Diario de Navarra | Facebook Se abrirá en otra página Diario de Navarra | Twitter Se abrirá en otra página Hemeroteca Edición impresa
Mi Club DN ¿Qué es? Suscríbete

La Hemeroteca
    Navarra
CULTURA Y SOCIEDAD

Vanguardista y polémico

Considerado como uno de los artistas más influyentes del siglo XX, Jorge Oteiza conjugó la espiritualidad de su obra con la constante investigación formal. Su papel de agitador cultural le granjeó no pocas polémicas y enemistades.

Actualizada Miércoles, 22 de octubre de 2008 - 04:00 h.
  • FAX PRESS.MADRID

FIGURA clave de la vanguardia artística española de la mitad del siglo XX, el escultor Jorge Oteiza nacía el 21 de octubre de 1908 en la localidad guipuzcoana de Orio en el seno de una familia acomodada dedicada a la hostelería. Unánimemente considerado como uno de nuestros artistas más influyentes del pasado siglo, Oteiza supo conjugar la espiritualidad de su obra con la constante investigación en busca de la ruptura formal.

De niño se le recuerda como un muchacho introvertido y solitario, pero tras cursar sus estudios en los colegios del Colegio del Sagrado Corazón de San Sebastián y los Capuchinos de la localidad navarra de Lekaroz, su carácter cambia y se convierte en un joven extrovertido y participativo, enamorado del boxeo y el teatro, que pronto cultiva la amistad de artistas como el pintor Juan Cabanas o el músico Nicanor Zabaleta.

Con 19 años se traslada a Madrid para estudiar arquitectura, pero acaba matriculándose en medicina, una carrera que abandona a los tres años para ingresar en la Escuela de Artes y Oficios.

En 1928 el negocio de su familia entra en quiebra y mientras su padre y su hermano emigran a Argentina, Jorge se queda en España para cuidar de su madre y de otros cinco hermanos trabajando, entre otras cosas, de camarero, contable y linotipista y alimentándose para subsistir en comedores de caridad para indigentes.

Sus primeros trabajos escultóricos son figurativos e influenciados por artistas como Jacob Epstein y Picasso, y le llevaron a introducirse, ya en la década de los años treinta, en el ambiente artístico del San Sebastián de la época consiguiendo ganar en 1931 el IX Concurso de Artistas Noveles Guipuzcoanos.

Junto a su amigo, el pintor Narkis de Balenciaga, Oteiza se traslada en 1935 a Sudamérica e inicia un periplo de viajes que a lo largo de quince años le llevará a conocer la realidad artística del continente. Se convirtió en profesor de la Escuela Nacional de Cerámica de Buenos Aires a la vez que se empapaba de los planteamientos vanguardistas de tendencias como el cubismo y el constructivismo, al tiempo que estudiaba profundamente la estatuaria megalítica de las antiguas culturas precolombinas.

Además, fue en esta época en la que conoció a la que sería la mujer de su vida, Itziar Carreño, con la que contraería matrimonio en 1938. Ya en los cuarenta, Jorge Oteiza se interesa por la experimentación de los huecos y los volúmenes que tanto preocuparon al británico Henry Moore.

En 1948, el escultor regresa al País Vasco, pero se encuentra con que el auge cultural y artístico que había conocido durante la época de la República ha dejado paso al profundo vacío cultural propio de la etapa franquista.

Oteiza se puso entonces como meta revitalizar ese panorama cultural, pero una y otra vez padeció la incomprensión, tanto de las autoridades gubernamentales como la de los responsables del nacionalismo vasco en el exilio.

Catorce apóstoles

La década de los cincuenta comienza para el escultor con el encargo de la estatuaria de la nueva basílica de Aránzazu proyectada por Francisco Javier Sáenz de Oiza. Su propuesta para este trabajo resultó tremendamente controvertida, no solo por su carácter estéticamente vanguardista, sino también por su intención de representar catorce apóstoles en lugar de doce, lo que llevó a la Comisión Pontificia a frenar la ejecución del trabajo por considerarlo sacrílego.

La prohibición se mantuvo hasta el año 1968, en el que el Papa Pablo VI vuelve a dar luz verde al proyecto del templo cuyas puertas de hierro se deben a Eduardo Chillida, con quien Oteiza mantendría durante años un crudo enfrentamiento.

Sin embargo, la disputa no evitaría que esas puertas impactasen profundamente al de Orio hasta el punto de llevarle a una nueva orientación artística en la que, tras abandonar la figuración, el artista se dedicó a la experimentación de la relación entre materia y vacío.

Ese nuevo camino le llevó al éxito internacional al lograr, en 1957, el primer premio de escultura de la Bienal de Sao Paulo.

Impulso a la vanguardia

Ya en los sesenta, Jorge Oteiza amplía su campo creativo dedicándose a otros campos como la poesía, la arquitectura o la filosofía, llegando a recibir en 1988 el Premio Príncipe de Asturias de las Artes.

El reconocimiento no le impediría compatibilizar su trabajo con una intensa actividad, impulsando el nacimiento de grupos vanguardistas como Gaur, Emen, Danok y Orain. Así, adoptó un papel de de agitador cultural que ya no abandonaría nunca y que le granjearía no pocas polémicas y enemistades.

Por ejemplo, cuando declaró que nunca expondría en el Museo Guggenheim Bilbao, durante una visita a las obras del mismo, o como cuando se mostró "harto del País Vasco y sus gobernantes" y donó sus fondos artísticos y sus archivos al Gobierno de Navarra.

Este último y significativo acto de rebeldía fue el germen gracias al cual se inauguraría, en abril de 2003, el Museo Oteiza de Alzuza, diseñado en esta localidad navarra por su amigo Sáenz de Oiza.

Ni arquitecto ni escultor podrían ver terminado el centro, puesto que si el primero fallecía en 2001, Jorge Oteiza moría el 9 de abril de 2003, a los 94 años.


Comentarios
Te recomendamos que antes de comentar, leas las normas de participación de Diario de Navarra

© DIARIO DE NAVARRA. Queda prohibida toda reproducción sin permiso escrito de la empresa a los efectos del artículo 32.1, párrafo segundo, de la Ley de Propiedad Intelectual

Continuar

Estimado lector,

Tu navegador tiene y eso afecta al correcto funcionamiento de la página web.

Por favor, para diariodenavarra.es

Si quieres navegar con muy poca publicidad y disfrutar de toda nuestra oferta informativa y contenidos exclusivos, tenemos lo que buscas:

SUSCRÍBETE a DN+

Gracias por tu atención.
El equipo de Diario de Navarra