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OSASUNA

Cabezazo a la esperanza

El primer gol de Pandiani en toda su carrera en el Camp Nou rescata a los rojillos

Actualizada Domingo, 24 de mayo de 2009 - 04:00 h.
  • SANTIAGO ZUZA . PAMPLONA

"¿Se salvará Osasuna?", le preguntaban al presidente de Osasuna, Pachi Izco, en La Sexta después del partido. "Seguro, no tengo ninguna duda", contestaba el máximo mandatario, todavía pálido después de la intensísima noche que vivió ayer en el palco del Camp Nou. Y junto a él todo el osasunismo, que en el partido más importante de lo que llevamos de temporada se quedó sin televisión.

Algunos sufridores tuvieron que optar por tragarse el multifútbol de La Sexta, una fórmula que en absoluto beneficia al fútbol y que perjudica a todos los equipos y aficiones que se ven envueltas en él. Ya dice el refrán que quien mucho abarca, poco aprieta.

Así que otros muchos aficionados optaron por seguir el partido a través de Internet, donde la señal pirateada de varios países permitió seguir el encuentro. En una televisión turca más de 4.000 internautas españoles vieron el Barça-Osasuna. Eso sí, con casi medio minuto de retraso. Mientras los turcos veían plácidamente el encuentro en el sofá de sus casas, en Pamplona cualquier artilugio era bueno para intentar saber algo. Y en estos casos ya se sabe que la radio es siempre la mejor aliada. Pero en el fútbol el dicho de "ojos que no ven, corazón que no siente" es falso, y más en noches como la de ayer, donde los locutores ponen a prueba los corazones más sensibles.

Pendientes de lo que pasaba en Valladolid y Getafe, los rojillos vivieron con la máxima ilusión el precioso cabezazo de Pandiani. Es la magia del fútbol, un testarazo, tres segundos y una subida de adrenalina que nada salvo el fútbol es capaz de provocar. Era el primer gol que el delantero uruguayo marcaba en el Camp Nou en toda su carrera, donde no lo había logrado ni con el Espanyol ni con el Deportivo de La Coruña.

Milagroso Málaga

El segundo no llegaba y la agonía del Camp Nou, donde un Barça al trote ponía en riesgo el botín rojillo, se mezcló pronto con los malos resultados que llegaban de otros campos. Con un ojo en Bojan y otro en Zorrilla y el Coliseo, los rojillos temieron que la victoria no sirviese de nada. El Valladolid empató pero el Sporting acabó llevándose la victoria, y en Getafe el Numancia sellaba su descenso a Segunda. Y cuando menos se esperaba llegó un gol salvador del Málaga, el mismo que se llevó los puntos del Reyno, el mismo que nos metió en el pozo con su derrota en El Molinón. Ese gol cambiaba todo de golpe. Osasuna dependía de sí mismo si era capaz de aguantar el resultado en el Camp Nou.

Pero el destino de Osasuna es sufrir, y lo que parecía algo favorable a los rojillos como era la expulsión de Muniesa acabó por despertar al Camp Nou de su letargo. El público le dedicó a Rubinos, que hizo un arbitraje correcto y valiente, una de las mayores pitadas de la temporada. Hasta tal punto se calentó la grada que un espontáneo saltó al campo para recriminar al árbitro su actitud. "Estás loco" le dijo instantes antes de que dos agentes de seguridad le hiciesen un placaje más propio del Seis Naciones que de otra cosa.

Los minutos del miedo

El miedo se apoderó entonces del equipo y también de los sufridos seguidores rojillos, condenados al multifútbol, al retraso de Internet o a la agonía de la radio. Con los nervios a flor de piel cada jugada parecía uno de esos interminables capítulos de Oliver y Benji en los que el balón nunca terminaba de llegar a la portería contraria.

Y por si Navarra entera no tenía ya el corazón suficientemente encogido a Rubinos le dio por alargar casi seis minutos el suplicio. Pero mereció la pena, porque aunque la noche podía haber ido mejor, Osasuna firmará su futuro, en Primera o en Segunda, en el Reyno de Navarra y ante el rival menos querido por el osasunismo, el Real Madrid. Nadie quería llegar a la última jornada jugándose la vida, porque un Madrid desmotivado sigue siendo peligroso, pero visto lo ocurrido en las últimas semanas el gol de Pandiani es casi un milagro caído del cielo. El Reyno de Navarra dictará sentencia.

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Más de 300 aficionados rojillos acompañaron a Osasuna en el Camp Nou. La victoria les alegró la noche y el viaje de vuelta. J. C CORDOVILLA

El banquillo de Osasuna sigue la jornada por la radio. J. C CORDOVILLA


Comentarios
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  • ke grande fue lo de ayer en barcelona. eramos pokos pero inkreiblekomando patxaran

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