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CRÍTICA DE CINE | MIGUEL URABAYEN

El mundo de ayer

Actualizada Jueves, 6 de noviembre de 2008 - 04:00 h.

E L escritor británico Evelyn Waugh publicó Retorno a Brideshead en 1945, Tuvo gran éxito en Inglaterra y Estados Unidos, superior al de sus siete novelas anteriores, y no sorprendió que en el argumento apareciese la religión como influencia decisiva en los protagonistas. Waugh se había convertido al catolicismo en 1930, el mismo año en que se divorció de su primera mujer, Evelyn Gardner (en Gran Bretaña el nombre se usa en mujeres y hombres).

Pero, según dijo, esos dos importantes acontecimientos de su vida no tenían ninguna relación entre sí.

Participó en la Segunda Guerra Mundial, en África, Creta y Yugoeslavia, y esas experiencias bélicas le permitieron conocer tipos humanos y ambientes que utilizaría más tarde en algunas de sus obras. Después de 1945 escribió seis novelas y buen número de libros sobre temas diversos. Siempre con un estilo brillante, de agudo humorismo que podía llegar a sátira feroz. Por ejemplo, su descripción de las funerarias de California en Los seres queridos. Murió en 1966, de un ataque al corazón, en su casa. Tenía 63 años.

La serie

Retorno a Brideshead fue leída por miles y miles de personas, pero Waugh se habría quedado asombrado por los millones y millones que conocieron su novela a través de la excelente serie televisiva exhibida durante los tres últimos meses de 1981 por la británica Granada TV. Sus 11 capítulos duraron 12 horas de proyección, tiempo suficiente para mostrar con detalle cómo vivía la familia Flyte y, por extensión, la aristocracia británica durante los años veinte y treinta del pasado siglo. La gran acogida que tuvo en los países de habla inglesa fue continuada en otros de idiomas diferentes gracias a subtítulos y doblajes. En España TVE la emitió por segunda vez en 1990.

(Un inciso. El actor que encarnó al protagonista de la serie aprovechó la fama en ella obtenida para potenciar su carrera cinematográfica, recién iniciada en 1980. Diez años después, Jeremy Irons pues de él hablo, ganaba el Oscar al mejor actor del año por su personificación de Claus von Bülow en la película que describía el juicio por la muerte de su mujer)

Los más de dos decenios pasados desde el triunfo mundial de la serie televisiva explican que ahora veamos Retorno a Brideshead en forma de película. El cine siempre mira con ojos codiciosos cualquier gran éxito literario, teatral, o en las pantallas grande y pequeña, porque los productores piensan inmediatamente en la posibilidad de repetirlo. Y eso ha debido de ocurrir aquí, con la ventaja de aprovechar el prestigio del título y la lejanía en el tiempo. En los últimos veinte años ha crecido otra generación que ahora, con la nueva película, puede descubrir el atractivo de la obra imaginado por Waugh.

Semejanzas

Ese atractivo hubiera sido mayor de no haberse estrenado este mismo año Expiación, de ambiente aristocrático británico similar. Era de mayor dramatismo al contar la historia de un amor hecho imposible por la declaración falsa y decisiva de una adolescente celosa de su hermana mayor. En la ahora exhibida también se muestra una pareja separada por diversos obstáculos, con la diferencia de que la religión tiene un papel determinante en sus vidas.

El ambiente de Retorno a Brideshead ha sido muy cuidado, sabiendo los realizadores que parte del público podrá compararla con el de la serie. Por eso han utilizado el mismo gran edificio que aparecía en aquella. Se llama Castle Howard, pero lo de castillo debió ser hace varios siglos. Después de muchas modificaciones y añadidos, se convirtió en un impresionante palacio que antes de 1980 ya había sido utilizado por el cine en al menos dos ocasiones: Lady L dirigida por Peter Ustinov (con Sofía Loren, Paul Newman y David Niven) en 1965 y la preciosista Barry Lindon, de Kubrick, diez años después.

Aparte ese grandioso edificio puede observarse la calidad de las reconstrucciones de interiores, ropas y coches. En la interpretación destaca Emma Tompson al encarnar con fuerza y talento a Lady Marchmain dando verosimilitud a su fuerte carácter e intransigencia religiosa. Entre los jóvenes, Ben Whishaw muestra los conflictos interiores de su personaje, Sebastián, no solo por sus acciones sino también por su forma de actuar. Obsérvese como cada vez que aparece con el protagonista atrae nuestra atención mucho más que Matthew Gode. Quizá sea porque éste pocas veces consigue expresar la tensión interior que debe sentir Charles Ryder. Su actuación es más fría de lo que cabía esperar.

EN RESUMEN: UNA VERSIÓN RESUMIDA DE LA NOVELA DE EVELYN WAUGH DEL MISMO TÍTULO, QUE HACE ALGO MÁS DE UN CUARTO DE SIGLO ADAPTÓ LA TELEVISIÓN BRITÁNICA EN UNA FAMOSA SERIE. BUENA AMBIENTACIÓN Y NOTABLE TRABAJO INTERPRETATIVO DE EMMA THOMPSON Y BEN WHISHAW.


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