Se puso en servicio ayer, así como los 6,3 kilómetros de nueva carretera entre Eslava y Sada
La nueva variante que bordea Aibar por su vertiente sur evita ya el paso por el casco urbano de la localidad de 1.500 vehículos diarios, el 8% de ellos pesados. Ayer se pusieron en servicio los 3,3 kilómetros de este tramo, así como los 6,3 de la nueva carretera entre las variantes de Eslava y Sada. Ambas acciones, acometidas en la carretera NA-132 Estella-Tafalla-Sangüesa, han supuesto un coste global de 6,1 millones de euros.
Las obras dieron comienzo en junio del año pasado y han concluido recientemente.
"Es un día para estar agradecidos y satisfechos", señaló en el acto inaugural el alcalde de Aibar, José Manuel Martínez Aldunate. "Ahora hay más seguridad para el tráfico y para los propios vecinos, y estamos mejor comunicados", agregó. Presidió la inauguración la consejera de Obras Públicas, Laura Alba, quien recordó que la mejora acometida en los últimos años en este eje transversal "es importante para la comarca, pero también para toda Navarra". Estuvieron presentes además una decena de autoridades de la zona.
Las obras de la nueva variante de Aibar han costado 2.318.550 euros. Su longitud es de 3,3 km, presenta una anchura de 11 metros y cruza sobre la NA-534 (Aibar-Cáseda) con un enlace a distinto nivel. Por petición del ayuntamiento, se incorporó un carril central de acceso a la NA-132 en la salida desde Aibar hacia Sangüesa.
Respecto del tramo de nueva carretera entre Eslava y Sada, ésta discurre paralela a la antigua, pero mejora su trazado. Su presupuesto fue de 3.771.504 euros, su longitud es de 6,23 kilómetros, y posee una anchura de 11 metros, frente a los 6 de la anterior . La intersección con las carreteras de acceso a Gallipienzo y Ayesa se resuelve con una glorieta partida, y a su paso sobre el río Armillo ha sido preciso ampliar la anchura del tablero del puente existente de 6 a 11 metros.
Mejoras sucesivas
En los últimos años se han realizado sucesivas mejoras en la NA-132. La variante de Eslava se inauguró en octubre, y ayer otros dos tramos entre Eslava y Sangüesa. Estas obras fueron adjudicadas a Aldesa y están incluidas en el II Plan Director de Carreteras y en el Plan de Aceleración de Actuaciones en la Red de Carreteras de Navarra desarrollado entre el Gobierno y la sociedad pública SPRIN. En los próximos meses se terminará también la reforma de la carretera de acceso a Ujué, que parte de esta misma vía.
La consejera Alba destacó, por otra parte, que el Gobierno ultima los trabajos previos a la licitación de los dos últimos tramos navarros de la Autovía del Pirineo A-21, entre Lumbier y la frontera, que se sufragarán mediante el peaje en la sombra, y que la futura conexión de la NA-132 con la autopista AP-15 en el entorno de San Martín de Unx, sin tener que atravesar Tafalla, está pendiente de una segunda licitación (la primera quedó desierta).
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