A Pep Guardiola le costó una eternidad entrar al trapo arbitral. Durante gran parte de su rueda de prensa se mantuvo alejado de cualquier polémica hasta que en un ataque de sinceridad aseguró que ni el Real Madrid ni el Barça pueden tener quejas de los trencillas. Sin querer nombrar a Mijatovic, tomó partido en el debate y se desmarcó del montenegrino y también de Schuster: "Sinceramente, creo que ni el Madrid ni el Barça se pueden quejar. Y si hablamos con seriedad, los dos equipos no se pueden lamentar de esta situación porque a la larga siempre existen matices. Los deportistas tenemos la obligación de comportarnos. Ellos lo hacen lo mejor que pueden y ya está", discernió Pep. "Quizá algún día si pierdo los papeles me queje. Si caemos tengo la obligación de convencer a los jugadores de que es culpa nuestra. Este es el mejor camino para afrontar la situación determinar que si perdemos es por culpa nuestra", explicó el técnico blaugrana. COLPISA
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