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El Defensor del Pueblo, contrario a un Defensor de la Ciudadanía de Pamplona

Enériz cree que provocaría confusiones" y la ve "innecesaria"

Actualizada Jueves, 22 de mayo de 2008 - 14:15 h.
  • AGENCIAS. Pamplona

El Defensor del Pueblo de Navarra ha dirigido una carta a la alcaldesa de Pamplona, Yolanda Barcina, en la que se muestra contrario a la creación por parte de este Ayuntamiento de la figura del Defensor de la Ciudadanía. Javier Enériz recuerda en su carta que el pasado día 16 el pleno rechazó una moción de NaBai para crear esta figura, encargada de garantizar los derechos de los ciudadanos frente a la Administración con criterios de imparcialidad, independencia e integridad, pero con la posibilidad de hacerlo en un futuro en función de un estudio y la existencia de los fondos necesarios.

Para el Defensor del Pueblo de Navarra éste sería un órgano administrativo, integrado en la estructura del Ayuntamiento de Pamplona, dotado de autonomía y objetividad, y con funciones muy parecidas a las suyas.

Tras precisar que no le corresponde a él valorar la oportunidad de crear un órgano así por respeto a la autonomía municipal ni tampoco el que una Administración tome medidas para proteger los derechos de los ciudadanos, algo que ve como positivo, Enériz apunta sin embargo que sí debe velar por la integridad de la Institución que preside, creada por el Parlamento de Navarra, y por el mejor ejercicio de sus funciones.

Y "precisamente por ello", matiza, "mi posición desfavorable a la creación" del Defensor de la Ciudadanía por la propia denominación, "que sin duda provocará confusiones"; y por su "innecesariedad" dado que tendría unas funciones "prácticamente iguales en teoría" a las de los Defensores del Pueblo de Navarra y España, que ya tienen "perfectamente cubierto" el ámbito de la defensa de los derechos públicos de los ciudadanos.

Esta "innecesariedad se acrecienta si se tiene en cuenta el número relativamente bajo de quejas" presentadas por los ciudadanos al Defensor del Pueblo en relación con el Ayuntamiento de Pamplona o sus entidades dependientes, 37 de un total de 447 registradas el pasado año.

Javier Enériz da además como tercera razón para no crear al Defensor de la Ciudadanía "el riesgo de una duplicidad de criterios a la hora de resolver las quejas y de atender las propuestas de los ciudadanos", lo que generaría "contradicciones entre instituciones y órganos garantistas de derechos desde luego poco o nada recomendables".

Al respecto señala que esta posible "duplicidad y contradicción" no se evita "con la fórmula simplista de que el Defensor del Pueblo de Navarra se abstenga de supervisar la actividad administrativa del Ayuntamiento de Pamplona en beneficio del órgano creado" ya que ello sería "claramente ilegal" al tener encomendada el Defensor del Pueblo de Navarra "la supervisión de todas las Administraciones Públicas" de la comunidad.

El cuarto motivo que alega Enériz es el deber constitucional de los poderes públicos de ejecutar el gasto "con criterios de eficiencia y economía" y el Defensor de Pamplona supondría a su juicio "un gasto público innecesario y un ejemplo de derroche que, objetivamente hablando, no parece que lo reclame la ciudadanía".

Agrega igualmente que desde el punto de vista de la racionalidad de la organización administrativa, una medida como ésta "podría ser considerada tan desacertada e inoportuna como la creación de un Tribunal de Cuentas de Pamplona con funciones iguales a las de la Cámara de Comptos, o de un Consejo Consultivo de Pamplona con funciones análogas a las del Consejo de Navarra".

Tras apuntar que estos órganos municipales puede que estén justificados en grandes ciudades de comunidades pluriprovinciales, argumenta en quinto lugar que este órgano de Pamplona no podría "hacer ostentación de las notas de autonomía e imparcialidad" al ser creado y elegido por la institución a la que debería supervisar, ni tampoco contaría con las prerrogativas y potestades de actuar por mandato legal pues su naturaleza sería "estrictamente administrativa".

Por último Javier Enériz alude a "la paradoja y el absurdo" que podría darse ya que las resoluciones que este Defensor de la Ciudadanía podrían a su vez ser objeto de queja del ciudadano ante el Defensor del Pueblo de Navarra y de una investigación por parte de éste.


Comentarios
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  • Te equivocas luciano. Estate seguro que si aparece un defensor de la ciudadanía de Pamplona el pastel no se reparte, sino que aumenta para que haya la misma tajada para cada uno.Fuera chupabotes
  • Claro majo la pasta cuantos menos seais a repartir mejor. Estamos hasta las narices de pagar floreros caros que no sirven para nada.luciano vertedera
  • Más vale que los de NABAI perdieron su propuesta. Cómo se nota aquello de de cueros ajenos, largas correas...Y el pagano, como siempre el ciudadano. Más vale que Nabai NO lo logró
  • Otro sueldo más.María

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