
25 años después, este pamplonés de 69 años, jubilado desde hace 4 como chófer y padre de dos hijos, rememora aquella historia a la vez que reflexiona sobre la evolución del "encierro de la villavesa", que el año pasado terminó en graves enfrentamientos entre mozos y antidisturbios.
¿Cómo fue aquel primer "encierro de la villavesa"?
Para sorpresa de muchos no fue al día siguiente de los Sanfermines sino un día de Año Nuevo de 1985. Subía con la villavesa por Santo Domingo cuando, en la curva, a la altura de los corrales, aparecen de golpe 15 mozos con periódicos y echan a correr despavoridos cuesta arriba.
¿Cómo reaccionó?
Inmediátamente aceleré y hubo bonitas carreras. Alguno se tiró a los lados y otros llegaron hasta la plaza Consistorial pese a que terminé cogiendo bastante velocidad. Afortunadamente, fue un encierro limpio, sin cogidas ni cornadas (comenta en tono irónico).
Usted ya nunca más fue el conductor de otro "encierro de la villavesa", ¿cuál ha sido la evolución?
Ha tenido varias fases, pero ha tendido a la masificación. Llegó un momento que había tanta gente que el autobús tenía que parar y los de siempre aprovechaban para destrozarlo, así que la aseguradora se puso seria y no dejaba a la empresa que el 15 de julio a las 8 de la mañana subiese por Santo Domingo.
Y sin villavesa, ¿qué paso?
Los mozos siguieron allí año a año. Al principio corrían delante del primero que subía: un panadero, un lechero o un camión de fruta. Daba igual, el caso era y es divertirse. Poco a poco se fueron organizando para darle continuidad hasta llegar a organizar el actual "encierro de la villavesa", con un San Fermín de carne y hueso que se sube en la hornacina y bendice a los corredores, y un ciclista caracterizado como Induráin, además de toda la parafernalia con gente disfraza de policía municipal para controlar al personal y todo lo demás.
¿Le parece correcto el actual formato?
Mira, incluso el auténtico Miguel Induráin les mandó un saludo a los del Movimiento 15 de Julio, actuales organizadores de esta fiesta popular. Esto dice mucho y bueno tanto de Miguel Induráin como del "encierro de la villavesa". Sobre el de Villava demuestra una vez más su sencillez y calidad humana, mientras que sobre el acto vuelve a poner de manifiesto su carácter espontáneo. El "encierro de la villavesa" tiene ese algo especial que sólo dan las celebraciones que nacen del pueblo y para el pueblo. ¿Se imagina alguien al Ayuntamiento organizando el "encierro de la villavesa"? Es impensable y, precisamente por eso y porque puede suceder casi cualquier cosa, tiene mucho encanto.
¿La última vez que vio este peculiar encierro?
El año pasado mismo. Todo empezó muy gracioso, con el Induráin de pega, el San Fermín de pega y los policías municipales de pega. Pero, una vez más, los de siempre, que no hacen sino deslucir una celebración popular, tuvieron incidentes con agentes de la Policía Municipal, que se saldaron con tres personas detenidas. Se les acusó de un delito de atentado a agente de la autoridad, por haber lanzado botellas contra los policías después de haber cortado una calle para impedir el paso de una villavesa.
Diariodenavarra.es no se responsabiliza ni comparte necesariamente las ideas o manifestaciones depositadas en las opiniones por sus lectores La discrepancia y la disparidad de puntos de vista serán siempre bienvenidos mientras no ataquen, amenacen o insulten a una persona, empresa, institución o colectivo, revelen información privada de los mismos, incluyan publicidad comercial o autopromoción y contengan obscenidades u otros contenidos de mal gusto.
Diariodenavarra.es se reserva el derecho a decidir las noticias que admiten comentarios de los lectores.
Conoce nuestro grupo | Empresas del Grupo | Sala de prensa | Contacta con nosotros | Apúntate a nuestro equipo
Diariodenavarra.es | Intendencias.com | Campusdenavarra.com | Campustrophy.com | Fiestasdesanfermin.com | RedAccion.com | Directa.tv | Navarrademedios.es |
© Diario de Navarra