Hace dos años que fichó por el Atlético de Madrid a cambio de 13 millones de euros, pero su corazón sigue tirando a rojo. Sin embargo, Raúl García el domingo luchará por los tres puntos.
"¡Mira, es Raúl García!". "Todavía se acuerdan de mí". La primera frase es de un vecino de Pamplona que paseaba ayer por la plaza del Castillo. La segunda, de un joven navarro que el miércoles brillaba en Anfield Road y el jueves regresaba a su tierra para estar unas horas con su familia. Hoy ya se entrena de nuevo con su equipo, el Atlético de Madrid. Efectivamente, era Raúl García, uno de los jugadores que con más cariño y nostalgia recuerda la afición de Osasuna.
El domingo, sin embargo, no habrá sentimientos en juego, sino tres puntos a vida o muerte para su ex equipo. Ayer, Raúl hizo un hueco en su breve estancia en Pamplona para atender a este periódico. Se nota que le duele lo que le pasa a Osasuna, pero lógicamente el domingo luchará por el otro bando. Además, le encantaría ser titular.
Viene después de un partido de Champions ante el Liverpool del que todavía se habla.
Se hablará mucho tiempo. Es un campo en el que todo el mundo le gusta jugar y yo he tenido la suerte de disputar ese partido y hacer las cosas bien con el equipo, aunque se te queda la pena de no ganar por cosas ajenas a ti.
¿Cómo es Anfield?
Impresiona. He jugado partidos importantes, pero la Champions era una asignatura pendiente. Gracias a Dios, he podido hacerlo con 22 años. Cuando veía en casa partidos en Anfield siempre quería jugar allá. Fue una experiencia que se me quedará grabada.
Y el final del partido, también se le quedará grabado.
Sí. Si ganas en Anfield, es algo que contarás a tus hijos a toda la familia que tengas, pero ahora podré contar que íbamos ganando y nos jodieron un poquillo.
¿Participa de la corriente que dice que la UEFA va a por ustedes?
No, quiero pensar que en la competición gana el mejor, pero hay tantas circunstancias que te dan qué pensar. Pero prefiero dejarlo pasar.
¿Cómo vivió lo ocurrido a raíz del partido ante el Olympique?
Aquel día estábamos calentando, y noté un follón arriba bastante grande, pero el día de la sanción me pilló en la selección. Cuando me dijo un compañero que nos habían cerrado el campo tres partidos me lo tomé a broma. Por muchas vueltas que le das, no sé qué culpa tiene el Atlético de Madrid, porque los únicos incidentes estaban los aficionados franceses por medio. Fue algo irreal.
¿Cómo vive su segunda temporada en el Atlético, jugando menos?
He aprendido que cuando no juegas hay que darlo todo para hacerlo. Soy un jugador que nunca se quejará en prensa cuando no juega, estoy a lo mío. Si el míster no me pone, es porque hay jugadores que aportan otras cosas. Ha venido gente importante, pero si no juego hay que ayudar al equipo.
El domingo, el Atlético juega en Pamplona. Su plantilla asusta a cualquiera.
Los partidos en Pamplona siempre son complicados. El equipo está con muchísimas ganas porque no ha empezado bien y tenemos que recortar distancias. Ahora estamos con mucha confianza y llegamos en buen momento.
Será consciente de que Osasuna está más necesitado.
Sí, pero hablaba con Nacho y cada uno miraba por su lado. Nosotros hace tres semanas estábamos muy mal y ahora estamos mejor. Si queremos estar arriba, tenemos que ganar.
Toda la motivación que tiene para ganar a Osasuna superará a sus sentimientos.
Soy un profesional y me debo al Atlético de Madrid. Voy a hacer todo lo posible para ganar el partido. Pero siempre pensaré lo mismo de Osasuna, pase lo que pase.
¿Sigue siendo socio?
Sí, aunque no puedo usar mucho el carné -ríe-. Pero es algo que sigue ahí.
¿Qué piensa del cambio para mal que ha dado Osasuna desde que se fue?
No soy quién para arreglarlo, pero me da tristeza por el club y por mis ex compañeros. Me gustaría que fuera el equipo hacia arriba y cogiera confianza.
¿Perder el domingo le dolería menos que otra derrota?
Vengo a ganar los tres puntos, pero si pierdes, qué le vas a hacer. Si me das a elegir entre perder contra el Madrid o contra Osasuna, prefiero perder contra Osasuna, lógicamente. Pero vengo a por los tres puntos.
¿Qué piensa cuando ve los partidos de Osasuna?
Hay que ser positivos. Cuando las cosas van mal, hay que pensar que al día siguiente amanece otra vez. Veo todos los partidos que puedo, el último lo seguí por la radio y casi me muero, y siempre pienso que pueden ganar.
¿Qué piensa del relevo en el banquillo?
Con todos los respetos a Camacho, yo conozco a Cuco y siempre he dicho que es un buen entrenador, a mí me ha ayudado y enseñado muchísimo, también como persona. Siempre he confiado en él. Personalmente, me hubiera quedado con el míster porque estaba capacitado para sacar esto. Le tengo en un pedestal y es un gran ejemplo a seguir.
El ambiente se está caldeando para el domingo. ¿Les motivará?
Tendremos que aislarnos del ambiente, pero es lógico que la afición apriete.
Tienen jugadores con carácter y calidad.
Sí, les gusta hacer las cosas bien, pero cuando hay que apretar, hay que apretar.
Y ahí está, con Simao, con el "Kun", con Forlán, con Ujfalusi, un chico de Zizur.
Cuando no conocía a la gente de Osasuna del primer equipo los veía como algo inalcanzable. Yo me considero muy normal, cualquiera puede hablar conmigo, y así veo yo ahora a mis compañeros. Parece que cuando ves al Kun, a Simao, Forlán, Heitinga, piensas: ¿qué hace Raúl ahí? Pero me llevo muy bien con ellos y son gente humilde que está ahí cuando los necesitas.
¿Qué tal se lleva con el "Kun"?
Muy bien. Se está hablando mucho de él, pero a pesar de ser joven tiene las cosas claras. Es una persona muy implicada, que entrena muy bien y sabe lo que tiene que hacer.
¿Cómo ven las visitas que les hace su suegro, Maradona?
Son cosas que suceden en Madrid. Se suelen ver en el entrenamiento gente de ese estilo. Pero son normales.
¿Cómo ha sido su trato con Diego?
He estado un par de veces y lo he saludado y poco más. No es cuestión de darle el coñazo, porque tendrá mucho que aguantar.
¿Cómo se consigue tener un vestuario unido e implicado a pesar de contar con gente de muchas nacionalidades?
Lo más importante es luchar por un equipo. Da igual de dónde seas y lo que hayas jugado. Se trata de remar en la misma dirección, da igual el idioma que hables. El futuro del equipo está en esa unión, poniendo cada uno de su parte, siendo muy positivo.
¿Daría algún consejo a Osasuna?
No, soy muy joven y estoy aprendiendo. Ellos sabrán cómo salir porque lo han hecho otras veces.
¿Es consciente de que la afición le echa de menos?
Siempre he pensado cómo me van a recibir, pero no en que me van a aplaudir ni hacer algo diferente a cualquier rival. Sé que salí bien de aquí y siempre hice lo mejor para Osasuna. Si me lo reconocieran, sería lo más grande, pero si me pitan no guardaría ningún rencor. Respeto a toda la gente.
El año pasado marcó y no lo celebró. ¿Piensa repetir?
Si marco, tampoco lo haría. Aunque pasen los años, es el club que me ha visto crecer, y aunque para algunos sea una tontería, para mí sería respetar lo que es este club.
¿Qué le diría a la afición, que no sabe si animar o pitar al equipo?
Que no se equivoque. Hay que apoyar, aunque sea complicado hacerlo cuando las cosas no salen bien. A los futbolistas, ver detrás a toda esa gente les motiva y si no te salen las cosas por ti, por lo menos que sea por la gente que está sufriendo.
Todo le va sobre ruedas en Madrid, pero ¿echa de menos algo de Pamplona?
Este año no puedo venir mucho porque tengo partidos entre semana. Madrid tiene sus cosas buenas, pero Pamplona tiene mi gente, mis amigos, mi vida cotidiana. Me gustaría estar más con mi familia y mis amigos, pero cada dos por tres están en mi casa. En Madrid suelo ir de compras después de entrenar con mis compañeros. Me junto con De las Cuevas, Antonio López, Luis García, Seitaridis... Me gusta llevarme bien con todo el mundo.
¿Un pronóstico para el domingo?
Es complicado... -sonríe-. No hablo ni con la cabeza ni con el corazón. Simplemente digo que venimos a por los tres puntos.
© DIARIO DE NAVARRA. Queda prohibida toda reproducción sin permiso escrito de la empresa a los efectos del artículo 32.1, párrafo segundo, de la Ley de Propiedad Intelectual