Unas 200 personas acompañaron al padre de Rayan en el mismo cementerio en el que hace apenas 15 días enterró a su mujer, primera víctima de la gripe A en España
El pequeño Rayán fue enterrado hoy junto a su madre Dalilah en la localidad marroquí de Mdiq, donde los vecinos se volcaron para mostrar el apoyo a la familia. El cuerpo del bebé llegó a Marruecos en el avión fletado por el rey Mohamed VI y fue trasladado al cementerio donde recibió sepultura ante la presencia de los varones de la familia, como manda la tradición en este país.
Unas doscientas personas entre familiares y amigos acompañaron al padre de Rayán en el mismo cementerio en el que hace apenas 15 días enterró a su mujer Dalilah, primera víctima de la gripe A en España. Las exequias contaron con la presencia de un imán que recitó distintos versos del Corán y del alcalde del pueblo, Mohamed El Yacubi, encargado de leer la carta del rey alauita en la que expresaba sus condolencias a la familia y citaba versos coránicos.
Antes de llegar al cementerio, los familiares se reunieron en el domicilio de Mohamed El Uriachi, padre de Rayán, y en una mezquita cercana para rezar por la memoria del pequeño y de su madre. El cortejo fúnebre, formado por las familias de Mohamed y Dalilah y en el que también estuvo el canciller del Consulado de España en Tetuán, Jesús Cuarteto, fue tan amplio que la policía tuvo que cortar las calles más céntricas del pueblo, ante la presencia de varios medios de comunicación locales y extranjeros.
Soluciones
Mientras tanto, en Madrid, la presidenta de esta comunidad autónoma, Esperanza Aguirre, insistió en que un error médico como el que acabó con la vida del pequeño Rayán no se volverá a repetir porque se tomarán medidas para ello. "Ayer, en un hospital en Jerez de la Frontera murió una anciana por la misma causa, por lo tanto hay que poner distinción clarísima de la entrada de la alimentación y la entrada de la medicación", dijo Aguirre en declaraciones a Punto Radio. La presidenta madrileña apuntó además la posibilidad de utilizar distintos colores para las gomas en las que se insertan cada uno de los tubos, como ya se hace en países como Francia y Reino Unido, para evitar errores que conducen a una muerte segura.
Esta fue también la línea trazada por el consejero de Sanidad, Juan José Guemes, quien informó de que ya se está trabajando en "la implantación en todas las UCIS de la Comunidad de Madrid de esta distinción de las llaves que unen las diferentes vías abiertas en el paciente con las bombas de dispensación". Con ello, Madrid se convertirá en la primera comunidad española que cuente con este sistema.
Guemes añadió que este mismo martes iba a empezar a instalarse en el hospital Gregorio Marañón un sistema informático que habría evitado errores como el cometido con el pequeño Rayan.
Contra la actitud del gerente del hospital
Desde la oposición madrileña, la portavoz del PSOE, Maru Menéndez, criticó la respuesta que dio el director gerente del Hospital Gregorio Marañón, Antonio Barba, cuando se produjo la muerte de Rayán, responsabilizando "inmediatamente" a la enfermera "sin tener en cuenta el contexto" en que sucedieron los hechos y "condenando por anticipado sin esperar ni siquiera a la resolución del expediente informativo".
Por su parte, el sindicato de Enfermería SATSE exigió una "contundente rectificación pública" del gerente por las "desproporcionadas e injustas calificaciones" que pronunció el pasado lunes sobre la enfermera al hablar de "terrorífico error profesional". Con estas declaraciones, según el sindicato, ha sometido a la enfermera y a toda la profesión "a un linchamiento público injusto", por lo que recomienda que "antes de acusar a nadie o hablar de negligencia" se haga una investigación "que establezca lo sucedido, responsables y circunstancias".
El Defensor del Pueblo, Enrique Múgica, reconoció que la "autocrítica" del gerente estuvo "muy bien" pero "no basta". Así, exigió una "respuesta sobre toda la organización" del hospital y sobre "las causas" de la muerte para saber si se habría podido evitar.
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Varios familiares, entre ellos su padre, Mohamed el Uriachi (c segunda fila), trasladan a la mezquita de Mdiq el cuerpo sin vida del bebé Rayan, que falleció el lunes por una negligencia médica en el Hospital Gregorio Marañón de Madrid, y que será enterrado junto a su madre, Dalila Mimuni, la primera fallecida en España por la gripe A.
Mohamed el Uriachi (i) sostiene con ayuda de familiares el féretro de su hijo Rayan, fallecido por negligencia médica en el Hospital Gregorio Marañón de Madrid, antes de que éste fuera enterrado hoy en el pueblo marroquí de Mdiq junto a su madre, Dalila Mimuni, primera víctima mortal de gripe A en España.
Dos hombres trasladan en la Base Aérea de Getafe (Madrid) el féretro con el cuerpo de Rayan, el bebé fallecido tras una negligencia profesional, para ser repatriado a Marruecos donde será enterrado junto a su madre.
Mohamed el Uriachi (c) sostiene el féretro de su hijo Rayan, fallecido por negligencia médica en el Hospital Gregorio Marañón de Madrid, antes de que éste fuera enterrado hoy en el pueblo marroquí de Mdiq junto a su madre, Dalila Mimuni, primera víctima mortal de gripe A en España.
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