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RAMÓN IRIGOYEN

Rosa Rossi en Roma

Rossi publicó una biografía de santa Teresa en la que destaca el riesgo de su vida

Actualizada Lunes, 19 de mayo de 2008 - 04:00 h.
  • OPINION@DIARIODENAVARRA.ES

DECÍA Luis Cernuda, el poeta español cuya obra he leído con mayor placer y admiración, que a la cultura española la habían rozado muy poco la Grecia antigua-y no digamos la contemporánea, claro- y la divina Italia. Como las generalizaciones son siempre peligrosas recordemos al menos que Italia, en los siglos XVI y XVII, educó a los mejores de nuestros pintores y poetas.

La poesía de Boscán y Garcilaso enriqueció a nuestra poesía con la sabia asimilación del endecasílabo y de la canción italiana.

En un reciente viaje a Roma conocí a la extraordinaria hispanista - aunque ignoro si este título de hispanista a ella le agrada - Rosa Rossi. Había leído recientemente un libro suyo, Tras las huellas de Cervantes. Perfil inédito del autor delQuijote, y le dije lo mucho que me había gustado. El libro lo publicó aquí Trotta en el año 2000 con excelente traducción de Juan Ramón Capella. Aunque en España los debates intelectuales son casi irrelevantes, sin embargo, el capítulo 2 de Tras las huellas de Cervantes, titulado El desafío deArgel,sí levantó aquí alguna polémica por lo que en él escribe Rosa Rossi sobre la homosexualidad de Cervantes. El autor del Quijote,tras un intento frustrado de fuga en su esclavitud, tuvo que comparecer ante el bey de Argel, Hasán Bajá, un dálmata cristiano capturado por piratas berberiscos que, tras renegar del cristianismo, se había hecho turco. Hasán Bajá sintió fascinación por Cervantes y Cervantes también lo admiró por su belleza física y por su inteligencia. El encantamiento fue recíproco y lo que escribe Rosa Rossi sobre la homosexualidad, tal como se vivía en Argel, en España y en la Italia de la época de Cervantes es un prodigio de rigor y, por supuesto, situado en los antípodas del morbo al que lo llevan quienes venden televisión rosa y quienes se ponen nerviosos cuando se trata este tema.

Rosa Rossi me preguntó si había leído su Teresa de Ávila. Biografía de una escritoray le dije que sólo conocía el título del libro porque es citado en la solapa de Tras las huellas de Cervantes.En una reciente visita a ese paraíso de los amantes de los libros que es la madrileña Cuesta de Moyano, que acoge a 30 librerías, a dos pasos del parque del Retiro, de la estación de Atocha y del paseo del Prado, sin ir pensando en la biografía de Teresa de Ávila, de repente me encontré con este libro maravilloso, publicado por Salvat, y tuve una prueba de que tengo el corazón a prueba de emociones fuertes. No sentí ningún pinchazo en ninguna de las aurículas ni de los ventrículos de esta víscera pero no tengo que decir que nunca he vacilado menos a la hora de comprar un libro. Como siempre leí el primer párrafo de la primera página para ver el nivel del cerebro del autor y no hay que decir que, en este caso, hice la lectura con la seguridad de que la autora iba a deslumbrarme por su inteligencia desde las primeras líneas. Y así fue. El libro se abre con "Algunas consideraciones iniciales" - en total, 11 - y, ya en la primera consideración, comienza diciendo Rosa Rossi que uno de los errores más graves, al comenzar a escribir la biografía de Teresa de Jesús, hubiera sido tomar como punto de partida, el hecho de que ella terminó siendo proclamada santa por la Iglesia católica y que nofue condenada por la Inquisición. A lo largo de su vida Teresa de Jesús no tuvo nunca esta certeza: toda su vida, escribe Rosa Rossi, fue una convivencia permanente con el riesgo. Y añade: esta es la verdad que el biógrafo ha de intentar reconstruir.

También en el primer párrafo del primer capítulo Rosa Rossi nos da una información sorprendente. Teresa Sánchez de Ahumada -ese fue su nombre- heredó su nombre de pila de su abuela materna, Teresa de las Cuevas. El nombre de Teresa no existía en el martirologio romano, es decir, ninguna santa había llevado el nombre de Teresa, aclara Rosa Rossi para quienes no tienen muy claro qué es el martilogio. Teresa de Jesúses una biografía fascinante por su rigor intelectual, por su profundo conocimiento de la España del siglo XVI, por su sutilísimo análisis de la psicología de Teresa de Jesús, una mujer que se empeñó en ser santa y que terminó logrando incorporar su nombre al martirologio -o santoral- cristiano. ¿Cuántas empresas españolas utilizan hoy el nombre de Teresa de Jesús para vender sus productos? Vaya aquí un solo nombre: en Colmenar Viejo (Madrid) una cooperativa de viviendas ya construidas se anuncia con un logotipo de letras gigantes con este nombre: Santa Teresa de Ávila. Y, por cierto, a cien metros de esta cooperativa hay una calle dedicada al genial violinista navarro Pablo Sarasate.


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