La madera derribada por el huracán Klaus en Francia reduce el precio un 50%, desestabiliza el mercado y agudiza la crisis del sector en Navarra
DEL árbol caído todos hacen leña. Algo así deben pensar empresarios, propietarios y empleados del sector maderero en Navarra.
Sobre todo después de que a los años de crisis de competitividad, de pérdida de empleos y de crisis económica generalizada, hayan tenido que sumar ahora los estragos del huracán Klaus, que afectó a Francia los días 24 y 25 de enero con vientos de 200 kilómetros por hora, y tumbó madera suficiente para abastecer el mercado francés los próximos 6 años. "Esa sobreabundancia de madera en suelo francés ha provocado que el precio se desplome un 50%. Si hace un año la tonelada de madera de pino marítimo se pagaba en destino a 63 euros, ahora se encuentra por 33", denuncia Oskia Saldise, gerente de Ademan, asociación navarra de empresas madereras que agrupa a 100 de las 400 entidades del sector en la Comunidad foral.
Necesidad de ayudas
En una reunión mantenida la pasada semana con la consejera de Desarrollo Rural y Medio Ambiente, Begoña Sanzberro, representantes de Ademan y de Foresna, que agrupa a los propietarios de terreno forestal en Navarra, explicaron a la consejera la situación del sector y solicitaron "con urgencia" medidas que contribuyan a revitalizar a sus asociados. Según sus cifras, el sector forestal, que emplea a 5.000 personas en la región, pasa por una aguda crisis. Ademan cifró en un 30% la disminución de la facturación de las empresas en 2008y aseguró que la situación ha empeorado en 2009. "Entre el Klaus y el parón de la construcción (el 80% del mercado de la madera se destina a construcción, frente a un 20% que va para el sector del mueble) podemos decir que el sector se va apagando", ratificó Juan Miguel Villarroel, gerente de Foresna.
En sus planteamientos, ambas asociaciones subrayaron la "importancia estratégica" del sector para el desarrollo rural y el equilibrio del norte de Navarra, donde se localizan la mayoría de las explotaciones.Por ello, solicitan una inyección económica al Gobierno de Navarra que les permita competir en precios con sus homólogos franceses. "Una solución que planteamos pasa por igualar los precios de nuestra competencia a través de subvenciones y que así a las papeleras no les resulte más rentable adquirir el material excedente que proviene de Francia. Además, queremos seguir impulsando la certificación de los bosques y los proyectos relacionados con la biomasa", expuso Villarroel.
Ambas partes coincidieron en el interés manifestado por Sanzberro y sus técnicos, que emplazaron a empresarios y propietarios a una próxima reunión en el plazo de un mes. Tanto desde Ademan como Foresna esperan una resolución por parte de Sanzberro con optimismo. "Creemos sinceramente que puede haber posibilidades de que apoye nuestras reivindicaciones. Se ha mostrado receptiva", señaló Saldise.
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Árboles derribados en suelo galo por Klaus, el pasado 24 de enero. DN
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