Diario de Navarra | Facebook Se abrirá en otra página Diario de Navarra | Twitter Se abrirá en otra página Hemeroteca Edición impresa
Mi Club DN ¿Qué es? Suscríbete

La Hemeroteca
    Navarra
MUSICA

La Scala no se libra del escándalo

El teatro milanés abrió la temporada con un Don Carloacogido con aplausos y abucheos después de la sustitución en el último momento del tenor protagonista, quien denunció que la dirección le había sugerido que dijera que estaba enfermo

Actualizada Martes, 9 de diciembre de 2008 - 04:00 h.
  • NOMBRE . DATA.

EL público de La Scala de Milán se dividió entre aplausos y abucheos para el Don Carlo de Daniele Gatti y Stéphane Braunschweig, que marcó el domingo por la noche la inauguración de la temporada lírica del teatro de La Scala en Milán, y que tampoco convenció a la crítica italiana, que ayer habló de una representación modesta.

Acostumbrados a las largas y calurosas ovaciones de las inauguraciones de los pasados años, el Don Carlo de Giuseppe Verdi dirigido por Gatti se quedó ayer en ocho minutos de fríos aplausos y en un coro de abucheos que llegaban desde el llamado Loggione, el gallinero que ocupan normalmente los puristas.

La crítica tampoco apreció la ópera ni a sus interpretes, a excepción del bajo, Ferruccio Furlanetto, en el papel del rey Felipe II, el único que recibía ayer los elogios en los medios de comunicación italianos.

El experto del diario "Corriere della Sera" Paolo Isotta asegura que "nada funcionó" en el "Don Carlo", "desde los tiempos de la música a las voces de los interpretes", e incluso definió la representación como "aburrida".

Toda la prensa destaca como desde el primer momento pesó en la atmósfera del teatro milanés la inesperada decisión de Gatti de sustituir al tenor italiano Giuseppe Filianoti del papel principal, el de Don Carlo, por el estadounidense Stuart Neill. Filianoti denunció que la dirección del teatro le había sugerido que dijera que se encontraba enfermo y dijo que se sentía "apuñalado por la espalda" por la Scala.

Los abucheos por parte de los expertos fueron considerados, sobre todo, una crítica a la decisión del director de cambiar a Filianoti sólo algunas horas antes de la inauguración. Al parecer, Filianoti no había rendido como se esperaba en el ensayo general del jueves, abierto a un público de estudiantes.

A pesar de los problemas, Neill es uno de los pocos interpretes que se salvan de las críticas, a pesar de que para muchos asistentes su sobrepeso le hacía poco creíble en el papel del hijo de Felipe II que compite con su padre por el amor de la reina Isabel de Valois.

El diario de Milán Corriere della Sera tilda la ópera de "alicaída", pero añade que el tenor estadounidense, a pesar de ser llamado al último momento, "demostró un total dominio del papel y de la voz". Aunque el "triunfador" para el diario milanés fue Furlanetto.

Por su parte, el crítico de La Repubblica Michelangelo Zurletti elogió al director Gatti, a quien, consideró, "no acompañaron los interpretes", a excepción siempre de Felipe II, "mientras que el resto de cantantes estuvieron a gran distancia".

Para Zurletti, la soprano protagonista Fiorenza Cedolins (Isabel de Valois) es "demasiado débil para el papel"; el barítono Dalibos Jenis (Rodrigo) "estuvo correcto, pero es demasiado grácil"; y Dolora Zajick (la princesa de Eboli) cantó de manera "mediocre".

El diario La Stampa titula su artículo sobre el "Don Carlo" como una "tarde de todo otro tenor", al referirse al cambio de protagonista, pero también a la inesperada división del público del histórico teatro. El columnista de La Stampa Giorgio Pestelli asegura que la orquesta tuvo un gran protagonismo y salvó las voces de los interpretes "que no fueron irresistibles".

La crítica tampoco salva al director escénico, el francés Stéphane Braunschweig, a quien también se dedicaron silbidos, y que confeccionó una austera y fría puesta en escena, que chocaba con la riqueza de los maravillosos trajes del siglo XVI ideados por Thibault van Craenenbroeck. "Tampoco entusiasmó el espectáculo ofrecido por Braunschweig, con escenarios esenciales, minimalistas, pobres, sobre todo de ideas", añade Zurletti en su crítica.

El Corriere della Sera recoge también la opinión de algunos de los espectadores que definieron los escenarios como "de cementerio", "demasiado estáticos" y "helados como el mármol".


Comentarios
Te recomendamos que antes de comentar, leas las normas de participación de Diario de Navarra

© DIARIO DE NAVARRA. Queda prohibida toda reproducción sin permiso escrito de la empresa a los efectos del artículo 32.1, párrafo segundo, de la Ley de Propiedad Intelectual

Continuar

Estimado lector,

Tu navegador tiene y eso afecta al correcto funcionamiento de la página web.

Por favor, para diariodenavarra.es

Si quieres navegar con muy poca publicidad y disfrutar de toda nuestra oferta informativa y contenidos exclusivos, tenemos lo que buscas:

SUSCRÍBETE a DN+

Gracias por tu atención.
El equipo de Diario de Navarra