Algunos padres que están en el paro llevan a sus hijos a comer a casa y hacen actividades con ellos por las tardes
La crisis económica también se nota en las aulas y en todas las actividades que se desarrollan en el entorno escolar. La dificultad para llegar a fin de mes y el desempleo ha obligado a muchas familias a sacar a sus hijos del comedor y a no apuntarles a tantas actividades extraescolares como otros cursos. Los padres que están en el paro no pueden permitirse ese desembolso y, además, no necesitan esos servicios al no tener que ir a trabajar. Esta tendencia se observó ya a final del curso pasado.
Cada familia paga una media de 60 euros al mes por las extraescolares dentro y fuera del centro y unos 90 por el servicio de comedor.
"La gente no está para tirar el dinero y están recortando el presupuesto. Además, si uno de los cónyuges está en el paro puede ir a recoger a sus hijos al colegio y darles de comer en casa. O jugar con ellos al fútbol por la tarde en lugar de apuntarlos al equipo de la piscina o el polideportivo", explica José Javier Solabre, el vicepresidente de Concapa Navarra, la federación de padres mayoritaria en la red concertada. En los centros públicos, sin embargo, no tienen la misma percepción. "De momento, no nos han comentado nada. Aunque no sería raro que se redujeran algunos servicios por la crisis", argumenta el presidente de Herrikoa y CEAPA, Pedro Rascón.
Todavía no hay datos oficiales, ya que el comienzo de curso escalonado no ha llevado a todos los escolares a las aulas y aún hay tiempo para apuntarse al comedor o a las extraescolares del mediodía o la tarde. "Estamos alerta a ver qué pasa. Puede que haya familias que no apunten a sus hijos a tantas actividades cómo antes en el colegio o que se decanten por opciones más económicas, como las de los polideportivos municipales. Pero aún hay tiempo para inscribirse y no sabemos qué va a pasar", apunta Cristina Mayor, gerente comercial de la delegación navarra de MT Educación y Formación, firma que organiza extraescolares en quince colegios públicos y concertados de Pamplona y Comarca, y que gestiona servicios de comedor y transporte escolar. "Hace más o menos uso del comedor o apuntarse a más extraescolares dependerá del nivel económico de las familias. Por eso, según la zona y el tipo de alumnado, se notará más en unos centros que en otros", añade.
Casi la mitad de los niños
En los últimos años casi la mitad de los escolares se quedan a comer en el colegio, por el ritmo de vida de las familias y para ayudar a compaginar vida familiar y laboral. De ellos, la mayoría, a partir de 2º de Infantil (4 años), hacen actividades al mediodía, desde que acaban de comer y hasta que empiezan las clases de la tarde. En muchos centros, son las asociaciones de padres y madres (apymas) las que organizan estas extraescolares, en muchos casos contratando a empresas especializadas.
Por la tarde, algunos escolares asisten también a actividades deportivas o culturales en polideportivos municipales, escuelas de música o clubes y academias privadas.
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Dos niños en clase de inglés en un academia en una imagen de archivo. LORENA ARRIETA
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