Diario de Navarra | Facebook Se abrirá en otra página Diario de Navarra | Twitter Se abrirá en otra página Hemeroteca Edición impresa
Mi Club DN ¿Qué es? Suscríbete

La Hemeroteca
    Navarra
TOROS/SAN ISIDRO JUAN MIGUEL NÚÑEZ

Una oreja con entrega

Actualizada Jueves, 15 de mayo de 2008 - 04:00 h.

H UBO que esperar al sexto toro para encontrar justificación a la tarde. Y no fue cosa del astado, sino más bien del torero, Antonio Ferrera, que puso todo. El torero impresionó con las banderillas y mató muy bien, con mucha contundencia. Entre medias, arriesgó lo suyo. Desde luego estuvo muy por encima del deslucido toro de Pereda, siendo éste el menos malo del encierro. Ninguno de los seis embistió de verdad.

Una corrida desclasada, de buena fachada y nulo contenido, aunque el referido sexto se arrancó de lejos, prestando más emoción e interés. Pero ni éste ni los anteriores llegaron a romper. Ninguno se desplazó largo y con franqueza. Más bien embestidas inciertas, las caras a media altura. Los hubo incluso que sacaron lo que los profesionales llaman peligro sordo, todavía peor porque no trasciende.

Tuvo mérito Ferrera, que arriesgó más de lo que el toro merecía y resolvió una faena impensable. La clave fue no rendirse, desde el arrebato en los lances de recibo a la espectacularidad con las banderillas pasando por la entrega con la muleta. Toro mirón e incierto, pero que en la arrancada de lejos tenía emoción y cierta boyantía. Finalmente, agotadas las inciertas embestidas, Ferrera se pegó un arrimón que dio resultado. Para remate un espadazo fulminante. La gente se dio el gustazo de pedir la oreja como recompensa del suplicio que había soportado en la tarde. Y en verdad, también Ferrera la merecía.

Todo lo anterior, mejor no recordarlo. El propio Ferrera no pudo pasar de un simple proyecto de faena en el parado tercero. Esplá había estado a la defensiva con su primero, cuyo juego fue a la par. En el cuarto, toro sin fuerzas ni contenido, ni siquiera se molestó en tomar las banderillas. Por cierto, banderilleó la terna conjuntamente los tres primeros toros sin nada sobresaliente.

Encabo no terminó de meterse con el primero de su lote, haciendo los cites fuera de cacho para demorar más las tardas arrancadas que tenía el animal, que, eso sí, una vez que se echaba para adelante, repetía tres y hasta cuatro veces. Sin embargo, cortaba el torero las series cuando empezaba a calentar. Dos y el de pecho, a lo sumo tres. Un contrasentido. El quinto se metía con descaro por los dos pitones, y menos indisimuladamente se quitaba el torero.


Comentarios
Te recomendamos que antes de comentar, leas las normas de participación de Diario de Navarra

© DIARIO DE NAVARRA. Queda prohibida toda reproducción sin permiso escrito de la empresa a los efectos del artículo 32.1, párrafo segundo, de la Ley de Propiedad Intelectual

Continuar

Estimado lector,

Tu navegador tiene y eso afecta al correcto funcionamiento de la página web.

Por favor, para diariodenavarra.es

Si quieres navegar con muy poca publicidad y disfrutar de toda nuestra oferta informativa y contenidos exclusivos, tenemos lo que buscas:

SUSCRÍBETE a DN+

Gracias por tu atención.
El equipo de Diario de Navarra