El suceso se produjo el pasado 25 de abril
La titular del Juzgado de Instrucción número 3 de Pamplona ha procesado a 5 de los imputados por el asesinato el pasado 25 de abril de Yamiled Giraldo en Cordovilla, dos de ellos los autores materiales a los que un tercero pagó por llevarlo a cabo como venganza contra la mujer. En las resoluciones judiciales, la magistrada expone que los supuestos autores materiales del crimen, R.S.S. y N.A.M., recibieron a cambio de perpetrar el asesinato 8.000 euros, y revela además que, tras disparar contra Yamiled Giraldo, R.S.S. también intentó matar al hijo de ésta que le acompañaba pero no pudo hacerlo porque el arma c.
Sobre los motivos, la juez relata en los autos de procesamiento que R.S.S., cuando estaba recluido en la prisión de Pamplona, recibió de K.I.M. también preso, la proposición de matar a una mujer, que resultó ser Yamiled Giraldo, una propuesta que fue reiterada una vez el primero salió en libertad.
Tras aceptar la oferta, N.A.M. se encargó de localizar a la mujer con los datos que desde prisión le eran proporcionados, para lo que realizó varios viajes a la localidad de Ituren, donde la víctima residía.
Este encargo tenía su origen en J.L.L., que en su día había sido denunciado por esta mujer y otras, y que fue condenado por varios delitos contra la libertad sexual.
Para realizar los seguimientos y vigilancias, así como para adquirir el arma y el vehículo que se iban a utilizar en la realización de los hechos recibieron una cantidad inicial de 4.000 euros.
Al ver que el tiempo pasaba y no se cumplía el encargo, J.L.L. empezó a urgir su inmediata realización a través de K.I.M. y J.A.G.P., también recluido en la cárcel de Pamplona, y que eran quienes actuaban como intermediarios con los encargados de llevar a cabo la ejecución material del hecho.
Por este motivo N.A.M. y R.S.S. decidieron concertar una cita con Yamiled Giraldo, para lo cual N.A.M., quien se identificó con el nombre de Alicia, llamó a ésta por teléfono, alegó que tenía una boda el 25 de abril y que su esteticista habitual le había fallado, por lo que reclamó de ella, también esteticista, un servicio que debía realizarse a domicilio, para lo cual pagaría la cantidad que fuera precisa.
Yamiled Giraldo, a pesar de ser esteticista profesional, no realizaba habitualmente este tipo de servicios a domicilio, por lo que optó por pensarse el trabajo o incluso encargarlo a una compañera, si bien finalmente se decidió a llevarlo a cabo personalmente.
Por este motivo, llamó a su interlocutora y le comunicó que aceptaba, por lo que la supuesta Alicia le indicó la dirección a la que tenía que acudir, en la calle Fuente Vieja 6 de Cordovilla.
Como Yamiled Giraldo no conocía el lugar, acordó con la mujer que le llamaría al llegar a la zona, "un paraje que había sido elegido expresamente para la cita porque consideraron que se trataba de un lugar solitario, sin afluencia de gente".
El día de hechos, Yamiled se dirigió a Cordovilla junto a uno de sus hijos sobre las 7.45 horas en su vehículo y contactó con Alicia (N. A. M.) para decirle que ya iba al domicilio y que como no sabía llegar le volvería a llamar.
A las 8.20 Yamiled Giraldo llegó a la urbanización de Cordovilla y, tras estacionar el vehículo, telefoneó nuevamente a Alicia, quien le dio indicaciones, por lo que al llegar a la dirección exacta estacionaron el vehículo y Yamiled y su hijo comenzaron a descargar el material de trabajo.
En ese momento llegó al lugar un coche pequeño de color blanco, ocupado por dos personas, una el conductor y otra en la parte trasera, ataviadas de forma que ocultaban su rostro.
Estacionaron en la rampa de acceso a la urbanización, y R.S.S. bajó del vehículo portando un arma de fuego con la que efectuó varios disparos contra Yamiled Giraldo, que cayó al suelo.
Seguidamente, se dirigió también hacia el menor, le apuntó y en el momento en que intentó disparar contra él no pudo hacerlo porque el arma se encasquilló. Se giró, cambió el cargador y nuevamente disparó sobre Yamiled Giraldo, tras lo cual se montó en el vehículo y abandonó la zona.
Una vez cometidos los hechos, abandonaron este coche, montaron en el de N.A.M. y fueron hacia la UNED, aunque al llegar al puente que pasa sobre el río Sadar, R.S.S. se bajó del turismo y arrojó al río la pistola utilizada, que posteriormente fue encontrada por efectivos policiales.
Después de perpetrar el crimen, N.A.M. y R.S.S. pusieron los hechos en conocimiento de los implicados, que se encontraban en prisión, y días más tarde recibieron el dinero restante por llevarlos a cabo, que ascendía a otros 4.000 euros.
En los autos dictados el pasado 1 de septiembre, la magistrada procesa a R.S.S. y N.A.M. por cuatro delitos: obstrucción a la Justicia, asesinato -con las circunstancias de alevosía y precio, recompensa o promesa y con la agravante de actuar mediante disfraz y aprovechando las circunstancias del lugar-, asesinato en grado de tentativa y tenencia ilícita de armas.
A los otros tres procesados, K.I.M., P.A.G.P. y J.L.L., les imputa los delitos de obstrucción a la Justicia y asesinato, con las circunstancias de alevosía y precio, recompensa o promesa.
Una vez dictados los autos de procesamiento, la juez instructora practicó ayer las declaraciones indagatorias de los imputados, dos en el Juzgado de Guardia de Pamplona y las otras tres mediante videoconferencias con las respectivas prisiones en las que se encuentran los implicados.
La magistrada, que mantiene la prisión provisional comunicada y sin fianza de los procesados, ha cifrado por el momento la responsabilidad civil en 640.000 euros.
© DIARIO DE NAVARRA. Queda prohibida toda reproducción sin permiso escrito de la empresa a los efectos del artículo 32.1, párrafo segundo, de la Ley de Propiedad Intelectual