Los padres de los 207 alumnos protestaron ayer en el departamento y afirmaron que no se moverán de su barrio
Los padres de los 207 alumnos de 3 a 12 años de la ikastola Axular, centro público de modelo D situado en la calle María Auxiliadora de la Chantrea, conocieron ayer que sus hijos terminarán las 3 semanas de este curso en el colegio de Buztintxuri, al que se trasladarán mañana. Hoy no tendrán clase.
El consejero de Educación, Carlos Pérez-Nievas, se reunió a las 14 horas con 3 miembros de la Apyma para informarles de que el jueves se descubrió que uno de los testigos colocado para comprobar los movimientos del edificio se había hundido y que había una grieta en una columna. Lo previsto era que los alumnos se trasladasen en septiembre a Buztintxuri con los de Arturo Kanpion. Ambos centros comparten solar y los alumnos estarán en Buztintxuri un curso, durante las obras del edificio.
Axular celebró una asamblea de padres a las 17.30 horas y después acudieron en manifestación al departamento de Educación, donde protestaron con gritos, pancartas y silbidos ante el consejero y seis técnicos. Los padres fueron convocados por el consejero.
"Nos han avisado a las 12.30 de la reunión de las 2 y de que mañana no hay clase y el miércoles vamos a Buztintxuri. Nos pagan el autobús y el comedor, pero no nos movemos de la Chantrea", destacó Nerea Aldunate, de la Apyma.
Aunque los padres de Axular habían decidido entregarle un comunicado al consejero y no reunirse con él, finalmente entraron al departamento unas 300 personas. En la reunión, que comenzó a las 18 horas y duró más de 2 horas, se vivieron muchos momentos de tensión. Pérez-Nievas acusó a los padres de "irresponsables" por haber acudido con sus hijos "para dar guerra" y de falta de respeto por interrumpirle con gritos.
Los padres le gritaron: "Tratáis a nuestros hijos como mercancía, habéis tomado una decisión unilateral y nos obligáis a cambiar de centro de un día para otro". Los gritos provocaron en varias ocasiones que el consejero amenazara con finalizar la reunión.
Pérez-Nievas dejó muy clara su postura. "Ningún niño va a entrar a Axular, ni bajo mi responsabilidad ni la de los padres. El centro se puede caer. El informe de abril no era negativo, pero esta mañana me han entregado otro que no garantiza la seguridad. Y no voy a gastar 3 millones de euros para que estéis en el centro de la Chantrea Doña Mayor un curso".
Los padres le exigieron: "Búscanos una solución, no nos vamos a mover del barrio. Queremos ir a Doña Mayor el curso que viene y acabar este curso en Axular. Hay informes de la situación del edificio desde 1993. Si en 16 años no se ha caído, no se va a caer en tres semanas". Está previsto que las obras del nuevo edificio comiencen en septiembre y se prolonguen hasta mayo o junio.
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Varios de los padres y alumnos de la ikastola Axular que acudieron a la reunión con el consejero. EDUARDO BUXENS
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