Petre Roman abordó la trayectoria de su país desde la revolución de 1989 a la actualidad
Petre Roman Vallejo, antiguo primer ministro de Rumanía, inauguró ayer la novena edición de los Cursos de Verano José Javier Múgica de UPN. Roman ofreció la conferencia 1989: el año de la libertad. El caso de la Revolución Rumana. La reforma y la liberalización en 20 años de transición, centrada en la caída del régimen comunista en 1989 en su país y la evolución de éste a partir de ese momento.
Antes de su intervención en el Hotel NH Iruña Park de Pamplona, Petre Roman, primer ministro de Rumanía de 1989 a 1991 (fue el primero tras el fin del comunismo), aseguró conocer quién era José Javier Múgica, el concejal de UPN en Leitza asesinado por ETA en 2001, y abogó para terminar con la banda terrorista por alternar el diálogo con la actuación policial. "No es posible usar sólo una vía. Es evidente que hay que usar las dos", expuso. "Dialogando estás intentando ampliar el diálogo, pero los que no quieren dialogar se quedan fuera y pueden reaccionar de manera muy violenta, por lo que hay que actuar contra ellos". Roman declaró que en su país se sabe "bastante" de ETA. "Son conocidos los atentados y el movimiento independentista vasco. Se sabe poco del conflicto que hay dentro de Navarra entre los que piensan en una Navarra que sea vasca y los que dicen que no, que es navarra", afirmó.
El rumano fue presentado ante unas 130 personas que fueron a escuchar su conferencia por la presidenta de UPN, Yolanda Barcina, con quien está relacionado familiarmente. Roman, de padre rumano, madre cántabra y abuela vasca " y muy de España" (puntualizó él), es primo del esposo de la regionalista, Pucho Vallejo. Ayer, Roman regresaba a Pamplona, en la que estuvo por última vez en 1999, "cuando Yolanda (Barcina, a la que llama "prima") comenzaba su primer mandato como alcaldesa de la ciudad", apostilló.
"Sangre y víctimas"
Petre Roman (Bucarest, 1946) es ingeniero eléctrico. Tras el golpe de estado que derribó el régimen comunista de Nicolae Ceausescu (el 21 de diciembre de 1989), fue elegido primer ministro de Rumanía por el presidente de la República, Ion Iliescu, ambos del Frente de Salvación Nacional, organización que asumió el poder tras la caída del comunismo. Confirmado en el cargo tras las elecciones de 1990, Roman puso en marcha un plan de austeridad económica que provocó una violenta protesta popular. En 1991, fue cesado como primer ministro por Iliescu, lo que llevó a la ruptura entre ambos y, por extensión, del Frente de Salvación Nacional en dos facciones: la socialdemócrata dirigida por Ion Iliescu y la liberal-conservadora dirigida por Petre Roman, que culminó con la fundación por este último del Partido Demócrata. En 1992, Petre Roman pasó a formar parte de la Cámara de Diputados, donde presidió el Comité de Defensa. Entre 1996 y 1999, ocupó los cargos de senador y presidente del Senado y, posteriormente, entre 1999 y 2000, el de ministro de Estado y Asuntos Exteriores. Roman continúa su labor como senador, puesto para el que fue reelegido en noviembre del año 2000. Colaboró con la Asamblea del Atlántico Norte (1993-1996) como ponente especial y como presidente de la asamblea parlamentaria de Cooperación Económica del Mar Negro (1997-1998).
Roman expuso que la Revolución Rumana fue especial por desgraciada. "En todos los países ex comunistas los cambios fueron conflictivos, pero pacíficos. En el único que fue con sangre y víctimas fue en Rumanía", rememoró, para luego declararse obligado moralmente a hablar en memoria de sus "camaradas" muertos por los disparos del ejército la noche del 21 de diciembre de 1989. "Nos encontrábamos 82 jóvenes y 39 de ellos murieron", dijo.
Las palabras del político rumano fueron recibidas por entre otros, Yolanda Barcina; el presidente del Gobierno foral, Miguel Sanz; el secretario general de UPN, Carlos García Adanero; la senadora María Caballero; la viuda de José Javier Múgica, Reyes Zubeldia ; y uno de los tres hijos del edil asesinado, Daniel.
Roman reconoció que la transición no ha cumplido con todas las expectativas que generó. "Hoy en día, Rumanía es país miembro de la Unión Europea y de la OTAN, ha pasado del lado malo al lado bueno de la historia. Pero la transición ha sido muy dura porque se han sacrificado muchísimos puestos de trabajo. Lo peor es que los que perdieron en la transición fueron muchos más que los que ganaron", manifestó el ex primer ministro, quien también explicó que su país, con la actual crisis económica, está "mal". "Ha caído desde muy alto. El año pasado tuvo un crecimiento de casi el 8% y los últimos 9 años consecutivos han sido de crecimiento económico fuerte. La caída actual, del orden del 7%, está siendo muy dura. Por ahora, el paro no es muy grave, es del 8%, pero se va a incrementar", añadió.
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Petre Roman, al lado de Yolanda Barcina, gesticulando durante su conferencia. DAVID ARTIGAS
Parte de los asistentes a la conferencia de Roman. DAVID ARTIGAS
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