E RA un toro. No había lugar a dudas. El animal, de la ganadería de María Luisa Domínguez, había dado 563 kilos en báscula y es posible que estuviera hasta las astas de soportar la humillación ante sus hermanos de dehesa cada vez que el mayoral vociferaba su nombre desde el caballo: ¡Roedor!Indigno para un morlaco.Quizás por ello, por todas las vejaciones soportadas, o por el viaje en camión desde Sevilla, aquella mañana de julio de 1997 decidió armarla.
La crónica del día cuenta que Roedor no pudo mantener el equilibrio sobre los mojados adoquines de Mercaderes y que campó por sus respetos, y los de sus pitones, hasta Telefónica.
Allí, esperaba nervioso Derek White, un mozo de Porsmouth de 28 años de edad, que había saltado el vallado después de estudiar durante dos días la carrera desde los tablones. Ése era el día. Así que, animado por una noche de cerveza (los médicos tendrían que esperar después dos horas antes de meterlo al quirófano), comenzó a correr. Los toros pasaron a su lado. Casi ni los vio. Faltaba Roedor,quellegó tarde y malhumorado en el instante en que Derek tropezaba y caía al suelo. El fugaz abrazo con el toro le dejó sólo el recuerdo imborrable de una cornada en el brazo.
Doce años después, el mismo escenario tuvo dos protagonistas distintos: Capuchinoy Daniel Jimeno.La experiencia ante los toros de Daniel, que había dormido la noche anterior, no le salvó de una cornada que segó su vida de forma instantánea. ¿Por qué él? La pregunta sin respuesta se la hacía desconsolada su madre en el Hospital de Navarra.
En sólo un día hemos pasado del blanco al negro. De oír que se cuestionen unos encierros "ligth" porque hay demasiados cabestros y antideslizante en el suelo a la "continuidad" de una fiesta "salvaje". Y que Radio Caracol clame tras la muerte de Daniel Jimeno contra una tradición que desconoce no llega a sorprender, pero que abran este debate con la muerte aún reciente personas a las que se les supone un mayor conocimiento es, sencillamente, una frivolidad. ¿De qué estaríamos hablando hoy si Capuchino hubiera dejado escrito el guión del encierro de otra manera?
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