La hermana de Daniel Jimeno mostró su apoyo a los Sanfermines y se despidió de la alcaldesa diciéndole: "Cuídalos"
Habían transcurrido menos de 24 horas desde que conocieron la horrible noticia. Habían perdido a un hijo, a un hermano, a un novio, a un sobrino, a un primo, a un amigo. Estaban pasando los peores momentos de su vida, los más duros, los más amargos, y necesitaban arroparse unos a otros.
Como ya hicieran el viernes por la tarde, los familiares y amigos de Daniel Jimeno Romero, el joven de 27 años fallecido el día 10 en el encierro de Jandilla, se dieron cita ayer en el tanatorio San Alberto de Pamplona para dar el último adiós al corredor antes de que sus restos mortales partiesen hacia Alcalá de Henares, su casa. Su cuerpo llegó sobre la una y media de la tarde al cementerio Jardín de Alcalá. Hoy será incinerado.
Desde primeras horas de la mañana, una veintena de personas se acercó al tanatorio. Muchos intentaban ocultar las lágrimas tras unas gafas de sol, pero era casi imposible. El llanto, la tristeza y el dolor se reflejaban en los rostros. Quizá para asimilar la muerte del joven, muchos de sus familiares y amigos observaban sus fotografías y el relato de la mortal cogida de Capuchino en los periódicos.
Mientras sus seres queridos permanecían en el tanatorio, el coche fúnebre que iba a transportar el cuerpo de Daniel Jimeno hasta Alcalá inició su viaje a las 9.45 horas. Era la última vez que este joven amante de las fiestas de San Fermín estaba en Pamplona, la ciudad de su familia paterna y de sus encierros. Esos encierros que ha corrido, como su abuelo y su padre, en el tramo de Telefónica durante los últimos siete años.
Familiares y amigos abandonaron el tanatorio a las 10.15 horas. Todos arroparon especialmente a sus padres, a su hermana y a su novia. Permanecieron en la puerta del tanatorio cinco minutos. Cinco minutos que estuvieron llenos de abrazos, de besos, de palabras de consuelo, de apretones de mano, de lágrimas contenidas. Eran muchas despedidas en una sola.
Apoyo a la fiesta
A Daniel no volverán a verlo más. Pero sus seres queridos sí seguirán viéndose. Y quieren que sea en Pamplona y en San Fermín. E igual que no olvidarán a Daniel, tampoco olvidarán la pasión que sentía por estas fiestas, y por los encierros. No quieren relacionar San Fermín con su muerte. No quieren odiar la tradición del encierro a pesar de que un toro acabó con su vida. Y así se lo transmitieron el viernes a la alcaldesa de la ciudad, Yolanda Barcina, mostrándole su confianza en las medidas de seguridad del encierro y su pasión por estas fiestas. "Cuida los Sanfermines", le había dicho a la alcaldesa Raquel, la hermana del joven. En sus ojos sólo había lágrimas.
Ayer, sólo había una frase en el momento de la despedida entre quienes se quedaban en Pamplona y quienes acompañaban los restos mortales de Daniel a Alcalá de Henares: "Hasta los Sanfermines del año que viene".
Diariodenavarra.es no se responsabiliza ni comparte necesariamente las ideas o manifestaciones depositadas en las opiniones por sus lectores La discrepancia y la disparidad de puntos de vista serán siempre bienvenidos mientras no ataquen, amenacen o insulten a una persona, empresa, institución o colectivo, revelen información privada de los mismos, incluyan publicidad comercial o autopromoción y contengan obscenidades u otros contenidos de mal gusto.
Diariodenavarra.es se reserva el derecho a decidir las noticias que admiten comentarios de los lectores.
Atención: Tu petición no ha sido procesada correctamente. Comprueba que has rellenado todos los campos obligatorios correctamente y vuelve a intentarlo.
(*) Todas las opiniones que tengan rellenados estos campos pueden aparecer publicadas en el periódico impreso
Familia y amigos de Daniel Jimeno, ayer en el tanatorio. En el centro su hermana Raquel, detrás su madre y a la derecha, con bolso, su novia Cristina. EFE
Momento en el que el coche con el féretro de Daniel Jimeno abandona el tanatorio. JOSÉ CARLOS CORDOVILLA
© DIARIO DE NAVARRA. Queda prohibida toda reproducción sin permiso escrito de la empresa a los efectos del artículo 32.1, párrafo segundo, de la Ley de Propiedad Intelectual