El consejero dejó entrever que lo más conveniente será que Guenduláin sea asumido por un municipio ya existente
El consejero foral de Vivienda y Ordenación del Territorio, Carlos Esparza, defendió ayer en el Parlamento el proyecto de Guenduláin como "un ejemplo de participación pública en las plusvalías urbanísticas" porque va a suponer que el Gobierno de Navarra podría obtener suelo "sin contraprestación alguna, gratis que se diría en lenguaje común, para nada menos que 9.235 viviendas protegidas, suelo gratis para aproximadamente dos Sarriguren y suelo gratis para edificar 83.
000 metros cuadrados de uso comercial y 138.000 de productivo".
Esparza compareció ayer en comisión parlamentaria para dar su opinión sobre el informe elaborado por la Cámara de Comptos sobre el área de Guenduláin. Un informe que fija que "tanto la adquisición de suelo como los contratos legales reúnen los requisitos legales". Además, recomienda al Gobierno que, antes de decidir una actuación de tal envergadura (unas 19.000 viviendas, lo que daría lugar al segundo mayor núcleo de población de Navarra), debe contar "con estudios que analicen su necesidad", así como "posibles alternativas y todos los aspectos de urbanización, dotaciones, sistemas de comunicación, servicios y el propio modelo administrativo del nuevo enclave".
Esparza destacó del estudio de Comptos que "se han demostrado absolutamente falsas todas las reiteradas acusaciones de ilegalidad lanzadas contra la actuación administrativa del Gobierno, de la misma forma que lo vienen haciendo los tribunales de Justicia". Por otro lado, el consejero de CDN expuso que el Ejecutivo foral, como soporte a sus planes y políticas de vivienda, "viene realizando análisis y estudios al menos en los últimos doce años y dichos estudios han servido para fundamentar el Pacto Social por la Vivienda, que recoge medidas para las viviendas vacías (cifradas en 15.304 en Pamplona y su comarca en el informe de Comptos)", y que la promoción de viviendas de Guenduláin "irá precedida de los lógicos análisis sobre la necesidad y demanda de las viviendas previstas". Al respecto del modelo administrativo de Guenduláin, es decir, si será independiente o será asumido por un municipio ya existente, Esparza dejó entrever que lo más conveniente sería lo segundo. "Un análisis técnico y riguroso posiblemente nos conduzca a la inviabilidad de mantener la excesiva fragmentación competencial urbanística del área metropolitana", justificó.
Ejecución por fases
Guenduláin se ejecutará por fases de acuerdo a la demanda de vivienda protegida que haya en cada momento, tal y como manifestó ayer Carlos Esparza. La primera fase podría ser de unas 4.000 viviendas. "Parece un número razonable para sustentar las dotaciones, equipamientos e infraestructuras necesarias para una actuación de este tipo", dijo el consejero, quien situó el inicio de las obras de urbanización en el final de la presente legislatura (termina en 2011).
Ningún grupo parlamentario cuestionó ayer el aval de legalidad de la operación que supone el informe de Comptos. "Algo hemos avanzado: el señor Jimenez ya no discute la legalidad", dijo irónicamente el convergente José Andrés Burguete, para quien "la mayor satisfacción será no tener que desarrollar Guenduláin porque eso querrá decir que toda la demanda de vivienda protegida estará cubierta". Txentxo Jiménez (NaBai), el aludido, le respondió a Burguete, ex consejero de Vivienda, que "no es culpa de NaBai que le persiga la sombra de su mandato, de la que es imposible escaparse", y le dijo a Esparza que "por mucho que le guste, gratis no hay nada, sobre todo si se habla de especulación de suelo. Los constructores no vana actuar de manera altruista y social, sino para construir y ganar dinero". Burguete replicó: "Sea cual sea la fórmula que se adopte con Guenduláin, hay un grupo que no lo va a aceptar nunca. Estamos un poco hartos de incongruencias".
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