Dos tiros en el pie

Si es que no sé qué diantres nos pensábamos la parroquia rojilla. Con la temporada que llevamos, ¿le íbamos a ganar al Sporting de Gijón? ¿Para qué? ¿Para dejar el farolillo rojo y quedarnos a siete puntos de la salvación? ¡A falta de 15 por disputar y con la visita al Camp Nou en ciernes! Quite, quite. Mejor nos dejamos empatar en dos minutos, mejor tiramos al traste 79 minutos perfectos de partido, cediendo el balón al rival, saliendo a la contra y adelantándonos con ayuda de un defensa. Ampliando la ventaja con otra buena contra y que el aficionado, esos casi 15.000 impenitentes que estaban en El Sadar se vayan a casa con la imagen de equipito que dejan los nuestros. Va a ser eso lo mejor…

Sergio León trata de controlar en presencia de Douglas y Torres. JAVIER HERRERO

Sergio León trata de controlar en presencia de Douglas y Torres. JAVIER HERRERO

Los rojillos se encargaron de preparar el accidente, el tiro en el pie que salió por duplicado al final del encuentro. En ese más de lo mismo al que tanto nos hemos habituado esta campaña de récords negativos no podíamos disfrutar de dos victorias consecutivas en casa, ni aunque nos las mereciésemos por lo mal que se están portando los de corto con el respetable. Para nada. Por ello el buen juego del equipo, la solidez defensiva de casi todo el encuentro, el control en la parcela ancha y las salidas peligrosas se borraron con dos fogonazos del Sporting. Dos tiros al pie rojillo.

No vale para nada si se juega bien, si se entrega el balón a sabiendas de que tu equipo no tiene gente que conduzca, que construya, si al final se regala el empate. Cuando se sale con cinco defensas, se sale con cinco defensas. Por mucho que dos de ellos sean laterales de proyección en ataque y cierres en el repliegue. Son cinco defensas, oigan, no hay más historia. Pero fastidia que se tire al garete el buen trabajo realizado durante 79 minutos. Con la consabida carga de ilusión para la hinchada, que tiraba de calculadoras y milagros ante la recta final que se avecina…

Vasiljevic anduvo listo quitando a Tienza tras el segundo gol rojillo, evitando la expulsión, y dando entrada a Fran Mérida. Pero cargó dos balas en el revólver sacando a De las Cuevas al campo. Y es que el alicantino restó al equipo, no aportó nada ni en ataque ni en defensa y condenó a Osasuna a jugar con diez. Cuando más pulmones hacían falta. La verdad, para hacer ese cambio se queda mejor en el verde Fausto y, aunque lo expulsen, cumple el guión y echa más criadillas al juego, que era de lo que se trataba.

Osasuna se pegó dos tiros en el pie. Uno en el minuto 79, con un cuero suelto que cazó Canella ante la pasividad de los de rojo, y otro en el 81, dos minutos después, con un gol de Castro en una más que dudosa posición. Y no fueron tres los disparos porque Sirigu sacó el escudo, que si no ni sumamos. Una pena que hace que escueza más el empate tras el buen partido que habían hecho los chavales. Con el debut de Steven tras la temprana lesión de Vujadinovic, con la seguridad atrás, desquiciando a los asturianos una y otra vez, con dos goles a favor. Y sin embargo…

Como reconocía Kenan Kodro al finalizar el encuentro, hay que saber lidiar con estas situaciones. Vale, sí, de todo se aprende. De todo se puede sacar algo positivo, amigo Kenan. Pero perdona que ahora, en caliente, no estemos conforme con tus declaraciones. Ni con las que vamos a oír antes del imposible del Camp Nou. Que si las matemáticas, que si vamos a darlo todo, que si hasta el último momento todo es posible… Si teniendo once bajas más una del encuentro, si siendo mejor que el rival con los menos habituales, si poniéndote 2-0 y llegando con esa ventaja a diez minutos del final os pegáis dos tiros en el pie, disculpa si ya nos damos por descendidos.

Cinco partidos. Cinco y ya empezamos a preparar la próxima temporada. Barcelona entre semana, Deportivo en Pamplona, Valencia fuera, Granada en casa y Sevilla para echar el telón a esta campaña horrorosa que no ha servido más que para pillar dinero que las instituciones se empeñan en que devolvamos y darnos un garbeo por los campos de campanillas de la Primera División. Pues nada, a poner la cuenta atrás en marcha y a ver si somos capaces, como dicen los chavales, de darlo todo, de apurar hasta la última de las opciones, de tirar de matemáticas y de … ¡Pum, pum! ¿Qué ha sido eso? ¡Ah, vale, otros dos tiros en el pie…!

¡Hasta la muerte, Forofillo hasta la muerte!

 

Comentarios (2)

(Comentarios cerrados)

 
  • noafiliado
    22/04/2017 | 21:38

    Del gol mal anulado a Burgui,no hablamos nada?

     
     
     
  • Miguelito
    23/04/2017 | 16:48

    Tu artículo me a traído a la memoria, una anécdota que solía contar mi Padre: Un señor muy modosito iba a un bar y pedía al camarero un vasito de h2o, el pobre hombre no sabía que diantres era aquello y no le traía nada, y el remilgado volvía a pedir una y otra vez lo mismo, hasta que el barman muy cabreado le respondía, mire, h no tengo pero 2 ostias se las doy cuando quiera. Osasuna no a tenido h de testículos en toda la temporada y se merece 2 ostias o 2 tiros por perder ayer 2 puntos.