"Las ventas no son masivas, pero el género va saliendo poco a poco", dicen los farmacéuticos
SOBREVIVEN al paso de los años y son "indiferentes" a la evolución del sector farmacéutico. A pesar de que algunos fueron creados hace casi un siglo, muchos navarros los siguen buscando a conciencia.
Los medicamentos "vintage", es decir, aquellos fármacos que llevan más de 50 años en el mercado y siguen vendiéndose, todavía pueden encontrarse en la mayoría de las farmacias de la Comunidad foral. El "gancho" que les permite seguir en activo es el aval que los consumidores les siguen dando, a pesar de los años.
Buena parte de estos "antiguos medicamentos" siguen conservando sus envases originales. "Son productos que utilizaban nuestros abuelos y que, acostumbrados a verlos siempre en casa, se siguen comprando", dicen las hermanas Carmita y Laura en la farmacia Díaz Leante Martínez, donde venden una decena de estos productos de manera habitual, situación que se repite en muchas otras boticas de Navarra.
Desde 1926
Aunque en la actualidad sólo han logrado superar el desarrollo de otros fármacos unos 15 productos, según datos ofrecidos por el propio sector, muchos de ellos tienden a ser imitados. Así, entre los más solicitados se encuentra el Agua de Carabaña (rica en sales minerales), comercializada desde 1928 como digestivo, depurativo y desinfectante. "No es que se trate de una venta masiva, pero el género va saliendo poco a poco", afirman las dependientas.
Productos como la Solución Schoum, cuyo componente principal es la melisa y está recomendado para calmar las digestiones pesadas; los parches Sor Virginia o de la Monja (también creados con plantas medicinales), empleados desde 1926 para aliviar dolores musculares; o analgésicos como el Termosan (ácido salicílico) y el Optalidón (compuesto por propifenazona, de acción analgésica, y cafeína, estimulante del sistema nervioso central) siguen formando parte de las estanterías de las farmacias.
Asimismo, los expertos reconocen que existen productos que se mantienen gracias a que han retomado componentes usados "desde antiguo". Es el caso del Arnidol, recomendado para tratar golpes y rozaduras, sobre todo en niños. "Para su elaboración se usa árnica, una planta", aseguran.
Por otro lado, también hay otros que, aunque ahora presenten un diseño más moderno, siguen siendo idénticos a los de hace medio siglo. Un ejemplo es el protector de piel Neusc-p-rosa (cacao y cera), utilizado para eliminar asperezas de las manos; o el Vicks Vaporub, que lleva más de cien años en el mercado.
Eficacia que avala
La supervivencia de estos medicamentos en el mercado radica en sus buenos resultados, según aseguran los propios farmacéuticos. "Si una persona utiliza un producto por primera vez y le resulta sencillo y efectivo, lo más probable es que a partir de entonces busque esa misma marca cada vez que lo necesite", sostienen desde Cinfa.
En cuanto al perfil de los clientes, suelen ser personas de edad avanzada que utilizaron el producto hace años y siguen confiando en su efectividad. "Siempre compro polvos de talco Calber, me fío", dice Mertxe Valtierra, vecina de Pamplona. También existen medicamentos como el agua oxigenada que, siendo más modernos (Cinfa la comercializa desde 1969, el mismo año que inauguraron sus laboratorios en Navarra), tienen un hueco "seguro" dentro de los botiquines.
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