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BICHARA KHADER EXPERTO EN EL MUNDO ÁRABE Y SUS RELACIONES CON OCCIDENTE

"La conmemoración del estado de Israel es un milagro envenenado"

Este experto en el conflicto entre Palestina e Israel imparte un curso dentro del ciclo "Árabes e Islam", organizado por IPES y Aldea. Lamenta que la dimensión política del problema esté cediendo terreno al radicalismo religioso.

Actualizada Viernes, 23 de mayo de 2008 - 04:00 h.
  • MICHELLE UNZUÉ . PAMPLONA

Bichara Khader es palestino, optimista y fronterizo. También mediterráneo, cristiano y de nacionalidad belga. Y en su currículum laboral, es doctor en Ciencias Políticas, Económicas y Sociales y dirige el Centro de Estudios e Investigaciones sobre el Mundo Árabe Contemporáneo de la Universidad de Lovaina.

¿Por qué no termina de cuajar el Islam en la opinión pública de Occidente?

Lo que Occidente ve del Islam son los discursos apocalípticos de Al Qaeda o los atentados de fanáticos en territorio europeo y musulmán. El acceso a la información se hace a través del prisma de la violencia del integrismo religioso. En la Europa laica este retorno a la instrumentalización de la religión choca mucho. Por eso es necesario dar una visión más correcta del mundo árabe en su variedad y complejidad. Tiene 335 millones de habitantes en 22 estados con unos procesos positivos de desarrollo económico y político. Hay más apertura en Marruecos que hace 20 años, hay menos pobreza extrema en el mundo árabe que en América Latina, está la lucha de la mujer para mejorar su suerte, las aspiraciones juveniles para un futuro más alentador...

¿Cómo ve la conciliación de una sociedad cada vez más laica con una inmigración tan creyente?

La laicidad y las creencias no son dimensiones opuestas. Yo soy un árabe laico porque separo la dimensión religiosa y política. Estas creencias no tienen que chocar en un sistema laico, la condición es que los creyentes no se opongan a las leyes comunes y admitidas de los países de acogida, y no intenten imponer unas fórmulas que choquen con la sociedad.

¿Por ejemplo el uso del velo?

Pero esto no es un problema que choque. Uno puede tener un velo sobre la cabeza, pero hay muchos velos dentro de ella, como la ignorancia, que son más peligrosos. El velo es una señal exterior de adherencia a una forma de identidad. Muchos inmigrantes se ven rechazados, son considerados una fuente de amenaza, y el velo es una forma de repliegue identitario. Hace 30 años no había velo, la sociedad europea era más abierta y menos xenófoba y los inmigrantes se veían queridos e integrados.

Mucha gente no termina de comprender por qué Oriente Medio es una zona tan convulsa...

La primera clave para entender por qué los acontecimientos de Oriente Medio se proyectan tanto en Europa es por la proximidad geográfica. Estos acontecimientos desbordan las fronteras en términos de flujo de inmigración irregular y de rebrotes de violencia dentro del espacio europeo. También por la centralidad simbólica de Oriente próximo en la conciencia colectiva europea, por ser la cuna de las tres religiones monoteístas. El pasado colonial también influye, así como la especial relación con Europa. Para muchos árabes y musulmanes Europa tendría una responsabilidad indirecta de intermediación, porque la creación del estado de Israel fue producto del holocausto que tuvo lugar en Europa. El apoyo a Israel durante décadas también es un factor agravante. Todo esto explica que los acontecimientos del mundo árabe no son endógenos, tienen siempre una dimensión externa.

Se está celebrando el 60 aniversario de la fundación de Israel. ¿Había atisbos de la situación actual?

Sí, todos los europeos racionales habían dicho que la creación de Israel en el corazón del mundo árabe iba a suscitar una violencia continua, porque Palestina no era una tierra vacía e iba a conducir a un éxodo de la población. El problema sigue sin solución, no hemos llevado a cabo una solución justa para arreglar la cuestión de los refugiados palestinos y hacer realidad el sueño del pueblo palestino de un estado libre y soberano.

El paso del tiempo parece que

acentúa estos odios tan enquistados...

Claramente. Los israelíes pensaban que el pueblo palestino desaparecería en el océano árabe, junto con los refugiados o el derecho a la autodeterminación. La sorpresa es que los palestinos manifestaron una gran capacidad para adaptarse a los problemas y de mantener viva su reivindicación. Israel puede ser el vencedor en los campos de batalla, pero ha sido derrotado en el campo de los valores, de la moral y de la ética, como dicen los propios escritores israelíes. Por eso la conmemoración del estado de Israel es un milagro envenenado, se hizo realidad sobre las ruinas de Palestina y los sueños destrozados de sus habitantes.

¿Y cuáles son las posibles vías de resolución del conflicto palestino?

Todos conocemos los parámetros de la solución, empezando por los israelíes: una solución justa de los refugiados palestinos, lo que no implica necesariamente su retorno a Israel. Jerusalén como capital de dos estados soberanos, independientes y vecinos; el desmantelamiento de los asentamientos israelíes en los territorios ocupados; fijar fronteras definitivas que impliquen la destrucción del muro de la vergüenza... Pero no hay voluntad política ni dirigentes suficientemente visionarios para sacarnos de este atolladero tomando decisiones alentadoras.


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