Su autor es el arquitecto Fernando Redón, data de 1967 y abarca una superficie de 13.500 m2
Caja Navarra firmó ayer la compra del convento de las agustinas de San Pedro Extramuros, ubicado en la vuelta de Aranzadi de Pamplona. El objetivo de la entidad bancaria es ampliar allí, en un futuro, las instalaciones del recinto Viálogos, lindante con el centro religioso. Los terrenos presentan una superficie de 13.500 metros cuadrados. En el convento residen en la actualidad una decena de monjas en régimen de clausura.
Caja Navarra habría acordado con las religiosas que no hay prisa para que abandonen la instalación. No trascendió el valor económico por el que se ha ejecutado la transacción.
El recinto de Viálogos, por su parte, abarca una superficie de casi 5.000 metros cuadrados. Allí, Caja Navarra lleva a cabo los planes de formación continua para profesionales como Metacantera; el curso de reciclaje en Banca Cívica, por el que pasa toda la plantilla una vez al año; o Carreracan, el master "in house en el que todos los años reciben formación directiva unos 50 profesionales de Caja Navarra procedentes de toda España.
El edificio Viálogos de Aranzadi también es utilizado en la actualidad para la organización de las jornadas Viálogos, que ya van por su vigésimo sexta edición.
Obra de Redón
El convento de las agustinas es obra del reconocido arquitecto pamplonés Fernando Redón, y está fechado en 1967. Se ubica en la zona de Aranzadi, un meandro junto al río Arga ocupado por huertas y algunas viviendas aisladas, y junto a las piscinas de Aranzadi. Es un ejemplo de arquitectura contemporánea.
Según describe el Colegio Oficial de Arquitectos Vasco-Navarro en su obra Guía de arquitectura de Pamplona y su comarca, alrededor de un jardín delantero se disponen las cuatro partes principales del conjunto, con un porche de acceso. Aparte de dos bloques más bajos, el de servicios y el de viviendas para el capellán y el hortelano, están la iglesia y la zona de clausura. En esta última, las celdas se disponen según el esquema tradicional de claustro, aunque con una variante: las plantas superiores se retranquean para abrir el patio al sol.
La estructura es de hormigón, excepto los pilares del claustro y del porche de entrada, que se resuelven con tubo metálico.
Los volúmenes son rotundos, y se emplean materiales modestos como teja cerámica tipo árabe, rejilla metálica de uso industrial como celosía en las ventanas y, sobre todo, el ladrillo de tejar. Tanto la teja como el ladrillo son de color ocre-rojizo.
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