Diario de Navarra | Facebook Se abrirá en otra página Diario de Navarra | Twitter Se abrirá en otra página Hemeroteca Edición impresa
Mi Club DN ¿Qué es? Suscríbete

La Hemeroteca
    Navarra
TOROS/SAN ISIDRO BARQUERITO

Otra corrida sin historia

Actualizada Miércoles, 21 de mayo de 2008 - 04:00 h.

S EIS silencios como losas. ¿Realmente hubo tan escasas posibilidades como para no interesar en la tarde? ¿O es que fueron tantas las complicaciones por parte de los toros? Ni lo uno ni lo otro. Sencillamente, toreros abúlicos, o fuera de onda como dicen los modernos. Toreros irresolutos al menor problema. Corrida por tanto, pesadísima.

No quería pelea el que abrió plaza, buscando la salida enseguida que apareció en el ruedo. Justito de fuerzas y manseando en los dos primeros tercios, buscó refugió en lo que se ha dado en llamar terrenos de nadie, que en la plaza de Madrid son los que están justo debajo de los tendidos 5 y 6. Pero resulta que esos eran precisamente sus terrenos. Y allí sí, embistió con nobleza, por abajo, desplazándose largo y repitiendo. Era otro toro.

El problema fue que Bautista no terminó de cogerle el aire. Quizás se salvan dos tandas estimables por el pitón derecho antes de acelerarse el torero. Muchos muletazos y muy seguidos, sin embargo, confusos. Alguno, la figura del torero vertical y relajada, pero la mayoría deslavazados. La ovación al toro en el arrastre y el silencio final a Bautista lo dicen todo.

El cuarto, un armario con cuernos, lo que en el argot llaman zambombo, se paró pronto. Y aunque esta vez probó Bautista, merodeando por los dos pitones, la respuesta del toro fue siempre negativa.

El primero de Serafín Marín tuvo lo que se dice peligro sordo,del que no transciende, tragándose aparentemente el primer muletazo, protestando en el segundo y orientándose en el siguiente. Sabía el toro lo que se iba dejando atrás, así que la faena, prácticamente toda por el lado derecho, transcurrió entre series cortas, de dos muletazos y el de remate, a lo sumo de tres. A Marín no le pesó estar ahí, sin rendirse fácilmente, pero tampoco resolvió nada.

Y esa misma actitud tuvo el torero en el quinto, toro, sin embargo, que dio mucho más de sí, moviéndose aunque algo descompuesto. La faena fue de más a menos. Lo bueno, cuando acertó a engancharlo en dos tandas por la derecha. Pero terminaría poniéndose pesado.

Tejela se encontró con un primero realmente difícil, distraído como casi toda la corrida, que buscó pronto la querencia como prueba de su indisimulada mansedumbre, suelto y desentendiéndose de los capotes que le salían al paso. También acusó el problema de las fuerzas, ya que por abajo se venía al suelo, y a media altura y por arriba se defendía mucho, echando la cara a las nubes. No lució el toro, ni el torero fue capaz de ir más allá de los pases sueltos, sin hilván ni contenido.

El sexto, muy quedado y corto de recorrido, embistiendo con la cara arriba, obligó a Tejela a recolocarse mucho. Y para entonces estaba ya la tarde y el personal muy de vuelta. Lo único recomendable era abreviar, como hizo.


Comentarios
Te recomendamos que antes de comentar, leas las normas de participación de Diario de Navarra

© DIARIO DE NAVARRA. Queda prohibida toda reproducción sin permiso escrito de la empresa a los efectos del artículo 32.1, párrafo segundo, de la Ley de Propiedad Intelectual

Continuar

Estimado lector,

Tu navegador tiene y eso afecta al correcto funcionamiento de la página web.

Por favor, para diariodenavarra.es

Si quieres navegar con muy poca publicidad y disfrutar de toda nuestra oferta informativa y contenidos exclusivos, tenemos lo que buscas:

SUSCRÍBETE a DN+

Gracias por tu atención.
El equipo de Diario de Navarra