Las primeras referencias documentales del Molino de Caparroso datan de 1084
Desde mañana miércoles y hasta el próximo 31 de octubre están programadas una serie de visitas guiadas gratuitas para todos los ciudadanos que quieran conocer la historia del Molino de Caparroso, un edificio del siglo XI, rehabilitado como futura Escuela Municipal de Piragüismo con una inversión de 2,9 millones de euros.
El concejal delegado de Bienestar Social y Deporte del Ayuntamiento de Pamplona, Javier Lorente, acudirá mañana a las 11.00 horas al Molino de Caparroso para participar en la primera visita que ofrecerá el Ayuntamiento, según informó hoy en un comunicado.
Así, se han programado seis visitas diarias, tres por la mañana (11, 12 y 13 horas) y tres por la tarde (16, 17 y 18 horas), y las explicaciones sobre el pasado y presente del Molino correrán a cargo de la licenciada en Historia, Patricia Vera. Los interesados pueden apuntarse en el teléfono 010.
Un edificio del siglo XI
El edificio del Molino de Caparroso está catalogado en grado dos por el Plan Municipal de Pamplona. En dicho catálogo se dispone la conservación de la torre de piedra, la toma del agua de la presa y chimenea de ladrillo.
Las primeras referencias documentales del Molino de Caparroso datan de 1084. En ellas, se menciona como molino de San Miguel, burgo al que pertenecía el edificio en el siglo XI. El apellido 'Caparroso' lo toma en 1485 cuando el prior del Cabildo General lo permuta a Pedro de Caparroso.
En sus diez siglos de historia, el Molino ha vivido diferentes ampliaciones y reformas para adecuarlo a los distintos usos a los que sido destinado.
La primera remodelación tuvo lugar en el siglo XIII con la inclusión de una 'casa de compuertas'. En el siglo XV, el edificio creció y tomó dimensiones de torre, los pisos superiores se destinan a vivienda y se abren ventanas, que todavía existen hoy. En esa época se colocó la cubierta a cuatro aguas y se construye el 'río de los leños'. El Molino de Caparroso se utilizó en ese período como molino y como batán.
En el siglo XIX se estableció en el inmueble la fundición Pinaquy y se ensanchó su canal para adecuarse a los nuevos usos del edificio. En esos años trabajó en la fundición el tenor Julián Gayarre. A finales de ese siglo, la eléctrica de Aoiz adquirió el molino, montó una pequeña central hidroeléctrica y construyó la actual chimenea de piedra. Unos años antes, junto al molino, el Ayuntamiento construyó un gran lavadero de madera, ya que se había prohibido el uso de otros materiales por la guerra.
A principios del siglo pasado se amplía la central y se levantó una nave industrial. En los años 60 Iberduero (actual Iberdrola) adquiere el edificio. A partir de este año, el Molino de Caparroso será la sede de la Escuela Municipal de Piragüismo, tras rehabilitarse el edificio con una inversión de 2,9 millones de euros sufragada en un 80 por ciento por los Fondos de Cohesión de la Unión Europea.
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