El vicepresidente Pedro Solbes admitió ayer de que la deducción de 400 euros de la que se beneficiarán asalariados, pensionistas y autónomos a partir de julio ha agotado el "margen de maniobra" del Gobierno para tomar nuevas medidas discrecionales a corto plazo.
Solbes advirtió de que hay que manejar "con muchísimo cuidado" el superávit de las cuentas públicas logrado en los últimos cuatro años, porque el paso de un saldo positivo a un déficit "es relativamente fácil". También confió en que la deducción fiscal de 400 euros "tenga algún impacto expansivo en la economía".
El ministro, que apuntó que la economía española se está enfrentando al entorno "más complicado de los últimos quince años", añadió en cualquier caso que la recuperación económica está "notablemente cerca".
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