Fueron detenidos también en Francia los "legales" Mikel Oroz y Alex Uriarte, y en Vitoria hubo cuatro detenciones más
Jurdan Martitegi Lizaso, Arlas, el supuesto máximo dirigente del aparato militar de ETA desde el pasado mes de diciembre, fue capturado por la Policía Judicial al sur de la localidad gala de Perpiñán cuando acudía a una cita de seguridad con otros dos miembros de la banda, recién llegados de España, que igualmente fueron detenidos. Se trata de los etarras legales(sin antecedentes) Alex Uriarte y Mikel Oroz.
Uno de ellos era, al parecer, su guardaespaldas y el otro un miembro de un comando listo para recibir órdenes.
La captura de Martitegi es la tercera detención de un jefe de ETA en tan sólo seis meses, tras los arrestos en noviembre y diciembre de los dirigentes Garikoitz Aspiazu, Txeroki, y Aitzol Iriondo, Gurbitz.
La operación contra el cabecilla terrorista supuestamente encargado de reconstruir los comandos operativos tuvo su continuación en el País Vasco, donde los servicios de Información, bajo la coordinación del juez de la Audiencia Nacional Baltasar Garzón que ayer se encontraba en su pueblo natal (Torres, en Jaén), detuvieron a otras cuatro personas relacionadas con Uriarte y Oroz en Vitoria, y esperaban arrestar a, al menos, otro sospechoso.
En el momento de la detención Martitegi no opuso ninguna resistencia, pese a ir armado con una pistola. El etarra facilitó de inmediato su identidad. Los agentes también intervinieron a Uriarte y a Oroz sendas armas. Los funcionarios también se incautaron de un vehículo, que portaba matrículas falsas.
Según todos los indicios, la cita de seguridad en Perpiñán tenía como objetivo que uno de los dos etarras legales, que supuestamente pertenecía a un comando listo para comenzar a atentar en España, recibiera las últimas instrucciones para actuar.
Impartía cursillos de armas
Sin embargo, los especialistas de la Comisaría General de Información de la Policía Nacional tenían conocimiento desde hace días de que este terrorista se iba a reunir al otro lado de la frontera con uno de los máximos responsables de la banda, probablemente Martitegi, como luego se confirmó. El tercer etarra detenido haría funciones de guardaespaldas del cabecilla.
Martitegi, desde que se refugiara en Francia en junio de 2008 tras abandonar el sanguinario y ya desarticulado comando Vizcaya, había centrado su actividad en la instrucción y creación de comandos para sustituir los taldes desarticulados.
La última noticia que Interior tenía del terrorista es que en octubre de 2008 había dado cursillos de armas y explosivos a dos miembros (Aurken Sola y Xabier Rey) del último comando Nafarroa, ya desarticulado.
Según los servicios de Información, cuando Txeroki fue capturado en noviembre pasado le sustituyó durante apenas cuatro semanas Aitzol Iriondo, Gurbitz, capturado en diciembre y presuntamente sustituido entonces de manera precipitada por Martitegi, quien tuvo desde ese momento la tarea de intentar reconstruir el aparato militarde ETA más debilitado de las últimas décadas.
Arlas, de 29 años y nacido en Durango, había llegado accidentalmente a la cúpula de ETA después de apenas dos años de clandestinidad, aunque su historial delictivo se remonta a febrero de 1998, cuando compareció ante el juez de la Audiencia Nacional Baltasar Garzón por su participación en varios sabotajes. Entonces quedó en libertad, pero enseguida volvió a ser acusado de un ataque con artefactos explosivos contra la comisaría de la Ertzaintza en Amorebieta (Vizcaya). Fue detenido nuevamente el 5 de marzo de 2001.
Oleada de atentados
Ingresó en prisión unos años por varios ataques de kale borroka, entre ellos la colocación de un artefacto en los juzgados de Durango.
En 2006 se integró en ETA, según la policía, para no cumplir condena por un nuevo ataque con cócteles molotov en Galdácano. Junto al ya detenido Arkaitz Goikoetxea, fue líder del comando Vizcaya de ETA que mantuvo en jaque a las fuerzas de Seguridad desde febrero de 2007 hasta junio de 2008 con doce atentados.
Participó en los atentados contra los cuarteles de Durango, Calahorra y Legutiano (donde murió un guardia civil) y el club de Getxo, planeó matar al juez Grande- Marlaska y al concejal de Eibar Benjamín Atutxa (PSE) y ordenó seguimientos al ex diputado general de Álava Ramón Rabanera.
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Jurdan Martitegi Lizaso. EFE
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