Café Express
Tapizado de madera, luz de lámpara y cuadros con imágenes color sepia. El interior rezuma el aroma de los largos recorridos que la historia, mezclada con leyenda, inmortalizó con nombres de película: Orient Express, Transiberiano.... Retirado del servicio en 1989, el vagón 3370 de una serie de coches cama construida en la localidad inglesa de Birminghan en 1928, emprenderá esta tarde un nuevo rumbo como cafetería abierta al público en el polígono Isasia de Alsasua.
Con capacidad para medio centenar de personas, -de ellas treinta sentadas-, recuperará su función originaria, como cafetería de un convoy de pasajeros de la desaparecida empresa Wagon-Lits-Compañía Internacional de Coches Cama y de los Grandes Expresos Europeos, que inauguró el 20 de julio de 1943 la línea Madrid-Lisboa, conocida como Lusitania Expreso.
El encanto de las largas distancias podrá saborearse desde sus asientos de madera, de diseño similar a los que transportaban a los viajeros del tren de Urola, en Guipúzcoa.
En un ejercicio de imaginación, los usuarios de la Cafetería W.L., que a las 19.30 horas de hoy será presentada en sociedad, se verán envueltos por el aire clásico de las largas travesías en tren.
El viaje al pasado que recorrerán en el 3370 debe su razón a la seducción experimentada hace dos años por los hermanos Juan Ramón, Aitor y Koro Mendia Arbizu, cuando descubrieron el vagón aparcado en los antiguos talleres de Wagon-Lits, de Irún.
Prendidos por el diseño de todo un clásico, empeñaron esfuerzos y una parte de su inversión, que prefieren no desvelar, en el transporte hasta unos talleres de Etxarri Aranatz. Sólo el traslado exigió un desembolso de 900.000 euros, como observa Juan Ramón Mendia, a modo de ejemplo del esfuerzo realizado.
La experiencia de antiguos empleados de la empresa alsasuarra Sunsundegui sirvió para devolver el aspecto original.
Concluidas en julio las labores y depositado el vagón en su destino definitivo, junto a la N-1, los últimos diez meses han transcurrido con los hermanos Mendia Arbizu entre despachos, a la espera de obtener los permisos oportunos.
El último trámite
El sí definitivo llegó el miércoles, con el visto bueno de la comisión de gobierno municipal. El trámite se sumó a la autorización expedida por el departamento foral de Ordenación del Territorio, en consonancia con Industria, con el compromiso familiar de suspender la actividad si fuese preciso ampliar o reformar la N-1.
Junto con la carretera nacional, las líneas Irún-Madrid y Miranda de Ebro-Zaragoza abrazan el entorno del vagón. Cuando en julio posó definitivamente sus 52 toneladas, distribuidas en 22 metros de largo, 4,205 de altura y 2,854 de anchura, sus propietarios y visitantes recibieron un saludo de los maquinistas de los trenes en circulación con un potente bocinazo. El hábito interpeló a los hermanos Mendia para sopesar la posibilidad de incorporar una bocina con la que responder los gestos de cortesía de los ferroviarios. La idea, sin embargo, no cuajó, a diferencia de la previsión de colocar unas barreras de paso a nivel junto a la rampa de acceso a la cafetería. La propuesta se enmarca en la intención de acomodar el entorno con motivos ferroviarios.
La apertura de esta tarde incluirá una pequeña conferencia, a cargo de Iñaki Suso, presidente de la asociación de Amigos del Ferrocarril Vasco-Navarro.
El horario de apertura de la Cafetería W.L. será a las ocho de la mañana. El cierre dependerá de la respuesta de los clientes.
Así, el 3370 comenzará un nueva travesía, unido para siempre al polígono Isasia y envuelto del aire clásico que desprendió en décadas pasadas.
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