La misma que estrenó ayer el resultado de aquello, el corto Sin un sentido, en los cines Saide Carlos III. A sus 33 años de edad, Quintana trabaja en algo que no tiene nada que ver, la bolsa. Entró en el mundo del cine hace cuatro años, cuando le cambiaron el turno de trabajo. «Tenía las mañanas libres y en vez de ir al gimnasio, como todo el mundo, me apunté a un curso de escritura de guiones», cuenta. Aquello le enganchó.
-El año pasado, cuando me dieron el premio, yo estaba en segundo curso de dirección cinematográfica. Acabar tercero, tener un proyecto en 35 milímetros y con un guión premiado en un festival es como el máster que todos quisieran hacer, porque esto es como un máster y también un sueño. La historia la envié por probar y me dieron esta sorpresa. A partir de ahí lo que sí ha hecho es crecer.
-La base de todo es la comunicación. Y un poco la ignorancia de esta sociedad. Para nosotros las personas normales son las que ven, las que oyen, las que tienen brazos, piernas... cuando realmente somos nosotros los que no nos damos cuenta de lo que tenemos alrededor. A lo mejor un sordo tiene una percepción de su entorno muy diferente a la nuestra, y quizá mucho más rica, igual que un ciego. Ve con otros sentidos que nosotros hemos perdido. Realmente, para mí nosotros somos los discapacitados.
-Lo he aprendido a base de trabajar este guión, de trabajar con gente de la federación de sordos de Cataluña, de trabajar con la ONCE... donde aprendes cosas tan absurdas como ¿Un sordo utiliza un teléfono móvil? Pues sí, lo utilizan, se envían SMS. Somos tan sumamente cortos que no llegamos ni a ver eso. O que conducen, con sus limitaciones pero conducen como cualquier persona.
-En absoluto. Todo vino de una reflexión de un ejercicio de clase, de un compañero que cometió un error total y absoluto. Hizo un plano subjetivo, que es lo que ve el personaje, pero con el error de que ese personaje era ciego. El profesor le metió una bronca impresionante. Eso me hizo hacerme muchas preguntas. También me llamó mucho la atención una expedición de la ONCE al Aneto. Yo he intentado hacer montañismo y creo que la gratificación es cuando llegas arriba encontrarte ese paisaje. Entonces se me mezclaron las cosas y dije, un ciego, si no ve el paisaje ¿para qué sube?. He tratado de hacer una historia que fuese un poco cuento, es cómo me gustaría que se trataran las cosas, sin dramatismo.
-No. Y a parte se ha tratado siempre como algo muy dramática, como una situación muy fuerte para la persona que lo lleva. Y es al contrario. A mí me llamó muchísimo la atención entrar un bar con cien personas sordas y no oír más que el ruido de las cucharillas del café. Para mí era un silencio ensordecedor. Entrabas ahí y te ponías a hablar y eras como un intruso, pero es normal. Nosotros mismos cuando los hemos llevado al cine lo hemos hecho con dramatismo, como gente incomprendido, con una angustia interior... tenemos que hacer todo mucho más normal. Igual que ponemos rampas para que los minusválidos puedan cruzar la calle, hay que adaptar todo a los sordos, los ciegos, a cualquier tipo de disminuidos.
-Exacto. Me parece estupendo. Yo en mi escuela preguntaba qué tengo que hacer para tener esto subtitulado, para tener esto audiodescrito... y no hay caminos. Es muy limitado. Gracias al festival, ellos se ocupan de hacer la audiodescripción y los subtítulos. Yo creo que igual que tenemos una cuota de pantalla para el cine español la gente discapacitada también tiene el mismo derecho a ver, oír o sentir, tienen que tener derecho al arte, o al entretenimiento, como los demás.
-Está siendo pionero y que necesita muchísimo apoyo, sobre todo de las instituciones. En este país somos bastante dados a reconocer más el mérito ajeno que el propio. Hoy que van a venir políticos al estreno me voy a dar el gustazo, porque en Barcelona es muy difícil acercarte a un político, de pedirles que promocionen este festival, pero no solo a nivel de Navarra, sino a nivel nacional. Se lo merecen.
Diariodenavarra.es no se responsabiliza ni comparte necesariamente las ideas o manifestaciones depositadas en las opiniones por sus lectores La discrepancia y la disparidad de puntos de vista serán siempre bienvenidos mientras no ataquen, amenacen o insulten a una persona, empresa, institución o colectivo, revelen información privada de los mismos, incluyan publicidad comercial o autopromoción y contengan obscenidades u otros contenidos de mal gusto.
Conoce nuestro grupo | Empresas del Grupo | Sala de prensa | Contacta con nosotros | Apúntate a nuestro equipo
Diariodenavarra.es | Intendencias.com | Campusdenavarra.com | Campustrophy.com | Fiestasdesanfermin.com | RedAccion.com | Directa.tv | Navarrademedios.es |
© Diario de Navarra