En 2008, la ONG de la Iglesia Católica atendió a un 50% más de personas que en el año precedente para cubrir sus necesidades básicas. Si en 2007 se atendieron a casi 400.000 personas, el año pasado la cifra se disparó hasta frisar los casi 600.000 individuos. Un número de acciones más que significativo ante las necesidades más perentorias.
Pero esta tendencia al alza en la petición de ayudas de primera necesidad no ha afectado por igual a todo el territorio español. Según Siverio Agea, secretario general de Cáritas Española, el mayor número de peticiones de ayuda procedió de las comunidades situadas al sur y de las grandes capitales. Los tipos de ayudas económicas solicitadas se destinaban, por este orden, a afrontar gastos de alimentación (con un incremento de casi el 90% respecto a 2007) y de vivienda (con una subida del 65%), como el alquiler o para hacer frente al pago de los suministros de luz y agua, entre otros servicios. Curiosamente, en 2007 las demandas se habían invertido: vivienda, en primer lugar, y alimentación, en segundo.
Otras peticiones que registraron un incremento sustancial estaban relacionadas con el transporte (87%), la educación y la formación (40,7%) y los gastos sanitarios (32%). Cáritas constata la gravedad de los efectos de la crisis en las peticiones de ayuda sobre la vivienda, que se efectuaron sobre todo para hacer frente a impagos de hipotecas y deudas de alquileres. En la situación del alquiler, evidencia el hacinamiento severo con el subarriendo de habitaciones "a precios abusivos" y el aumento de familias que viven en habitaciones. Los casos de reclamación de avales por impago de hipotecas afecta especialmente a viudas mayores que avalaron a sus hijos con sus viviendas en propiedad.
Empleo
Sobre el acceso al empleo, las solicitudes de apoyo proceden, especialmente, de personas paradas del sector de la construcción y la industria, con poca o nula cualificación profesional, y también del sector servicios (mujeres que buscan trabajo como empleadas de hogar). Disminuyen las ofertas de empleo, por ejemplo, en el caso de empleadas del hogar externas, pero aumenta el de las internas, toda vez que el salario base y el seguro es más barato, al tiempo que para la empleada le resulta más económico vivir como interna en su lugar de trabajo. Cáritas comprobó también que aumentó el tiempo de búsqueda de empleo, un hecho especialmente grave entre los inmigrantes. En 2008, la entidad solidaria católica obtuvo empleo para 12.000 personas.
Destaca también esta organización el aumento de solicitudes de retorno voluntario de inmigrantes a su país de origen, debido a su precaria situación, aunque en paralelo aumentan las solicitudes de asesoramiento en materia de arraigo y de reagrupación familiar.
Los perfiles sociodemográficos de las personas acuciadas con mayor gravedad por la crisis son variados. Desde familias jóvenes (de 20 a 40 años de edad) con niños pequeños, hasta parados recientes procedentes de empleos de baja cualificación de los sectores de la construcción, la hostelería y, más recientemente, de la industria. Muchos de ellos son inmigrantes. También se ceba el vaivén de la economía en las mujeres, especialmente las que viven solas con cargas familiares, generalmente no compartidas.
Diariodenavarra.es no se responsabiliza ni comparte necesariamente las ideas o manifestaciones depositadas en las opiniones por sus lectores La discrepancia y la disparidad de puntos de vista serán siempre bienvenidos mientras no ataquen, amenacen o insulten a una persona, empresa, institución o colectivo, revelen información privada de los mismos, incluyan publicidad comercial o autopromoción y contengan obscenidades u otros contenidos de mal gusto.
Diariodenavarra.es se reserva el derecho a decidir las noticias que admiten comentarios de los lectores.
Conoce nuestro grupo | Empresas del Grupo | Sala de prensa | Contacta con nosotros | Apúntate a nuestro equipo
Diariodenavarra.es | Intendencias.com | Campusdenavarra.com | Campustrophy.com | Fiestasdesanfermin.com | RedAccion.com | Directa.tv | Navarrademedios.es |
© Diario de Navarra