Si se celebrasen ahora las elecciones, el partido de Aznar conseguiría entre 169 y 176 escaños y el partido socialista entre 130 y 137

El Partido Popular continúa poniendo tierra de por medio y distanciándose del PSOE, al que aventaja ya en casi 7 puntos en intención de voto. Según la sexta oleada del Barómetro Metra Seis para Colpisa-Diario de Navarra, entre el 18 y 22 de febrero, el partido que preside José María Aznar obtendría un 42,5% de los votos en unas eventuales elecciones generales, frente a un 35,7% del PSOE.

A un año del final de la legislatura, el Partido Popular ha conseguido consolidar una ventaja de 6,8 puntos porcentuales de voto respecto al PSOE. La escueta diferencia de 1,4 puntos (38,9 frente a 37,5) obtenida en las elecciones de marzo de 1996 se ha ido incrementando, lenta pero progresivamente, en el último año. En el anterior barómetro, del 20 de diciembre pasado, era ya de 5,2 puntos y en estos dos últimos meses el PP ha seguido escalando posiciones, mientras que los socialistas las pierden a un ritmo más rápido.

Escaños

De acuerdo con estos resultados, José María Aznar podría contar en unas elecciones generales con un mínimo de 169 escaños y un máximo de 176 (frente a 156 actuales), lo que representaría la posibilidad cierta de una mayoría absoluta en el Congreso de los Diputados. Por su parte, el PSOE obtendría entre 130 y 137 escaños (frente a los 141 actuales). Esta distancia entre los dos principales partidos permitiría un gobierno monocolor del PP o, en el más desfavorable de los casos, con la única ayuda de alguno de sus actuales socios minoritarios, como Coalición Canaria.

El barómetro refleja también el continuo goteo a la baja de Izquierda Unida, que desciende del 8,2%, en el sondeo del pasado mes de diciembre, al 7,6% de este mes de febrero. La proyección de estos datos daría hoy a la coalición de Julio Anguita entre 12 y 14 escaños, frente a los 21 con que cuenta actualmente, lo que demuestra que la coalición no se ha recuperado de su ruptura con Nueva Izquierda (de Cristina Almeida y Diego López Garrido) e Iniciativa per Catalunya (de Rafael Ribó).

Por otro lado, la encuesta pone de manifiesto una recuperación de CiU y el mantenimiento al alza de los previsibles apoyos del electorado vasco al PNV. De modo que la coalición catalanista repetiría sus actuales 15 diputados y podría llegar a 16, y los nacionalistas vascos podrían sumar otros dos escaños a sus 5 actuales.

El análisis de los indicadores del barómetro sobre valoración y crédito electoral de los principales partidos sigue favoreciendo al PP, el partido mejor valorado, con una 'nota' media de 5,7 puntos sobre 10. Siete décimas por debajo se sitúa el PSOE (5 puntos). Estos dos partidos son los únicos que obtienen el 'aprobado'.

Además, el PP disfruta del mejor índice de credibilidad electoral (diferencia entre los que le dan por ganador y perdedor a un partido, tomando el 100 como base neutral) y sigue en alza. Tres semanas después del congreso "popular" de finales de enero, que consagró el giro centrista del partido de Aznar, el 57% de los españoles considera que el PP obtendría en este momento más votos que en 1996. Sólo el 18% estima lo contrario. Hace dos meses, los mismos índices eran del 55% y 18%, respectivamente.

Credibilidad electoral 

En cambio, tanto el PSOE como IU se sitúan claramente por debajo del punto de equilibrio. Es decir, son más los españoles que esperan una caída de sus resultados, en comparación con los obtenidos en 1996, que los que confían en que los puedan mejorar. Respecto a las tres opciones nacionalistas evaluadas, el PNV obtiene la peor calificación, con 2,5 puntos, frente a CiU (3,6) y Coalición Canaria (4). Los nacionalistas vascos alcanzaron su mejor calificación en enero de 1998, con 3 puntos.

El PP logra el índice de credibilidad electoral más alto, (139 sobre 200). Por encima del punto de equilibrio (100) también se colocan, en sus respectivos territorios, el PNV (123), CC (114) y CiU (108). El PSOE registra un leve repunte pero se queda en el 89 e Izquierda Unida desciende un punto, al 66.

Resulta relevante el cambio de tendencia en el humor de los españoles que detecta este barómetro de febrero. La opinión positiva y al alza sobre la marcha general del país registrada por los anteriores sondeos se ha enfriado. El "clima" de opinión retrocede ligeramente respecto a diciembre tanto en la percepción concreta de la situación política y la económica como en el nivel de satisfacción de los ciudadanos con la labor de José María Aznar y su Gobierno.