudo disfrutar de la prueba por culpa de la lluvia, ayer casi 60.000 personas se echaron a la calle a lo largo de los 20 kilómetros que separan Behobia de la capital guipuzcoana. Gaintxurizketa, Lezo, Pasajes, Miracruz, y la entrada a San Sebastián por el Kursaal y la alameda del Boulevard lucieron un ambiente espectacular.
En el apartado competitivo, la etíope de 21 años Tirhas Gebre, que completó la prueba en 1h08:07, batió el récord femenino. Corrió como un rayo. 50 segundos más rápida que el viejo récord de Rocío Ríos de 1998. Gebre venía de vencer en los 15 kilómetros de la Clásica de San Sebastián y en la veterana prueba del Cross de las Tres Playas donostiarras. Ayer no tuvo rival.
En el apartado masculino, el récord de Alberto Juzgado de 1996, que paró el crono en 59m:19s, no fue superado. El etíope Assefa Abrha Milaw se impuso al resto de atletas al cruzar la meta en 1h02:57, pero se quedó lejos de batir la plusmarca. A 14 segundos llegó su compatriota Hadush y en 1h03:33 hizo su entrada el leonés Alejandro Martínez, que hizo un buen papel.
370 atletas atendidos
El calor se convirtió ayer en uno de los protagonistas indiscutibles de la carrera. Aunque en un principio se habló mucho del viento sur como principal dificultad, las temperaturas llegaron ayer en Behobia a los 23 grados, lo que endureció todavía más la carrera. El alto de Miracruz y los cuatro últimos kilómetros de la prueba pusieron las piernas de los atletas al límite.
Los siete puntos de avituallamiento se convirtieron en parada obligatoria para los corredores. Las asistencias sanitarias atendieron ayer, sobre todo, lipotimias, mareos, síncopes, rozaduras, esguinces, deshidrataciones o bajadas de azúcar. Hasta 370 atletas fueron atendidos por los servicios de DYA y Cruz Roja, triplicando la cifra del año pasado. Además, 16 personas fueron trasladas a hospitales por desvanecimientos, lesiones o problemas musculares.
Una prueba en expansión
La Behobia/San Sebastián sigue creciendo en número y también en nivel organizativo. Cada año son más los corredores de toda España que se animan a corrar en la prueba popular, y también del extranjero. Todos ellos recibieron ayer una medalla romboidal conmemorativa que los acreditó a todos como participantes. Además, el renovado servicio de consigna mejoró al del año pasado, al sustituirse la asignación por color por la del número. Las aglomeraciones fueron ayer la tilde, ya que se repitieron en la llegada al Boulevard y en la recta del Ayuntamiento, último punto de avituallamiento.
