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LOS JUEVES, MONTAÑA

Bomberos y montañeros

Una expedición compuesta por diez bomberos y sanitarios de la Agencia Navarra de Emergencias viajó a Nepal para intentar el Himlung Himal. Dos de sus integrantes hollaron la cima de 7.126 metros

Actualizada Jueves, 13 de noviembre de 2008 - 04:00 h.
  • J.J. IMBULUZQUETA . PAMPLONA

EL mundo de la montaña y de la escalada lleva ya años muy unido a la Agencia Navarra de Emergencia. Y no por las intervenciones que muchas veces se ven obligados a realizar. Sino porque hay una buena parte de sus integrantes que practican la escalada, el senderismo o el alpinistas. Algunos, a un gran nivel. Un claro ejemplo de ello se vivió este pasado mes en el Himalaya.

Diez integrantes de la Agencia Navarra de Emergencias -bomberos, dos médicos y una enfermera de urgencias- viajaron a esa cordillera oriental durante un mes (del 19 de septiembre al 22 de octubre) para alcanzar la cima del Himlung Himal (7.126m).

La expedición tuvo éxito. Xabier Zelaia (bombero navarro de 47 años) y Sandu Sherpa fueron quienes hollaron la cima el 13 de octubre a las 17.30 horas (tras 10 horas y media de ascenso, más otras 5 de descenso). Con ellos estuvo Pedro Mateos (bombero de 36 años y responsable de fotografía del grupo), que se quedó a tan sólo 50 metros de hollar la cumbre. De todas formas, todos dejan claro que "el éxito de la cima fue colectivo".

Junto a ellos, formaron parte de la expedición un experimentado grupo de montañeros: Unai Argote (bombero de 28 años del Ayuntamiento de Logroño), Iñaki Villanueva (bombero de 49 años y colíder del grupo), Kiko Betelu (médico de 51 años y líder de la expedición), Diego Casi (bombero de 38 años), Javier Yanguas (médico de 44 años), Juanjo Ibiriku (bombero de 49 años) Elena Yanguas (enfermera de 42 años) y Javier Legarra (bombero de 47 años y responsable de finanzas).

"Es un proyecto que nació hace casi dos años. Medio en broma medio en serio comentamos que nos apetececía buscar un sietemil bonito y al que no hubiera ido mucha gente para hacer. Y nos pusimos manos a la obra. Al final, nos decidimos por el Himlung Himal sobre todo, por la marcha de aproximación que nos ofrecía", apunta Kiko Betelu a la hora de recordar como nació el proyecto.

El Himlung Himal, con una impresionante pala final de casi 900 metros de desnivel, no cuenta aún con muchas expediciones. se trata de uno de los tres sietemiles que forman un circo en la frontera con Tíbet, al norte de los Annapurnas, junto al Gyajikang (7.038m) y el Nemjung (7.140m). Al margen del ascenso - "no demasiado difícil técnicamente, aunque sí muy largo", como apunta Xabier Zelaia-, es una montaña que tiene uno de sus mayores atractivos llega incluso antes que el propio monte. "La marcha de aproximación es muy interesante. Son 110 kilómetros a pie en los que se ascienden más de 4.000 metros de desnivel (Besi Sahar, punto de salida está a 700 metros y el Campo Base se coloca a unos 4.800). Además, pasa por el valle de Phu y Naar que es espectacular", reconoce Zelaia.

De hecho, la pureza de esta zona -abierta a los occidentales en 2003, cuya entrada se produce por un garganta excavada en la roca y que apenas tiene aún turismo- llamó la atención de los navarros. "Era como regresar en el tiempo a la Edad Media. Las ropas de sus habitantes, su forma de vida, las labores..., al margen del paisaje de contrastes que presenta", recordaban, antes de apuntar un detalle curioso: "Por temas religiosos, nadie puede matar un animal estando en ese valle"

Sin embargo, el rápido ascenso de altitud que se produjo en esa aproximación y el hecho de que la ascensión se alargó más tiempo del previsto, hizo que algunos integrantes del grupo sufrieran algunos problemas físicos. Así, Elena Yanguas tuvo que ser evacuada en helicóptero desde el Campo Base tras sufrir un edema cerebral, mientras que Diego Casi tuvo un edema pulmonar -del que se recuperó y pudo seguir con el grupo- y Unai Argote acabó con principios de congelaciones en los pies.

Los cuidados y acciones de sus compañeros evitaron males mayores. "En una expedición así siempre hay malos ratos y algunas penurias, pero el balance general ha sido bueno. Las expectativas con las que fuimos no nos han defraudado", asegura Betelu.


Comentarios
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  • Para mi, mayor mérito que hacer cumbre es renunciar a ella para ayudar a un compañero. Eskerrik asko Juanjo

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