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Historia y Arte

Una egiptóloga navarra en un jardín de faraones

Marisol Solchaga, de Arróniz, trabajará en el proyecto Djehuty en Egipto; la egiptóloga navarra participará en la campaña española de excavación que comienza el 15 de enero; Solchaga, de 34 años, estudiará los objetos de un jardín funerario descubierto en Lúxor por esta iniciativa del CSIC

Imagen de Marisol Solchaga examinando una 'casa de alma', que se depositaba en la superficie de las tumbas de quienes no podian permitirse construirse una capilla u otra estructura de culto.

Marisol Solchaga, examinando una 'casa de alma', que se depositaba en la superficie de las tumbas de quienes no podian permitirse construirse una capilla u otra estructura de culto.

Actualizada 05/01/2018 a las 10:34

Si existe alguien en Navarra que un día de estos puede encontrarse con la momia de un faraón, ésa es Marisol Solchaga Echeverría. A sus 34 años, esta arqueóloga e historiadora de Arróniz, apasionada del Antiguo Egipto desde niña, saldrá dentro de dos semanas hasta la mítica Lúxor, la que fuera la capital del Imperio Nuevo de Egipto. Allí, cerca de las ruinas de templo de Karnak y del Valle de los Reyes, tiene su campo de trabajo el proyecto Djehuty, probablemente la mayor contribución española a la investigación del historia del Antiguo Egipto. Solchaga, que trabaja en la Universidad de Manchester, se incorporará al proyecto el 15 de enero, y permanecerá allí hasta el 25 de febrero. “Excavar en Egipto es el sueño más importante para quienes nos dedicamos a esto. Y no es fácil. Los egipcios piden que se contrate para las excavaciones a gente de allí. Es lógico, pero eso impide que jóvenes que estudian Historia o Arqueología puedan hacer prácticas allí”, explica la navarra, que se marchó hace un lustro a Manchester para poder seguir dedicada a la historia (trabaja en el museo de la universidad, que tiene una de las mejores colecciones de arte egipcio del país). Antes había estudiado en la Universidad de Navarra y había trabajado durante unos años en excavaciones en el Casco Viejo pamplonés.

EN UN JARDÍN FUNERARIO

En Inglaterra Marisol Solchaga también está terminando su doctorado, en el que indaga sobre los rituales funerarios de los egipcios del Reino Medio. Su director de tesis es José Manuel Galán, precisamente el impulsor y cabeza visible del proyecto Djehuty, una iniciativa con la firma del Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC) que lleva quince años organizando campañas de excavación en la colina de Dra Abu el-Naga, al norte de Lúxor y cerca del Valle de los Reyes. Comenzaron trabajando en las tumbas de dos altos funcionarios egipcios que vivieron en torno a año 1500 antes de Cristo: Djehuty, un cargo importante del Gobierno de la reina Hatshepsut, en la XVIII Dinastía, y Hery, supervisor del granero de la mujer y la madre del rey Ahhotep. Sin embargo, los trabajos han acabado descubriendo muchas más cosas. Especialmente llamativa fue el descubrimiento en 2017 de un jardín funerario, el primero que se ha encontrado nunca. “Vamos a ir con biólogos y con especialistas en plantas para analizarlo. Yo, como especialista en el ritual funerario, estudiaré todo ese material asociado al jardín: las capillas, las estelas...”, explica Solchaga, que está especializada en catalogar y contextualizar piezas.

La aparición del jardín y el trabajo ya hecho en las tumbas ha ido cambiando las prioridades dentro del proyecto. “Hasta ahora lo importante era el interior de la tumbas, ahora lo que se ha hecho es excavar lo que hay alrededor de la tumba y de su patio funerario”, el espacio al que los egipcios iban para recordar a los muertos. “Han aparecido entre otras cosas muchas ofrendas, unos restos que tienen mucho que ver con mi tesis”, avanza la navarra.

MAÑANA Y TARDE

El equipo de José Manuel Galán, formado por una treintena de personas de distintas nacionalidades y diferentes especialidades, estará en Lúxor algo más de un mes. “Trabajas todos los días menos los viernes. Por la mañana se hace el trabajo de campo, hasta las tres de la tarde más o menos, y después el del laboratorio”.

Solchaga deja claro que su trabajo tiene poco que ver con el del arqueólogo de ficción más famoso del mundo, Indiana Jones. “Ayudó a que se popularizara la arqueología, pero se olvidó de las cosas más importantes”. La historiadora navarra se refiere por ejemplo a las bibliotecas. “Hay que leer y estudiar mucho, y conocer el idioma. Por ejemplo, en la tumba de Djehuty todo está escrito. Con eso hay que hacer mucho trabajo de biblioteca”. Habla también de la paciencia. Al fin y al cabo, cuando un arqueólogo excava una pieza “es tanto la primera persona que la ve como la última que la ve tal y como está en ese lugar. La arqueología es destructiva. Esa pieza ya no va a volver a su ser, a estar en ese lugar. Por eso tenemos que registrar absolutamente todo. Hay que ser muy detallista, fijarse en los materiales, pero también en el contexto, en el porqué de que la pieza esté ah, cómo llegó, cuál sería su función en la época”.

Marisol Solchaga no sabe qué aparecerá cuando esté ya en Egipto. Pero tiene grandes esperanzas en el sector diez, el terreno que está trabajando el proyecto Djehuty. “Esa colina es donde se enterraron a los faraones de la Dinastía XVII, que no se han descubierto aún. Así que si aparece un faraón no le vamos a decir que no”, dice medio en broma medio en serio. Porque, quizá la de un rey no, pero está segura de que darán “con material muy importante, quizá con la tumba de algún personaje de alta categoría”.

CLAVES

Lúxor. Edificada sobre la antigua Tebas, fue la capital del Imperio Nuevo. Construida a la orilla del Nilo, la riqueza de sus ruinas es increíble: es la ciudad de los grandes templos del antiguo Egipto (Luxor y Karnak), y de las célebres necrópolis donde se enterraron a los faraones y nobles del Imperio Nuevo de Egipto, denominados el Valle de los Reyes y el Valle de las Reinas.

El proyecto Djehuty.Tiene como objetivo la “excavación, restauración, publicación científica y divulgación”, de monumentos funerarios y enterramientos en la colina de Dra Abu el-Naga, en el norte de la necrópolis de la antigua ciudad de Tebas. El proyecto nació en 2001, está dirigido por el CSIC y tutelado por el Consejo Supremo de Antigüedades de Egipto.

Marisol Solchaga Echeverría. Nacida en Estella en 1983, se licenció en 2007 en la especialidad de Historia Antigua y Arqueología. Ha trabajado en excavaciones navarras como Los Cascajos, Otroperitzu o la necrópolis tardoantigua y altomedieval de Pamplona. En 2012 se marchó a Inglaterra para continuar su formación en Egiptología, y obtuvo el Máster en Museologia con especialidad en colecciones egipcias. Desde 2015 trabaja en la Universidad de Manchester en el Departamento de Gestión de Colecciones, que compagina con su tesis doctoral.

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