Diario de Navarra | Facebook Se abrirá en otra página Diario de Navarra | Twitter Se abrirá en otra página Hemeroteca Edición impresa
Mi Club DN ¿Qué es? Suscríbete

La Hemeroteca
    Navarra
CLUB VIRTUAL DE LECTURA DE DIARIO DE NAVARRA

Julio Llamazares abre el nuevo curso del Club de Lectura

Su última obra, "Las rosas de piedra", en la que recorre las catedrales españolas, es la primera lectura del club

Actualizada Miércoles, 17 de septiembre de 2008 - 22:26 h.
  • NEREA ALEJOS . PAMPLONA

Como ya lo hizo el escritor Luis Landero el año pasado, esta vez ha sido Julio Llamazares quien ha apadrinado el nuevo curso del Club Virtual de Lectura de Diario de Navarra. Precisamente el último libro del autor, Las rosas de piedra, es la lectura elegida para comenzar este segundo año de vida del club.

Ayer por la tarde, durante hora y media, el autor de La lluvia amarilla mantuvo un encuentro con las alrededor de 70 personas que acudieron a la biblioteca de la sede de Diario de Navarra en la calle Zapatería. Le escuchó un público maduro y mayoritariamente femenino.

"No he escrito una novela, sino un libro de viajes", aclaró. En la portada del libro, copada por el pórtico de la catedral de Tudela, se puede distinguir al propio escritor, sentado bajo la columna más cercana a la puerta. En esta ocasión, Julio Llamazares huye de la primera persona y se convierte en "el viajero".

La fascinación de Llamazares por las catedrales se remonta a su infancia. "Las grandes ideas surgen de las grandes impresiones", apuntó. Como la que le sacudió a él una tarde de los primeros años 60, cuanto tenía 8 o 9 años.

Su padre le había llevado a ver la catedral de León, cuyas vidrieras le transmitieron una sensación similar a la de un "caleidoscopio gigantesco". Décadas después, se dedicaría a recorrer las catedrales de España para dedicarles un día entero a cada una de ellas.

Y ese periplo que ha realizado por toda España -su libro tendrá una segunda entrega, dedicada a las catedrales del sur-, le llevó ayer a reflexionar sobre los libros de viajes, a los que considera "literatura en estado puro".

Antes de dar paso al coloquio, Llamazares leyó un texto que conservaba desde su intervención en un congreso sobre literatura de viajes que se celebró en Pamplona hace casi diez años. Se titulaba El viaje como pretexto. "El hombre viaja para soñar despierto", aseguró. Llamazares, que se define como un escritor "instintivo y poco reflexivo", comenzó ayer a compartir con sus lectores algunas conclusiones sobre Las rosas de piedra.

"Empiezo a pensar sobre el libro cuando ya está escrito", comentó. Coloquios como el de ayer le animaron a reflexionar sobre su manera de entender la literatura. "No es un oficio, sino una necesidad", defendió. "Mi objetivo en la vida es escribir lo que yo quiero". Y a su ritmo. "No respondo a ninguna estrategia. Si no, hubiera escrito más novelas y ahora sería millonario", explicó.

En su trayectoria literaria, seis años separan a La lluvia amarilla (1988) de Escenas de cine mudo (1994). Y hasta once pasaron desde este último título hasta que publicó El cielo de Madrid (2005). "Es el que más esfuerzo me ha llevado y aparentemente resulta más seco y áspero", comentó.

En cuanto a Las rosas de piedra, le ha permitido sacar curiosas conclusiones sociológicas. "Cuando la gente visita una catedral, pasa una media de diez minutos dentro. Las catedrales están muertas: o no entra nadie o están llenas de turistas que miran y no ven. Además, si te cobran por entrar, ya han matado a la catedral", resaltó irónicamente. Una de las participantes en el coloquio, que llevaba un ejemplar del libro, comentó al escritor que su obra parecía responder a la "moda" de las catedrales, precedida por un best-seller como el de La catedral del mar. Sin ir más lejos, Ken Follet eligió la catedral de Vitoria para presentar la secuela de Los pilares de la Tierra. A Llamazares le comentaron que la portada de su libro invitaba a pensar que se trataba de una novela al uso. "Será que tengo mala pinta", bromeó el escritor.

Otro de los participantes en el coloquio, que había conocido personalmente a Llamazares, le confesó que la lectura de sus obras le había transmitido una falsa impresión sobre su autor: "Tristón, melancólico y aburrido". Adjetivos que Llamazares encajó con total deportividad.

"Todo el mundo es escritor"

El escritor comentó a sus seguidores lo "fácil" que resulta hoy en día escribir una novela. "Ahora todo el mundo es escritor. Cuando alguien no sabe qué hacer, escribe". Y contó que, en la Feria del Libro de Madrid, se quedó asombrado por el revuelo mediático que provocó la presencia de Risto Mejide, el azote de los concursantes de Operación Triunfo. "Tuve que preguntar quién era", dijo Llamazares. Para él, un auténtico escritor "seguiría escribiendo aunque no publicase".


Comentarios
Te recomendamos que antes de comentar, leas las normas de participación de Diario de Navarra

© DIARIO DE NAVARRA. Queda prohibida toda reproducción sin permiso escrito de la empresa a los efectos del artículo 32.1, párrafo segundo, de la Ley de Propiedad Intelectual

Continuar

Estimado lector,

Tu navegador tiene y eso afecta al correcto funcionamiento de la página web.

Por favor, para diariodenavarra.es

Si quieres navegar con muy poca publicidad y disfrutar de toda nuestra oferta informativa y contenidos exclusivos, tenemos lo que buscas:

SUSCRÍBETE a DN+

Gracias por tu atención.
El equipo de Diario de Navarra