Pablo Ochoa de Olza, hermano de Iñaki, habló por teléfono con el rumano Horia Colibasanu
FUE tal vez uno de los momentos más emotivos vividos en la madrugada de ayer en la sala de Diario de Navarra donde se ha reunido el grupo coordinador del rescate durante cuatro dÃas. Se producÃa a las 5.20 horas, al contactar telefónicamente con el campo base.
Por primera vez hablaban en directo dos personas muy cercanas a Iñaki: el rumano Horia Colibasanu, que pasó cuatro dÃas con el navarro ya enfermo hasta que le relevó el jueves el suizo Ueli Steck, y Pablo, uno de los tres hermanos de Iñaki. Era la primera vez además que se podÃa contactar con Horia, y, por tanto, la primera ocasión en la que el grupo conocÃa de primera mano qué le habÃa ocurrido a Iñaki poco después de haber decidido el regreso al Campo IV sin intentar la cima del Annapurna por congelaciones en las manos.
Horia relató que el lunes por la tarde, tras darse la vuelta a cien metros de la cima, notó al navarro cansado, lo que le sorprendió, aunque lo achacó a la excesiva duración de la ascensión al Annapurna, cinco dÃas, cuando Iñaki programaba las llegadas a las cimas para uno o dos. Ya dentro de la tienda de campaña del Campo IV, Iñaki hizo tres llamadas telefónicas a Pamplona para comunicar que no seguÃan adelante y Horia telefoneó después. El rumano fue consciente de que su amigo no se encontraba bien al devolverle el aparato y escucharle hablar de forma incoherente. El cambio de salud habÃa sido repentino.
Tras el relato de Horia, el hermano de Iñaki tuvo la necesidad de mostrarle el agradecimiento que la familia sentÃa hacia él por no haberse separado del navarro en ningún momento, por haber aguantado hasta el relevo incluso cuando él comenzaba a padecer un edema pulmonar y, sobre todo, por haber sido su familia, su enfermero, su compañero, su todo, a 7.400 metros de altura. "¡Horia, eres mi héroe! Te querremos siempre, no te olvidaremos nunca". Pablo no tuvo contestación. Horia lloraba, de emoción.
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