La concentración se hizo tras certificarse que los restos de Sesma eran de la mujer cuya ex pareja confesó haber matado
Como cada día 11, fecha en la que en el mes de octubre desapareció la estellesa María Puy Pérez Ezpeleta, de nuevo su familia y la coordinadora de grupos feministas de Tierra Estella convocaron una concentración en la calle Baja Navarra de la ciudad del Ega.
Pero, en esta ocasión, era diferente: mientras que a lo largo ocho meses se reunieron para pedir que siguieran las labores de búsqueda, ayer se trató de una despedida de la mujer tras hallarse sus restos en un campo de Sesma y confesar su ex pareja, José María Morentin Duarte, que la había matado la misma noche de su desaparición.
Como en las otras ocho anteriores ocasiones, la concentración estuvo presidida por sus hijos, María e Iván Garín, su ex marido, José Garín Sanz, además de hermanos y sobrinos de la víctima. Y también como ha sucedido en este tiempo, de nuevo los vecinos de Estella arroparon en masa a la familia. A los cientos de personas se sumaron residentes de Villatuerta, donde María Puy Pérez residió tras su boda y hasta su separación hace ocho años, y de Ayegui, localidad en la que fijó su residencia junto a José Mari Morentin.
Padres de Nagore Laffage
Aunque tras la confesión de su ex pareja se realizó una concentración el pasado 22 de junio, en esta segunda cita se tenía ya la confirmación oficial de que los restos corresponden a María Puy Pérez. Por eso ayer la petición era la de aplicar la máxima condena a la ex pareja de la mujer, encarcelado en Pamplona a la espera de la celebración del juicio. A esta demanda se sumaron con su presencia los padres de Nagore Laffage, Asun Casasola Pardo y Txomin Laffage Asteasuinzarru.
El acto, concebido también como un homenaje, comenzó con el aurresku bailado por Tamara Comas García acompañada por los Txistularis Padre Hilario Olazarán. También participaron los Gaiteros Deierri así como el poeta Ángel de Miguel Martínez. Por su parte, la coordinadora feminista se lamentó de una muerte que, en sus palabras, las instituciones podían haber evitado. La madre de Nagore Laffage pidió el apoyo para el juicio por su asesinato que se celebrará en septiembre. "Tengo miedo, porque él es un chico con mucho poder social", dijo. La concentración se cerró con las palabras de justicia y agradecimiento de la hija de María Puy Pérez.
Rostros emocionados durante la concentración que sirvió de homenaje a María Puy Pérez Ezpeleta. M.M.
Desde la izda., familia de María Puy Pérez; sus hijos María e Iván Garín y en el centro su padre, José Garín Sanz. Al lado, los padres de Nagore Laffage: Txomin Laffage Ateasuinzarru y Asun Casasola Pardo. M.M.
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