Su compatriota y mujer Werknesh Kidane estuvo intratable en la prueba absoluta de féminas y llegó a la meta en solitario
No hubo sorpresa ayer en las pistas municipales de atletismo de Burlada. Tampoco es que hubiera mucho margen para que se diera, porque si metes en una carrera a un subcampeón y a una campeona del mundo de cross, pocas sorpresas puede haber. Y así ocurrió en el XVII Cross Internacional Hiru-Herri Trofeo Comunidad foral de Navarra.
La pareja etíope, Gebre-Egziabher Gebremariam y Werknesh Kidane, asumió su condición de favorita y no concedió opciones para que otros atletas le arrebataran su primer puesto en esta "crónica de una victoria anunciada". Y es que era una carrera que los etíopes ya tenían en el bolsillo antes de que se diera el pistoletazo de salida.
Pero antes de que pisaran las pistas burladesas los atletas de las máximas categorías fueron los corredores más jóvenes los que estrenaron el recorrido. La mañana fue fría aunque los atletas agradecieron que no lloviera. Sin embargo, el suelo estuvo resbaladizo por el barro de la lluvia de días anteriores.
Los primeros en arrancar a correr fueron los benjamines, a quienes siguieron los alevines, infantiles y cadetes. Después vinieron las categorías más importantes: juveniles, veteranos y los promesas. En total, alrededor de medio millar de corredores que dieron buena cuenta de los dos circuitos (uno corto de 960 metros y otro más largo, de 2.050 metros, bordeando el río Arga por el parque de la Nogalera.
Veinte segundos por delante
En la prueba de promesa-senior-veterana femenina, la etíope Werknesh Kidane, de 24 años, fue la ganadora indiscutible. Aunque en la primera de las tres vueltas el grupo de cabeza se mantuvo compacto en torno a una decena de atletas, al segundo pase por la línea de meta la africana ya sacaba 20 segundos a sus contrincantes más próximos.
A partir de ahí Kidane rentabilizó la diferencia y entró primera por delante de Zulema Fuentes-Pina, a diez segundos. La primera navarra en completar el cross fue Ana Casares. Completaron el podio foral Maite Arístegui y Leyre Cacho.
En la categoría reina, promesa-senior masculina, el papel de líder que había tenido Kidane en la anterior prueba lo recogió su marido, Gebremariam, que obtuvo la victoria sin apenas esfuerzo.
La carrera comenzó con un pequeño grupo de cinco hombres en cabeza, pero el etíope se fue deshaciendo de todos. En la primera vuelta se descolgaron Felipe Carnicer -que acabó quinto-, el canario Jonai González -cuarto- y el marroquí Khalid el Amri -tercero-.
El atleta aragonés Elíseo Martin aún pudo aguantar el ritmo de Gebremariam una vuelta más, pero en la tercera de las cinco que dieron al circuito el subcampeón del mundo de cross en 2004 mostró su supremacía en la prueba con un compás de zancadas que dejó a Martín a más de diez segundos de distancia.
Por los navarros, el primero en cruzar la línea de meta fue Rafa Maritxalar, seguido de Cristóbal Galera y Xavier Fernández.
Así pues, el primer puesto de los etíopes no cogió desprevenido a nadie. "Teniendo en cuenta los tiempos que tienen en los 10.000 metros lisos, la victoria la tenían asegurada y se lo han tomado con tranquilidad", apuntó el presidente de la Federación Navarra de Atletismo, Rafael Pérez Rivas.
No obstante, remarcó que "ha habido gente de categoría y ha sido un lujo ver correr a estos atletas". "Sólo he echado en falta algo más de cantidad de corredores, ya que por la calidad no se puede decir nada".
Sin incidencias
El presidente del Club Hiru-Herri, Florencio Vizcay, explicó que sí registraron menos participantes en las categorías de adultos que otros años, aunque en las de los más pequeños el número de corredores "estuvo muy bien". "Sobre todo -añadió- ante el tiempo que está haciendo y que dificulta la circulación por las carreteras debido a la nieve".
Sin embargo, Vizcay destacó que "desde el punto de vista de la organización todo ha salido muy bien, ya que no ha habido ninguna incidencia". Además, quiso agradecer la amabilidad de la pareja etíope, que estuvo varios días entrenando con los jóvenes del club burladés y dando charlas en varios colegios navarros.
Fueron precisamente los africanos Gebremariam y Kidane los que continuaron con la tradición del Cross Hiru-Herri e hicieron tañir la campana de campeones poniendo fin a la mañana de atletismo en Burlada.
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