Diario de Navarra | Facebook Se abrirá en otra página Diario de Navarra | Twitter Se abrirá en otra página Hemeroteca Edición impresa
Mi Club DN ¿Qué es? Suscríbete

La Hemeroteca
    Navarra

Empresario y filántropo

DESDE QUE SE JUBILÓ, ESTEBAN PUIG SE DEDICA EN CUERPO Y ALMA A COORDINAR EL ENVÍO DE DONACIONES A TRAVÉS DE LA ONG JÓVENES DEL TERCER MUNDO

Actualizada Domingo, 7 de diciembre de 2008 - 03:59 h.
  • PILAR MORRÁS . PAMPLONA.

ESTEBAN Puig tiene un austero despacho en la antigua serrería familiar de Echavacoiz. Apenas seis metros cuadrados copados por una mesa y tres sillas: la suya, y otras dos enfrentados. De la pared, revestida con láminas de madera, pende un calendario con la Virgen y el Niño, del que cuelga solitaria la hoja de diciembre. Enfrente, y sin colgar, descansa apoyada en el suelo una gruesa lámina, de metro por metro y medio, con un mapamundi serigrafiado a todo color. El despacho se completa , detrás suyo, con una estantería a media altura, que llega hasta la ventana, y donde se apilan carpetas. Contienen proyectos. Unos, acabados. Otros, por realizar. Son peticiones para escuelas, hospitales o viviendas, y se dirigen a ONG instaladas en Haití, Bolivia, Togo, Perú, República Dominicana...

Puig coordina los envíos de la ONG salesiana Jóvenes del Tercer Mundo. La angostura de su oficina contrasta con los cientos de metros cuadrados repartidos en tres almacenes, antiguas naves de la serrería, donde guarda las donaciones. Han albergado desde las 400 sillas que se quitó el hotel Blanca de Navarra cuando cambió el mobiliario, hasta cuatro quirófanos completos de la clausurada Clínica San Francisco Javier o 120 cunas, varias por estrenar, que la normativa europea, por eso de la distancia obligada entre barrote y barrote, dejó obsoletas de un día para otro al Ayuntamiento de Pamplona. A eso se añaden bicicletas recuperadas, camas hospitalarias de manivela o máquinas de escribir, que "allí son un tesoro, como no hay electricidad..."

Envían 800 toneladas de material al año. Contenedores de 75 metros cúbicos de alimentos, medicinas, ropa de verano, de invierno, juguetes, mobiliario, equipamiento hospitalario, de escuelas... Por intermediación suya, se han equipado quirófanos, consultas, y hasta hospitales completos en Africa y Latinoamérica. Han llegado a enviar hasta un camión de Frigo que sus destinatarios africanos utilizan hoy para distribuir agua potable en un montón de poblaciones.

Y todo con voluntarios. Aunque siempre faltan manos. "Si hay gente que quiera colaborar, aquí siempre será bien recibida", espeta enseguida. "Sobre todo, si saben de informática", para comprobar que funcionan los ordenadores que les llegan.

Exportador de ayuda

Los envíos internacionales no suponen ningún misterio para este empresario, cuya serrería empezó a exportar a Francia en 1965 y que ha fletado barcos con madera para apuntalar minas de fosfato en Egipto. "Teníamos una aduana propia en la muga 225 del Irati", recuerda. Lo curioso es que en su despacho no hay ningún ordenador. Todo está en su cabeza. Y en las carpetas de su espalda. "Ahora, nos piden sobre todo comida. Hay mucha hambruna en Haití y en África", explica en un paseo apresurado por las naves. "Comida y dinero", abunda, y apunta resuelto el 13.110, número del programa de su ONG en el "Tú Eliges" de Caja Navarra.

Mandar un contenedor cuesta de 4.000 o 4.500 euros, que suelen pagar los destinatarios. Entre ellos, hay muchos religiosos vinculados con Navarra. "No tienen por qué ser salesianos, ni tener conexión", apunta Puig. "Lo único que busco es que la otra parte sea seria, segura y fija". Le gusta comprobar sobre el terreno el fruto de sus desvelos. "Si pudiera iría a ver todos. Lo que pasa es que ni hay tiempo, ni dinero. Todo eso sale de mi bolsillo y del de mis hijos". Aunque reconoce que "si me acompañara mi mujer, haría muchas más cosas". Capaz de enseñar a saltar a la cuerda, con 75 años, a niños bolivianos, reconoce que este "hobbie" suyo le roba horas de familia. "Pero mi mujer colabora en Cáritas y en Manos Unidas, ya incluso antes de casarnos. Así que hacemos lo mismo, pero porcaminos distintos".

A él, en realidad, lo ficharon. Fue uno de los fundadores del patronato Felipe Rinaldi que construyó 320 viviendas para antiguos alumnos salesianos. "Las bajeras se las quedó el patronato, y con los alquileres empezamos a promover la ayuda al Tercer Mundo". Para constituir dicho patronato, fueron seleccionadno perfiles profesionales: un aparejador, un empleado de banca, el presidente de la Fundación Franco, que hizo la Chantrea. Puig era el industrial. Fue también uno de los pioneros de asociaciones empresariales como Ademan (de la madera) la CEN o Fapymen. Y durante dos décadas, hasta 1998, miembro del Pleno de la Cámara Navarra.


Comentarios
Te recomendamos que antes de comentar, leas las normas de participación de Diario de Navarra

© DIARIO DE NAVARRA. Queda prohibida toda reproducción sin permiso escrito de la empresa a los efectos del artículo 32.1, párrafo segundo, de la Ley de Propiedad Intelectual

Continuar

Estimado lector,

Tu navegador tiene y eso afecta al correcto funcionamiento de la página web.

Por favor, para diariodenavarra.es

Si quieres navegar con muy poca publicidad y disfrutar de toda nuestra oferta informativa y contenidos exclusivos, tenemos lo que buscas:

SUSCRÍBETE a DN+

Gracias por tu atención.
El equipo de Diario de Navarra