Si el proyecto de la temporada que acaba de finalizar se vio hace un año tan necesario como ahora arriesgado, resulta que, sin salir de una, a Osasuna le va a tocar meterse en otra. La lista de bajas y cambios, quizás no sea tan voluminosa como la de hace un año, pero poco le va a faltar, y sustancialmente quizás sea más relevante, sobre todo si afecta al banquillo.
Además de los jugadores que se vayan por finalizar contrato (José Izquierdo, Carlos Vela, Javi García, Hugo Viana, Juantxo Elía o Martín Astudillo) están los que puedan recibir ofertas, y también los necesarios retoques que la dirección deportiva del club estime convenientes, principalmente respecto a los fichajes que no han cuajado. Incluso habría un cuarto grupo que ayer inauguró Plasil públicamente, que englobaría a los que por distintas razones planteen una posible salida. En el caso del checo uniendo su destino al del actual entrenador.
La dirección técnica deberá tener muy presente que el número de cambios no alteren la estabilidad del grupo como ha sucedido en la temporada que termina, y en tal sentido quizás sea bueno apostar por la continuidad de nombres ahora puestos en duda, caso de Martín Astudillo. El argentino ha dado estabilidad y solidez al centro del campo, mostrado regularidad y transmitido implicación. Su coleta es la imagen del final de temporada y sus lágrimas las más fotografiadas junto a las de Ziganda.
Toca diseñar el proyecto 08-09 y ya cuenta con dos piezas "nuevas": el central Astiz y el recuperado Neko. Además del portero Roberto.
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