La Unidad de Gráficos, Visión por Ordenador e Inteligencia Artificial de la Universidad de las Islas Baleares (UIB) ha empezado a probar un dispositivo experimental que permitirá a los niños invidentes poder oír los colores. El proyecto Col-diesis se basa en la sinestesia, que es "la capacidad, al percibir mediante un sentido, de asociarlo con otro", explica Francisco Perales, responsable de esta iniciativa científica.
"Se intenta demostrar neurológicamente que, en las personas dotadas de sinestesia, existen conexiones reales entre las áreas auditivas y visuales, o las áreas cerebrales del gusto y el olor"
Según el científico, se trata de "encontrar la asociación entre un sentido y otro, para que la persona pueda poner a cada color un significado", algo más sencillo en el caso de los invidentes porque "si una persona carece de un sentido, se potencia otro que permita crear esas asociaciones".
El proyecto de la UIB se ha plasmado en un pequeño ordenador musical. El dispositivo está dotado de juegos, con el que los niños van pintando un cuadro y en función de los colores que utilizan, van oyendo los distintos sonidos que generan.
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