Navarra ya descartó en febrero estos peajes cuando Guipúzcoa habló de algún convenio con territorios limítrofes
Las Juntas Generales de Guipúzcoa deberán tener para final de año un documento que proponga cómo cobrar los peajes de tres carreteras de la red guipuzcoana de alta capacidad que atraviesan Navarra: la Autovía de Leitzaran (A-15), Etxegarate (N-I) y Endarlatsa (N-121-A). Según una información publicada el lunes por El Diario Vasco, ese documento tendrá que ser aprobado por el Parlamento vasco antes de que finalice la legislatura (mayo de 2011).
La tarificación es una idea que hace meses que se está fraguando en Guipúzcoa. De hecho, este febrero la Diputación de Guipúzcoa ya se lo planteó con Leitzaran y Etxegarate, algo que Navarra descartó, al menos mientras no existiera acuerdo a nivel nacional. Laura Alba, consejera de Obras Públicas del Gobierno de Navarra, defendió entonces que una medida de ese calibre no podía adoptarse de manera unilateral. "La cuestión debería tratarse a nivel nacional porque, de lo contrario, crearía fuertes distorsiones en la red, de manera que en unos sitios se pagaría y en otros, no", señaló Alba en febrero. En esas fechas, la Diputación guipuzcoana necesitaba el respaldo de las Juntas Generales. Ya lo tiene: están de acuerdo PSE, PNV, EA, EB (IU) y Aralar. El PP es el único grupo que se ha posicionado en contra.
Qué dice la Unión Europea
Este respaldo significa que los cinco grupos parlamentarios están de acuerdo en el principio de que los costes de construcción y mantenimiento de la red deben recaer en los usuarios. "Quien usa, contamina y paga", llegó a declarar en febrero el diputado de Guipúzcoa de Infraestructuras Viarias, Eneko Goia (PNV). Además, según la publicación en El Diario Vasco,los grupos políticos a favor de la tarificación en Guipúzcoa de esas tres carreteras estiman que el presupuesto necesario para mantener y ampliar la red (13 millones de euros entre 2000 y 2011) no puede salir únicamente de los presupuestos forales.
Cuando en febrero Eneko Goia presentó la iniciativa, ya declaró que el debate debería comenzar una vez terminadas las obras de la nueva AP-1 (Eibar-Vitoria) al entender que debían existir alternativas para los usuarios "con el fin de poder ofrecer un buen servicio". Añadió que sería "deseable" alcanzar un convenio con territorios limítrofes, en este caso Vizcaya, Álava y Navarra. La respuesta entonces de la Comunidad foral fue que no contemplaba implantar peajes en la N-I y en la A-15, las dos carreteras de alta capacidad en las que la Diputación de Guipúzcoa se planteó esta medida.
Y, por si era necesaria una complicación más, Guipúzcoa y Navarra no interpretan del mismo modo la normativa de la Unión Europea, que en mayo de 2006 publicó una directiva sobre tarificación de transporte en las redes transeuropeas. Para Guipúzcoa, la directiva obliga a que los camiones paguen en esas vías en 2012. Para Navarra no: Obras Públicas entiende que la directiva no obliga sino que "trata de armonizar". "Si un Estado miembro decide aplicar peajes, tratan de homogeneizar la tarificación que afectaría a redes transeuropeas y paralelas para evitar precios abusivos en esos cobros a camiones de gran tonelaje", dijo en febrero la consejera Laura Alba.
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