¿Tengo que hacer testamento de hermandad?

por Amaya Sanz Oricain

El pasado domingo día 10 de septiembre, Diario de Navarra en su edición escrita, publicaba a doble página un artículo dedicado a las herencias y a las familias. Sorprendía, que a día de hoy todavía el 15 % de los fallecidos lo hagan sin haber hecho testamento y por la cantidad de consultas que hemos tenido, otro aspecto que llamo mucho la atención fue el orden sucesorio que existe en Navarra para el caso de que el fallecido muera sin haber hecho testamento.

En estos casos, tal y como recoge el artículo publicado, cuando no existe testamento, hay que recurrir a lo que señala el Fuero Nuevo, de aplicación en Navarra, en materia de sucesión legal. Este en su Ley 304 establece el orden sucesorio que debe seguirse (para los bienes no troncales) que es el siguiente:

  1. Los hijos matrimoniales, los adoptados con adopción plena y los no matrimoniales cuya filiación llegue a determinarse legalmente, por partes iguales, y con derecho de representación en favor de sus respectivos descendientes.
  2. Los hermanos de doble vínculo por partes iguales, y los descendientes de los premuertos, por representación.
  3. Los hermanos de vínculo sencillo por partes iguales, y los descendientes de los premuertos, por representación.
  4. Los ascendientes de grado más próximo. Si fuesen de distintas líneas, la herencia se dividirá por mitad entre ambas, y dentro de cada línea, por partes iguales.
  5. El cónyuge no excluido del usufructo de fidelidad conforme a la Ley 254.
  6. Los colaterales no comprendidos en los números 2 y 3 hasta el sexto grado, sin distinción de vínculo doble o sencillo, ni de líneas, excluyendo los de grado más próximo a los de más remoto, sin representación y siempre por partes iguales.
  7. En defecto de los parientes comprendidos en los números anteriores, sucederá la Comunidad Foral de Navarra, la cual, tras proceder a la liquidación de los bienes y derechos de la herencia, la destinará a fines de interés social, incrementando la dotación presupuestaria que para estos fines se prevea en los Presupuestos Generales de Navarra.

Por tanto, el cónyuge ocupa el quinto lugar en el orden sucesorio para el caso de que el fallecido no haya realizado testamento.

Entonces ¿Si mi pareja fallece antes que yo y no hemos hecho testamento, no tengo derecho a nada? ¿Qué hacemos para solucionar esto? ¿Es el testamento de hermandad la solución?

En navarra el testamento de hermandad es la fórmula más utilizada por las parejas a la hora de disponer de su patrimonio una vez fallecidos. Sin embargo, no por ser muy utilizada se conoce exactamente en que consiste.

El testamento de hermandad es aquel que se otorga en el mismo acto por dos o más personas. Estas pueden ser, matrimonio, pareja, hermanos, primos, o simplemente amigos, que desean definir un destino común para un patrimonio.

El testamento de hermandad tiene peculiaridades respecto de la revocación del mismo. Si bien cuando uno realiza testamento de forma individual, puede cambiarlo tantas veces quiera en su vida, en el caso del testamento de hermandad, si viven todos los testadores, no se puede revocar unilateralmente por uno de los otorgantes sin que el resto tengan conocimiento fehaciente previo de esta intención de revocación, y en el caso de que alguno de los otorgantes haya fallecido, únicamente podrá revocarse si el propio testamento recoge expresamente esta posibilidad de revocación.

Atendiendo al concepto tradicional de familia, durante años el testamento de hermandad ha sido utilizado mayoritariamente por los cónyuges quienes deseaban realizar una distribución de su patrimonio acorde con su proyecto de familia, unificando el destino del patrimonio común al instituirse mutuamente herederos el uno al otro y definiendo un destino determinado para su patrimonio una vez fallecidos ambos, que generalmente era a los hijos.

A pesar de los cambios que en la sociedad actual está experimentando el modelo de familia, el testamento de hermandad se sigue utilizando mayoritariamente por las parejas en Navarra. ¿Responde esto a la voluntad real de quien otorga testamento o simplemente a una costumbre que hay en Navarra? ¿Las parejas que otorgan testamento de hermandad, son conscientes realmente de lo que están haciendo, han hablado y planificado tranquilamente el destino de sus bienes?

Por experiencia sabemos que abordar los aspectos patrimoniales es fuente de conflictos en el ámbito familiar, por lo que en muchas ocasiones esta conversación no se tiene y por tanto no se hace testamento. Para que realmente podamos ejercer nuestra libertad de testar, por un lado, es necesario estar asesorado jurídicamente para poder conocer todas las opciones, y por otro, hay que ser capaz de expresar nuestra voluntad real a la otra persona sin temor a que esto tenga una consecuencia en nuestra relación de pareja.

Todo esto es lo que trabajamos en Mediación Navarra.

Seguimos en contacto!

Esta entrada fue publicada en abogado, conflicto familiar, conyuge, decisión, familia, herencia, Testamento y etiquetada , , , , , . Guarda el enlace permanente.

2 respuestas a ¿Tengo que hacer testamento de hermandad?

  1. Alicia dijo:

    Muy buen artículo!

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *