 |
| ampliar foto [+] |  |  | | la esfera y los lápices de colores. En esta Circulación orbital en la esfera, hecho con lápices de colores sobre papel (14 x 10,2 cm), Oteiza empieza a hacer bocetos sobre la desocupación de la esfera. El rojo tiende a sol activo y el azul luna regresivo. FUNDACIÓN MUSEO JORGE OTEIZA |
| ampliar foto [+] |  |  | | El comisario Francisco Javier San Martín, ayer, explica la muestra. JORGE NAGORE |
PATROCINIO
|
Rescatar para el público los dibujos de Oteiza era un proyecto deseado desde hace muchos años por la Fundación. Lo hacen de dos maneras, con la exposición y con un libro bilingüe, euskera y castellano, de casi 300 páginas.15% de los fondos
El hecho de que los dibujos fueran creados «a pie de imaginación», como dice Manterola, explica muchas características de estas obras. Es por eso que la mayoría son de grafito (lápiz) sobre papel, que apenas tienen color (sólo lo empleaba cuando quería remarcar algo) y ninguno está hecho sobre papel de prestigio.
Lo que es seguro es que la mayor parte de esos dibujos en los que el artista empezaba a ver los puntos flacos de sus futuras esculturas o los problemas que le podrían acarrear nunca se expusieron mientras él vivía. Por eso, la exposición y el libro que rescatan sólo un 15% de esos fondos se titulan Laboratorio de papeles, creando un paralelismo con el famoso laboratorio de tizas en el que Oteiza experimentaba sus proyectos a pequeña escala.
Son 132 dibujos, divididos en 8 familias. «Hemos conseguido que estén todos los temas de Oteiza», dijo ayer el comisario, Francisco Javier San Martín. Todos son posteriores a su vuelta de Sudamérica, en 1948.
Confesionarios y lauburus
En la muestra aparecen esbozos de esculturas que luego no pudo hacer, autorretratos, diseños de confesionarios o hasta christmas navideños. También refleja las ideas con las que quería renovar la estatuaria religiosa y que luego culminaron en el santuario de Arantzazu (en la exposición están los primeros esbozos de la basílica guipuzcoana) o dibujos de lauburus, símbolo vasco del giro del cosmos, que conecta con su obsesión por la inmortalidad.
En las decenas de carpetas que dejó, Oteiza guardaba también ideas y anotaciones, tareas por realizar, esquemas y variaciones de un mismo concepto (solía señalar con un asterisco la que más le gustaba, la que valía, entre las distintas versiones).
Los ocho apartados de la exposición son Ecos del exterior (figuración), Estatua antropomórfica (donde se centra en redefinir los modos de la estatuaria), Masa liviana (donde aborda el adelgazamiento de la masa en la estatua, aquello de que «el escultor tenía que rebañar»), Colisiones y desplazamientos (investigaciones sobre la gramática de circulación formal en el muro), Disposición de objetos en espacio-tiempo y desarrollo de puntos en el espacio (proyectos de escultura lineal como alfabeto de unidades dinámicas en el espacio), Construcciones vacías y maclas (desocupación del espacio), Desocupación de la esfera (un paso más allá, con dinamismo) y Muere Euzkadi (donde expresa la desilusión por un renacer frustrado del País Vasco).
Junto a la exposición se ha editado un libro con el mismo título que inaugura una tercera línea de publicaciones sobre Oteiza, junto a la edición crítica de su obra escrita y los cuadernos de la fundación (pronto saldrá el número 4). Esta nueva línea estará dedicada a memorias y estudios. «Serán publicaciones ambiciosos que vayan creando un fondo editorial para que el lector se pueda acercar a los abismos de Oteiza», dijo ayer Manterola
Oteiza. Laboratorio de papeles
exposición: Fundación Museo Jorge Oteiza, Alzuza. Hasta el 8 de abril.
Comisario: Fco. Javier San Martín.
Diseño del montaje: Javier Balda.
Horario: de martes a viernes, de 10 a 15 horas. Sábados, domingos y festivos, de 11 a 19 horas. Lunes, 25 de diciembre y 1 de enero, cerrado.
Visitas guiadas: teléfono 948 332074.
Libro: con el mismo título, escrito por San Martín y Juan Luis Moraza. Editado por la fundación. 28 euros. En euskera y castellano, 252 páginas.